18 de noviembre de 2014 12:37 PM
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Lo que la silobolsa se llevó

CompartiremailFacebookTwitter Las estimaciones realizadas por el Ministerio de Agricultura para la campaña de soja 2013-2014 dan cuenta de un record de 53 millones de toneladas, un incremento de 9,5 por ciento en relación con la campaña anterior. Sin embargo, el precio internacional de la oleaginosa tuvo un descenso de casi el 50 por ciento frente al […]

 Las estimaciones realizadas por el Ministerio de Agricultura para la campaña de soja 2013-2014 dan cuenta de un record de 53 millones de toneladas, un incremento de 9,5 por ciento en relación con la campaña anterior. Sin embargo, el precio internacional de la oleaginosa tuvo un descenso de casi el 50 por ciento frente al pico registrado en 2013, cuando rozó los 620 dólares por tonelada.

 

Actualmente se ubica en el mercado de Chicago en 336 dólares, mientras que en el Mercado a Término de Buenos Aires, las cotizaciones a noviembre cerraron en 266 dólares. Esta situación es explicada por la súper cosecha inédita de los Estados Unidos y los altos rindes de Brasil. Las consecuencias para la Argentina se computan en dos sentidos. Los productores y exportadores que guardan parte de su cosecha en silobolsas seguirán generando presión sobre el dólar a la espera de una nueva devaluación, tal cual lo hicieron en enero de este año, según la interpretación del Poder Ejecutivo. Por otro lado, la baja en el precio internacional repercutirá en los recursos para 2015, ya que el Presupuesto fue elaborado con un valor internacional de la oleaginosa de 450 dólares.

“A julio del corriente año sólo se liquidó el 50 por ciento de la campaña 2013-2014 cuando, por ejemplo, en la campaña 2010-2011 estos valores ascendían al 78 por ciento. En conclusión, no es la racionalidad económica la causa que explica el comportamiento del sector, sino que responde a una maniobra política. Los acopiadores eligen reducir su margen de ganancia y presionar para una maxidevaluación”, sostuvo un reciente informe del Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (Geenap).

Los precios de la soja muestran que esta semana se alcanzó un piso mínimo histórico en comparación con los últimos seis años. Esta semana cotizó a 336 dólares por tonelada, cuando en junio se había ubicado en 528 dólares. El promedio en 2008 fue de 453 dólares, al año siguiente 378 dólares, en 2010 rondó los 361 dólares, en 2011 estuvo en 484 dólares y en 537 dólares para 2012. El año pasado rondó los 623 dólares. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner puso la lupa sobre aquellos dirigentes, como Eduardo Buzzi de la Federación Agraria, que le habrían recomendado a sus representados guardar la cosecha.
Los altos rindes conseguidos en los Estados Unidos y Brasil no son una novedad reciente. Es decir, los productores y exportadores sabían que el mundo se encaminaba hacia una sobreproducción de soja, que depreciaría su valor. Por eso, la retención en silobolsas fue algo planificado, más que una respuesta intempestiva frente a la coyuntura.

Ese “estoqueo” de soja pudo haber sido financiado con créditos del Banco Nación y Provincia. Si bien es cierto que el Nación frenó los préstamos para los productores de soja, debido a la especulación que había en torno de la oleaginosa, los productores estarían canalizando las líneas para retención de trigo y maíz hacia las silobolsas de soja.

Durante una recorrida aérea por los partidos bonaerenses de Pergamino, Arrecifes y Rojas, la agencia Télam pudo comprobar la gran cantidad de silobolsas bien alejadas de los caminos, para no ser percibidos con facilidad. Varios de estos silos fueron divisados en las inmediaciones de la cooperativa Agricultores Federados (AFA), la entidad vinculada con Federación Agraria.

“Creían que era todo un artilugio para que ingresaran los dólares. Hace algunos días, el titular de la FAA, Eduardo Buzzi, había reconocido en una entrevista radial que los productores perdieron dinero y hasta que se equivocaron en haber retenido los granos y no haber vendido hace cuatro meses”, recordó el martes la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Ayer, desde Ezeiza, la mandataria habló de la “industrialización de la ruralidad” y defendió la disminución de las retenciones para los productos que llevan valor agregado. “A nosotros no nos interesa quedarnos con la plata de nadie, sino generar trabajo para todos los argentinos. Eso es lo que más nos importa (…). Porque muchas veces les llenan la cabeza a los productores de que queremos apropiarnos de sus cosas”, sentenció CFK.

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