28 de enero de 2015 12:07 PM
Imprimir

Las claves para negociar el sueldo ! ! !

Qué hay que tener en mente en una entrevista laboral cuando llega el momento de hablar de la remuneración. La importancia de analizar el mercado, considerar la compensación total, manejarse en una banda y tener en claro el piso.

Remuneración pretendida”. En una entrevista laboral es, sin dudas, uno de los momentos menos esperados por los candidatos. Plantear el salario es, de por sí, una situación delicada. Si a eso se le suman la coyuntura local y los paquetes de beneficios, distintos en cada firma, la respuesta es cada vez más complicada.

La primera clave es no llegar a esa instancia sin haberlo pensado antes. “Hablar de esto no es sencillo ni para el que lo pide ni para quien debe escucharlo, porque hay una carga emocional muy fuerte. Demasiada espontaneidad y poca planificación y análisis del contexto pueden llevar a cometer errores en el planteo”, subraya Alfredo Terlizzi, líder de Operaciones de HuCap.
Bernardo Hidalgo, socio de Hildalgo & Asociados y autor del libro ‘Mi salario. Cómo calcularlo y negociarlo con éxito’, junto a María Verónica Piasco, plantea tener en cuenta la compensación salarial, porque los valores netos, con la inflación y los ajustes, son más difíciles de actualizar y sostener. En su caso, traza una técnica para cuantificar no sólo el salario en sí mismo, sino también los demás componentes, desde los monetarios (como la medicina prepaga y el bono), hasta los cualitativos (como el ambiente de negocios o el tiempo que toma llegar al lugar de trabajo).

“La idea no es mirar solamente el número final del recibo. Hay que quitar el foco del sueldo duro, que está muy castigado, para trabajar en otros aspectos”, dice Hidalgo. Según su visión, esto llevará, en el futuro, a la compensación dirigida. O sea, que se conforme el paquete retributivo acorde a las necesidades puntuales de cada empleado.

 

 

La información es poder

Las principales referencias a tener en cuenta son la estructura interna de la firma y cuánto paga el mercado por la posición. Una fuente son las encuestas salariales. “La información es poder para la toma de decisiones. Hay que buscar un marco de referencia salarial certero”, suma Terlizzi.
“Desde lo conceptual, lo que un salario paga tiene que ver con la posición y no con la persona. Ahí hay una descripción del puesto, funciones y niveles de impacto, que conforman una banda salarial. Después aparece la persona, dentro de esa banda, para asegurar la equidad interna”, explica Matías Ghidini, gerente General de Ghidini Rodil. Los movimientos ahí son “subjetivos”, a partir de experiencia, formación, potencial o, incluso, edad. También se puede recurrir a compañeros y colegas del mundo profesional, pero con matices. “No siempre tiene sentido, porque hay variaciones según la industria o, incluso, la compañía”, aclara Ghidini.
Tampoco hay que pensar en un solo número, fijo e inamovible, sino que es mejor moverse dentro de una banda que permita una negociación, pero siempre teniendo en claro el piso, aconseja el consultor.
“Siempre que uno plantea estas situaciones, que son de estrés, hay que hacerlo con profesionalidad y, sobre todo, teniendo en claro el aporte que uno le hace a la compañía, que es el poder de negociación con el que se cuenta”, aconseja Gustavo Pina, director de Professionals de Randstad. Es que, con un índice de inflación que supera el 30%, el argumento de que el dinero no alcanza es tan generalizado que pierde validez. Los resultados tienen que ser medibles, concretos y observables, y no una descripción de las tareas.
Antes de redondear el número, hay que preguntar también por la política de ajuste de la firma y cómo se aplica. “Le puedo ofrecer un salario 40% más del actual a alguien, pero si por dos años no se actualiza, pierde”, dice Pina. F.R.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *