15 de noviembre de 2014 09:50 AM
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La carne y el ambiente

CompartiremailFacebookTwitterEn el último número de la famosa revista National Geographic Magazine, en EEUU, ha salido un interesantísimo artículo sobre el consumo de carne en ese país, que analizado desde varios planos presenta una serie de contrastes. En primer lugar, la historia reciente de la ganadería norteamericana es una historia de éxito: en el año 2013 […]

En el último número de la famosa revista National Geographic Magazine, en EEUU, ha salido un interesantísimo artículo sobre el consumo de carne en ese país, que analizado desde varios planos presenta una serie de contrastes.

En primer lugar, la historia reciente de la ganadería norteamericana es una historia de éxito: en el año 2013 se produjo la misma cantidad de carne que en 1976, aproximadamente 13 millones de toneladas, pero lo hicieron faenando 10 millones de cabezas menos que en esa fecha, con un rodeo 40 millones de cabezas más chico. Cada res faenada en 2013 produjo en promedio un 23% más de carne que en 1976. ¿Eso no es un brillante desempeño tecnológico? Sin duda lo es.

Al mismo tiempo, el porcentaje de las cosechas de granos norteamericanas consumidas por el rodeo de carne, que era de 81% en 1971, ha caído dramáticamente a 42% en la actualidad: subieron fuertemente los rindes y, por otro lado, el etanol aumentó su demanda. En la actualidad el etanol demanda el 36% de la cosecha de maíz, mientras el rodeo de carne solo el 10%.

Pero claro, no todo son rosas: el rodeo de carne usa el 90% de la superficie destinada a toda la hacienda y la cantidad de alimento que precisa para producir 1.000 calorías en carne consumida es más de tres veces la que precisa el cerdo.

También precisa el triple del agua que todos los otros alimentos juntos y es responsable de una importante emisión de metano (gases de efecto invernadero). La nota es generosa hacia la calificación de los feedlots y termina planteando si el mundo sería mejor si los americanos comieran menos carne. Aunque no hay una respuesta sola, se dice que si esto ocurriera habría más granos disponibles para alimentar a la gente en los países más pobres. Vale la pena ver toda la nota. No tiene desperdicio.

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