19 de febrero de 2015 00:24 AM
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Dimensiones y diseño de la sala de parto

Introducción   La sala de partos es la construcción más cara de una explotación porcina, pero es una de las más importantes. Debe proporcionar comodidad a la cerda y a los lechones neonatos además de disponer de espacio para que personal lleve a cabo el manejo. El objetivo de la sala de partos es dar […]

Introducción

 

La sala de partos es la construcción más cara de una explotación porcina, pero es una de las más importantes. Debe proporcionar comodidad a la cerda y a los lechones neonatos además de disponer de espacio para que personal lleve a cabo el manejo. El objetivo de la sala de partos es dar salida al mayor número posible de lechones con un peso elevado al destete. Ciertamente, la tecnología es sólo una parte de esta ecuación; la temperatura y el manejo también juegan un papel importante.

 

Sala de partos: consideraciones

En el primer artículo de esta serie se demostró que, para una lactación de semanas, la sala de partos debe diseñarse para ser ocupada durante 5 semanas. En segundo lugar, cada sala debe ser diseñada para un sistema todo dentro/todo fuera que permita la limpieza entre lotes y un estricto control de la temperatura.

El número de corrales por sala depende de la genética y del tamaño de la granja, de modo que si se emplean híbridos prolíficos como los franceses o daneses, deberá añadirse un 10-15% de corrales extra por sala para las madres adoptivas. Estos corrales estarán vacíos hasta que las cerdas adoptantes sean trasladadas desde otra sala de partos. El número de corrales necesarios para cerdas de adopción se puede calcular a partir del número promedio de nacidos vivos y el número promedio de lechones por cerda después de la adopción cruzada.

Generalmente es suficiente una sala de partos por cada lote de cerdas. Sin embargo, en granjas de más de 2.000 cerdas podría merecer la pena disponer de dos salas de partos por lote para repartir los trabajos de limpieza de las cuadras y de desplazamiento de las cerdas durante más días. La versión americana consiste en diseñar cada sala de maternidad para 20-24 cerdas y destetar 4-5 días por semana.

Es de crucial importancia el control de la temperatura de la unidad de maternidad. Alojar en la misma unidad dos tipos de animales, con exigencias de temperatura totalmente opuestas, no es una tarea fácil. El lechón neonato necesita una temperatura de 34 ºC al nacer, que baja hasta 28-30 ºC al destete, mientras que la cerda requiere preferentemente una temperatura de 20-22 ºC en el parto y 15-16 ºC a las 3-4 semanas cuando la producción de leche y el consumo de pienso alcanzan su pico máximo.

Otro criterio importante en el diseño es el ruido. Según la legislación de la UE, los niveles de ruido deben mantenerse por debajo de 85 dB(A). Algunos estudios han demostrado que el patrón de cría y lactancia podría alterarse y disminuir la producción de leche en cerdas expuestas a niveles de ruido similares o superiores. Así pues, habrá que tener en cuenta el ruido de los ventiladores.

 

Diseño del sistema

Es fundamental satisfacer las necesidades biológicas de los lechones y las cerdas al diseñar la unidad de maternidad. A nivel mundial, la respuesta más común a este dilema ha sido la jaula de parto, de la que existen una gran variedad de diseños. Por lo que respecta a los requerimientos de temperatura de los lechones, se resuelve generalmente por medio de una zona de descanso calefactada. Muchas veces la zona de descanso consiste en un colchón de agua caliente a uno o ambos lados de la cerda. Este tipo de diseño permite una inspección fácil de los lechones y una limpieza sin esfuerzo a la vez que proporciona una superficie caliente para los lechones. Sin embargo, también añade calor extra a la sala, lo que es desfavorable para la cerda.

Un tipo de diseño más reciente incluye una zona de descanso con cubierta y con colchón de agua caliente, el cual se usa con más frecuencia en el norte de Europa. La zona de descanso cubierta proporciona un microclima para los lechones pero no afecta a la temperatura de la sala. Debe tener una superficie de 0,7-0,8 m2 para que haya espacio suficiente para todos los lechones.

Durante los períodos cálidos se necesita refrigeración para reducir los efectos negativos del calor generado por la ingesta alimenticia y la producción de leche de la cerda. Hay que recordar que la producción de calor de una cerda lactante es por lo menos el doble de la de un animal en gestación.

 

Diseño de la paridera

La segunda característica importante de la jaula de partos es el control de los movimientos corporales de la cerda mientras está tumbada. Investigadores daneses ha estudiado varios diseños distintos. Recomiendan unas dimensiones de paridera de 2,7 x 1,8 m para alojar razas prolíficas modernas. Por otra parte, proponen que la longitud de la jaula sea de 200-210 cm y tenga un ancho ajustable de 35 hasta 90 cm. El ancho de la jaula debe ser ajustable para dejar espacio para los lechones según van creciendo. En el parto la paridera debe ser estrecha para obligar a la cerda a tumbarse despacio.

Las barras de acero de las jaulas deben ser horizontales para facilitar el acceso a la cerda. La barra inferior debe tener separaciones verticales y no debe impedir la función de lactancia y cría. Las jaulas danesas siempre están colocadas en una esquina que deje espacio suficiente para la zona de descanso. Además, esta posición le permite al cuidador moverse con libertad alrededor de la jaula sin salir de la paridera.

El suelo no debe dañar a la cerda ni a los lechones y no debe ser resbaladizo en la zona de la cerda, preferiblemente de hierro fundido de 10/10 mm, y debe proporcionar una buena higiene de la cuadra en general.

Las parideras con slat total aumentan las emisiones de amoníaco en comparación con las de slat parcial, pero son más fáciles de limpiar. Las parideras con slat parcial se utilizan con más frecuencia en Dinamarca debido a que la frecuencia de las lesiones es más baja y la temperatura y la emisión de amoníaco son más fáciles de controlar que en las de slat total.

Hay que tener en cuenta que no está documentado que la elevación del suelo en la zona de la cerda evite el aplastamiento de los lechones ni que mejore el rendimiento de la paridera.

La falta de agua es el primer factor limitante para una producción elevada de leche. Por lo tanto, se debe suministrar a la cerda un bebedero de agua de alto rendimiento (10-13 litros/min). Un suministro bajo de agua es uno de los fallos tecnológicos más frecuentes en las salas de parto.

Los lechones también deben tener acceso a un bebedero chupete o cazoleta. Pero es importante tener en cuenta la higiene del agua. Dado que los lechones no activan el chupete de agua durante el primer par de semanas después del nacimiento, hay que retirar el agua vieja de la boquilla antes de que empiecen a usarla.

El abrevadero de la cerda debe tener una forma que se adapte a su anatomía (cabeza) y a sus movimientos al comer. Por lo general, debe tener una capacidad de 20 litros como mínimo. El diseño del abrevadero debe ser fácil de limpiar, sin esquinas ciegas ni bordes afilados que puedan herir a la cerda.

 

Figura 1. Comparación de parideras con enrejado total o parcial.

• Slat total:
– Hierro fundido bajo la cerda.
– Plástico en los laterales.
– Buena higiene.
– Temperatura ambiente elevada.
– Emisión de amoníaco elevada.
• Slat parcial:
– Suelo de hormigón bajo la cerda.
– Hierro fundido 110-120 cm parte trasera.
– Higiene de mediana calidad.
– Temperatura ambiente baja.
– Emisión de amoníaco baja.

 

Figura 2. Nuevas recomendaciones danesas para el diseño de la cuadra de maternidad.

• Jaula
– Lateral ajustable.
– Espacia para cría.
– 20 cm detrás de la puerta trasera .• Paridera
– 180 cm x 270 cm.

• Zona de descanso
– 0,8 m2 de zona de descanso.

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