11 de febrero de 2015 12:31 PM
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Costes en avicultura

Los costes en cualquier actividad económica son el caballo de batalla de la rentabilidad de un negocio, sea ganadero como es en nuestro caso o cualquier otro. Anteriormente era el precio de venta el que marcaba los beneficios y los gastos que se podían tener en nuestras explotaciones teniendo siempre en cuenta que estos últimos […]

Los costes en cualquier actividad económica son el caballo de batalla de la rentabilidad de un negocio, sea ganadero como es en nuestro caso o cualquier otro. Anteriormente era el precio de venta el que marcaba los beneficios y los gastos que se podían tener en nuestras explotaciones teniendo siempre en cuenta que estos últimos no sobrepasaran los primeros…

Sin embargo en la actualidad el precio de venta está relacionado con una serie de marcadores que lo establecen sin que tenga mucha o ninguna relación con los costes que se pueden tener en las explotaciones ganaderas, y por ello el gran objetivo en estos momentos en todo el sector primario es tener perfectamente controlados los costes y poder ser competitivo aún a precios de venta bajos.

Los costes en general los debemos considerar como los desembolsos que debemos hacer para obtener el producto final determinado que hemos decicido (pollos, huevos, perdices, plumas, etc).

 

Estos costes se deben de poder recuperar en el momento de vender el producto -en teoría se conceptúa que siempre vendemos por encima del coste y recuperamos siempre, pero la experiencia no parece que esté de acuerdo con esta teoría- y los podemos clasificar en: costes directos, costes indirectos y mano de obra directa.

 

Por otro lado se encuentra tambien el concepto de gasto. Gasto son los desembolsos orientados a cuestiones como administración, venta y financiación. Es decir, que no forma parte de los desembolsos necesarios para obtener el producto, sino que forman parte de lo que se denomina gastos operacionales (administración y venta del producto) y gastos financieros.

 

Tengamos una granja o una macrointegración los números deben ser claros y cada uno debe saber donde estan ubicados sus costes y donde puede realizar acciones para reducirlos. Para ello es necesario analizarlos con cierta periodicidad, aunque tampoco es necesario que estemos cada semana repasándolos. En muchos casos haciendo un revisión cada medio año puede ser suficiente si no presentan graves alteraciones.

 

 

Los costes

Dependiendo de como los queramos clasificar los podremos denominar:

  1. a) costos fijos y costes variables. Los costes fijos no varian con la producción (por ejemplo el alquiler de la granja) mientras que los variables si (por ejemplo el pienso consumido o los animales comprados)
  1. b) Costos directos y costes indirectos. Los costes directos son los indisoensables para la producción (por ejemplo la mano de obra o la compra de los animales) mientras que los indirectos son los que son necesarios però no indispensables (por ejemplo los seguros).

 

Al final es el coste total el que nos va a decir donde estamos y donde debemos llegar, valorando la situación de la inversión y la rentabilidad que debemos o queremos tener conocer donde estamos, cuidando siempre de no autoengañarnos.

 

Alargar los periodos de amortizaciones o reducir nuestros salarios, olvidarse de renovar seguros o bajar la temperatura un grado para ahorrar acostumbra a dar malos resultados al final.

 

El dicho «a perro flaco todo son pulgas» tiene una de las peores virtudes, que se cumple. Cuando aceptamos un riesgo por necesidad siempre acaba mal. Nunca ocurre nada si vamos con los bolsillos llenos o no tenemos ningún problema económico, pero cuando lo necesitamos hay que intentar no correr riesgos. La loteria toca cuando no quieres jugar y siempre una situación arriesgada por necesidad llama a la mala suerte.

 

Los costes los podemos agrupar o separar en grupos más o menos grandes, dependiendo de la finura con que queramos trabajar. En principio cuanto más definidos sean mejor, però siempre habrá el apartado de otros que no se pueden clasificar adecuadamente.

 

El cálculo de los costes siempre se debe realizar sobre el producto producido (por ejemplo huevos o  carne) de la calidad deseada y utilizando el parámetro estandarizado (por ejemplo la docena de huevos). No debemos por tanto contabilizar los huevos rotos o desechados, así como tampoco otros subproductos (si se vende el estiércol no se debe contabilizar como beneficio de los huevos sobre el precio de venta)

 

 

Ejemplo de Grupos de costes:

 

  • Costes de alimentación.
  • Costes Sanitarios.
  •  Costes de compra de animales.
  • Costes calefacción.
  • Costes Electricidad.
  • Costes limpieza, desinfección, higiene.
  • Costes bioseguridad y control de plagas.
  • Costes yacijas.
  •  Costes mantenimiento instalaciones.
  • Costes carga de animales / cajas para huevos / plumas.
  • Costes alquiler
  • Otros costes
  • Mano de obra
  • Mano de obra temporal
  • Servicios profesionales (veterinaria, ingenieros, sexaje, caponaje, etc)
  • Amortización inversión instalación
  •  Gastos de seguros .
  • Gastos asesorías o administración.
  • Gastos financieros
  •  Gastos vehículos
  • Gastos comerciales
  •  Gastos marketing (huevos ecológicos por ejemplo)
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