17 de noviembre de 2014 17:28 PM
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Continúa desarrollándose un escenario agroclimático irregular y con fuertes contrastes regionales

CompartiremailFacebookTwitterEl tema climático principal, en lo que va de la presente temporada, viene girando alrededor de la posibilidad de que se desarrolle un episodio de “El Niño”, al cual se asocia con precipitaciones superiores a lo normal en el este de La Argentina, el sur del Brasil, la Región Oriental del Paraguay y el Uruguay. […]

El tema climático principal, en lo que va de la presente temporada, viene girando alrededor de la posibilidad de que se desarrolle un episodio de “El Niño”, al cual se asocia con precipitaciones superiores a lo normal en el este de La Argentina, el sur del Brasil, la Región Oriental del Paraguay y el Uruguay.

Contrariamente, el oeste de La Argentina, El Chaco Paraguayo y el centro y el norte del Brasil se verían afectados por precipitaciones inferiores a lo normal y fuertes calores.

Sin embargo, la temperatura del Pacífico Ecuatorial se mantiene oscilando dentro del rango “Neutral Cálido”, siendo probable que persista en ese estado durante el resto de la temporada 2014/2015, sin llegar a alcanzar un estado de “El Niño”.

Paralelamente, se observa un calentamiento del Atlántico Sur a la altura de la desembocadura del Río de La Plata, que produce eventos de sudestada, con episodios de tormenta sobre el litoral atlántico y fluvial.

A esto se suma una fuerte actividad del sistema meteorológico del Polo Sur, que se encuentra en su fase positiva, impulsando vigorosas masas de aire frío, que producen marcados descensos térmicos.

No obstante, en lo que va de la presente campaña agrícola, el aporte de aire cálido y húmedo generado por los otros factores actuantes, moderó los descensos térmicos, dando una temporada con una temperatura media sensiblemente superior a lo normal.

Durante lo que resta de la primavera 2014 y durante la mayor parte del verano 2015, esta compleja interacción de factores contrapuestos continuará dando como resultado una marcha climática muy irregular, en la que se alternarán fenómenos extremos de distinto signo, dando un patrón de cambio del tiempo muy perturbado, que se repetirá a lo largo de la temporada.

El proceso de cambio de tiempo comenzará con un lapso seco y muy cálido, que podrá extenderse desde unos pocos días hasta varias semanas, amenazando con agotar las reservas de humedad de los campos altos.

A continuación de producirá una racha de intensas tormentas, con riesgo de granizo, vientos y aguaceros torrenciales, que mantendrán los anegamientos en los campos bajos.

El proceso finalizará con la entrada de vientos del sur, que limpiarán la atmósfera, y darán algunos días de tiempo fresco y despejado.

Yendo un poco más adelante en el tiempo, es de temer que, al comenzar el otoño de 2015, el escenario climático cambie abruptamente de signo, dando como resultado un comienzo temprano de la temporada de heladas, y una significativa disminución de las precipitaciones.

La causa de este posible cambio radica en el hecho de que se están observando algunos signos tempranos de que la campaña agrícola 2015/2016 podría ser afectada por un episodio de “La Niña”.

Por el momento esto se trata sólo de una conjetura, pero como las consecuencias de su posible concreción serían severas, será necesario mantener un atento monitoreo de la evolución de los factores climáticos

Cabe insistir en que, las irregularidades exhibidas por el agroclima durante las últimas campañas agrícolas, tanto a nivel nacional como internacional, indican que no es prudente hacer cálculos exitistas, y que debe dejarse siempre un margen de seguridad en las proyecciones económicas y productivas que se realicen.

Ing. Agr. Eduardo M. Sierra
Especialista en Agroclimatología

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