29 de enero de 2015 01:26 AM
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Chile, Italia y Nueva Zelanda producirán un 20% menos de kiwi

En la temporada 2013 se produjeron unas 220.000 toneladas de kiwi en tierras chilenas. En la temporada siguiente, unas fuertes heladas afectaron a la siguiente temporada y causaron que la producción se desplomara hasta las 100.000 toneladas en 2014.

“En términos de volumen de producción, la cantidad en la temporada que se avecina será inferior a la cosechada en 2013. En teoría deberíamos haber regresado a valores cercanos a las 200.000 toneladas, pero el impacto de una helada tan grande no solo afecta a la temporada en curso, sino que afecta a la fertilidad de las yemas en el año siguiente”, explica Carlos Cruzat, presidente del Comité del Kiwi.

Las predicciones del Comité situarían el volumen en unas 170.000 toneladas, es decir un 20% menos de la producción habitual de Chile, sin contar la temporada pasada, que fue para olvidar.

Pero no solo el país latinoamericano tendrá un menor volumen de producción. Nueva Zelanda pasará de una producción histórica de 300.000 toneladas de kiwi verde a 230.000 toneladas, ya que unas 2.500 hectáreas fueron reinjertadas con kiwi amarillo. Por otra parte, Italia, principal exportador mundial, también tuvo una gran cantidad de pérdida de huertos por la PSA y las heladas en el Piamonte en los últimos tiempos y, según Carlos, el negocio es visto como “arriesgado” por muchos productores italianos y no quieren volver a instalar el cultivo.

“Entre los tres mayores productores mundiales habrá una disminución de la oferta de kiwi verde a nivel global de un 20%. Este volumen no se recuperará en uno o dos años. Supongamos que hubiese una voluntad de estos países de recuperar la superficie dedicada al cultivo y estos sembrasen de forma simultánea todas las hectáreas que se perdieron; tomaría no menos de cinco años recuperar el volumen de producción”, explica Carlos.

Esta menor oferta de kiwi verde y la alta demanda de países asiáticos ha arrastrado parte de la fruta que se comercializaba en el mercado europeo a mercados como el de China, que Carlos señalanque son más estables y pagan mejores precios.

“El volumen de fruta es inferior y la distribución es mejor. Cada vez hay más programas de almacenaje de fruta por mayor tiempo, que hacen que la presión en los mercados baje. Creemos que durante estos cuatro o cinco años habrá una importante mejora en los precios, se dará la oportunidad para que todos los productores puedan sumar más calidad y valor agregado a su fruta y las cadenas de supermercados adopten los programas de maduración”, explica Carlos.

Y está claro que a la mayor demanda mundial y al incremento de precios hay que acompañarla con un incremento en la calidad, para obtener los mejores precios. “Si el consumidor tiene un producto mejor madurado y con mejor sabor, estará más satisfecho, comprará con mayor frecuencia y todos vamos a estar en un negocio más virtuoso”, concluye Carlos Cruzat.

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