14 de enero de 2015 22:33 PM
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El girasol por el piso: rendimientos dispares y baja rentabilidad

El departamento Chacabuco viene obteniendo rendimientos promedio de 1.600 kilogramos. La zona rural de Mesón de Fierro o Pampa Landriel tuvo mejores resultados que los materiales implantados en las zonas que se aproximan a Sáenz Peña. En este aspecto, los rendimientos fueron de los 1.000 a los 2.300 kilogramos.

El girasol presentó rendimientos dispares en el sudoeste chaqueño y además no colmó las expectativas de siembra.

El ingeniero Muñoz remarcó que los números de hectáreas de siembra no fueron los estimados: “Estábamos esperando una siembra récord, pero no ocurrió por distintos factores”.

Y agregó: “En algunos lotes puntuales hay buenos rendimientos, pero hay otros que no dan lo esperado; puede haber sido el manejo de los lotes, o los chaparrones que fueron muy aislados (ya que en las zonas con mejores rindes, el milimetraje fue superior)”.

El ingeniero hizo hincapié en la diferencia a partir de los materiales implantados. Los híbridos que marcan la diferencia son los negros, que tienen mayor cantidad de materia grasa, lo cual significa un plus en rendimiento por el factor. El 90 por ciento de los materiales son 4045 y tienen buenos rendimientos en kilogramos, pero con menor materia grasa. La ventaja de éstos es la estabilidad en cuanto a palomas, y rentabilidad.

“Los valores de precio están tirando para atrás el poco girasol que hay en la zona, el productor necesita mayor rentabilidad, porque el valor de la mercadería está muy bajo en relación con el costo de producción, en lo que respecta a la renta para lograr una buena campaña”, explicó.

El ingeniero remarcó que la lluvia retrasa la cosecha, pero no quita que favorece en otros aspectos: “Mientras sea agua y no temporales, no es malo, porque los otros cultivos requieren”, sostuvo. Esto favorece a los implantados y a los que resta por sembrarse (soja y algodón, y luego sorgo y maíz, estos dos con menos chances por la rentabilidad económica, como consecuencia de los valores de la mercadería).

“Se sembró un 50 por ciento menos en relación con la cantidad de hectáreas, lo cual afecta la cadena económica notablemente”, precisó. Entre los motivos, Muñoz indicó que los altos costos fijos que teníamos, generan baja en arrendamientos. Los cultivos tienen los mismos valores que el año pasado, pero la inflación es superior y afecta los costos de producción.

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