17 de noviembre de 2014 11:37 AM
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Triquinosis: la prevención, el mejor método para evitarla

CompartiremailFacebookTwitterLa triquinosis es una enfermedad producida por un parásito conocido como Trichinella spp. Es una zoonosis (enfermedad que se transmite de los animales a los humanos) asociada, principalmente,  al consumo de carne cruda o mal cocida de cerdo o de jabalí, chacinados o embutidos sin el control sanitario adecuado.    Los cerdos pueden contraer la […]

La triquinosis es una enfermedad producida por un parásito conocido como Trichinella spp. Es una zoonosis (enfermedad que se transmite de los animales a los humanos) asociada, principalmente,  al consumo de carne cruda o mal cocida de cerdo o de jabalí, chacinados o embutidos sin el control sanitario adecuado.   

Los cerdos pueden contraer la triquinosis cuando son criados en malas condiciones de higiene, con presencia de roedores y alimentados con basura. Los cerdos parasitados no tienen síntomas y tampoco se alteran las características de su carne.    
Las medidas de prevención consisten en el cuidado de la higiene durante la crianza, en corrales o instalaciones adecuadas, evitando la presencia de roedores. No deben ser alimentados con basura o desperdicios no tratados y, fundamentalmente, en el control de la carne previo al consumo.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), por medio de su Resolución N° 555/2006, tiene como objetivo principal controlar esta parasitosis en las explotaciones porcinas y, así, contribuir a evitar el contagio en humanos.    
Dentro de las acciones de prevención y control, se destaca la implementación del análisis de la carne por el método de digestión artificial, previo al consumo.
De acuerdo con la legislación vigente, en plantas de faena se debe realizar el análisis del 100% de los animales faenados.       

Asimismo, la normativa regula aspectos relacionados con las condiciones de tenencia de cerdos, la intervención de las autoridades sanitarias en las sospechas y focos de triquinosis porcina, y la difusión y capacitación a veterinarios, productores y consumidores para prevenir la enfermedad.
 En aquellos casos en que se realiza faena domiciliaria para autoconsumo o venta, se recomienda hacer analizar en un laboratorio una muestra de cada cerdo antes de consumirla.
Para ello se debe tomar un trozo de músculo (preferentemente entraña) y enviarlo al laboratorio para ser analizado por una técnica denominada Digestión Artificial, que detecta la presencia de larvas de Trichinella spp.    
La salazón, el ahumado y la cocción en microondas no son suficientes para matar las larvas del parásito.   
Es importante recalcar que el consumo de animales de caza como jabalíes o pumas, representa un riesgo para la salud. Por tal motivo, la carne debe ser analizada con la técnica de Digestión  Artificial antes de ser consumida.
Concurriendo al Municipio o contactando a un veterinario se puede averiguar la ubicación del laboratorio más cercano.   
Las personas que contraigan la enfermedad, pueden presentar fiebre, dolores musculares, diarrea, vómitos, hinchazón de párpados, fotofobia o decaimiento similar al de la gripe.
Quienes hayan consumido recientemente carne de cerdo o alguno de los productos nombrados anteriormente, debe concurrir rápidamente al centro de salud más cercano.
El Senasa recomienda consumir productos de origen porcino o de animales de caza (salames, bondiola, jamón, embutidos), que hayan sido certificados por el Senasa u otros organismos provinciales o municipales y evitar consumir productos de origen desconocido.
Pablo Borrás
Técnico de la Dirección Nacional de Sanidad Animal del Senasa.

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