21 de enero de 2015 17:26 PM
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Emiten recomendaciones para la reposición de animales en los tambos

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) brinda a los productores tamberos algunas recomendaciones respecto a la reposición de animales, a fin de preservar la sanidad en los rodeos lecheros de todas las categorías. La tasa de reposición anual en los tambos suele oscilar entre un 25% y un 35%, y representa la […]

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) brinda a los productores tamberos algunas recomendaciones respecto a la reposición de animales, a fin de preservar la sanidad en los rodeos lecheros de todas las categorías.

La tasa de reposición anual en los tambos suele oscilar entre un 25% y un 35%, y representa la cantidad de animales que ingresan anualmente para compensar la salida o el rechazo de aquellas vacas o vaquillonas que se deben descartar por diversos motivos como: baja producción, problemas reproductivos, mastitis, pododermatitis, brucelosis y tuberculosis, entre otros.

Los animales de reposición suelen provenir de cabañas, remate-ferias, establecimientos u otros campos del propio establecimiento cuya condición sanitaria es desconocida o poco confiable. Es por este motivo que el Organismo hace hincapié en la importancia de que los productores tengan garantías respecto a la sanidad de los animales que se reponen en el tambo.

Debe considerarse que aunque el componente genético de los animales a incorporar sea presumiblemente mejorador, resulta fundamental certificar su salud desde el origen, así como garantizar las condiciones de bienestar animal que se deben preservar durante su traslado.

Para ello, se debe consultar en la oficina local del Senasa o solicitar al profesional veterinario responsable del rodeo que se informe respecto a la situación sanitaria de del mismo, las vacunaciones, los tratamientos y diagnósticos aplicados a los animales. Se recomienda que los animales provengan de rodeos declarados oficialmente libres de brucelosis y tuberculosis.
 
Además de asegurar el cumplimiento del calendario sanitario obligatorio correspondiente a cada región (fiebre aftosa, brucelosis, tuberculosis, carbunclo), se sugiere requerir el diagnóstico de neosporosis, la prevención de las enfermedades del complejo reproductivo y de las clostridiales, entre otras.

La aplicación de medidas de salud preventiva en los rodeos lecheros debe ser entendida como una inversión que constituye un punto crítico en la salvaguarda del nivel sanitario de su rodeo.

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