21 de febrero de 2015 11:33 AM
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Abriendo la última puerta para la carne vacuna uruguaya

Uruguay se encuentra en la antesala de recuperar al exigente mercado de carne japonés, el cuarto mayor importador a nivel mundial, al que había accedido en la década de 1990

Tras un período de tres años de negociación, el próximo lunes 23 desembarca una delegación japonesa en Montevideo.  Los primeros embarques de carne vacuna hacia Japón podrían estar saliendo ya sobre el final de este primer semestre.

“El objetivo de la visita es verificar que lo escrito en los protocolos se haga efectivo en el campo”, dijo Francisco Muzio, director general de Servicios Ganaderos, al programa Tiempo de Cambio de radio Rural.

En términos de facultad, el examen escrito se salvó con la redacción del protocolo y sólo falta el práctico. Para esto se confeccionó una agenda preliminar con la visita a predios ganaderos, donde se presenciará el proceso de vacunación, entre otros. Esta inspección es el penúltimo paso para volver a enviar carne vacuna al consumidor más exigente y que más paga por el producto en el mundo.

La primera exportación de carne uruguaya a Japón fue en 1998, con 491 toneladas a un precio promedio de US$ 1.130 la tonelada (ton). Ya para 2000 el volumen había aumentado 18 veces, a 8.974 toneladas, con un precio promedio de US$ 1.552/ton, siendo este el segundo más alto después de la Unión Europea (UE).

El corte trasero sin hueso fue el principal producto exportado, valorado en US$ 3.000/ton. Este incremento casi exponencial se vio interrumpido en 2001 por el ingreso de la fiebre aftosa al país. Superado el brote, se reabrieron los mercados internacionales relevantes, empezando por la UE en 2002; EEUU y Canadá, en 2003; hasta Corea del Sur en 2013. De los compradores relevantes es Japón la última puerta pendiente de ser abierta.

En 2014, Japón importó 518 mil toneladas peso embarque, con un precio promedio de US$ 4.900/ton. Esto lo ubica como el cuarto mayor importador de carne a nivel mundial. Australia fue el  principal proveedor, con 54% de las compras, seguido por EEUU con 36%.

 

Preferencia japonesa

El mercado nipón presenta preferencias particulares entre las que se destaca el consumo de la raza Wagyu, originaria del mismo país. Esta se introdujo a Uruguay en 2003 con la idea de hacer cruzas media sangre y tres cuartos sangre apuntando a un nicho de mercado de alto valor como EEUU y Europa, explicó Ignacio Devicenzi, secretario de la Sociedad de Criadores de Wagyu.

Por otra parte, Andrés Aishemberg, socio en la empresa Carne Wagyu de Uruguay SA, dijo que “la entrada a Japón puede llegar a tener un impacto positivo sobre los precios del Wagyu. Hay que mejorar mucho porque se debe lograr la máxima calidad para ingresar a un mercado muy exigente como el japonés”.

 El Wagyu ya tiene un premio en su precio actual, ya que se comercializa a valores que van de  US$ 4,5 a US$ 5 el kilo de carcasa, frente a los US$ 3,35 que tienen los novillos británicos. El sistema de producción se asemeja a un proceso de laboratorio, donde el costo de producción por animal ronda los US$2.200 a US$2.300, el doble de un animal de razas tradicionales. Pero se trata de animales más pesados que el resto.
 
Se faenan con 650 kilos de peso vivo y tienen un rendimiento alto, del entorno de 57%, lo que significa que la carcasa pesa unos 370 kilos. Actualmente existen cuatro cabañas criadoras con un promedio de 35 animales cada una. El rodeo comercial comprende entre 5.000 a 8.000 animales, en su  gran mayoría cruzas con razas británicas (Angus, Hereford y Shortorn, principalmente) y también con Holando para generar un animal grande y de buen marmoleado en la carne.  Que eso es lo que buscan los consumidores. Una buena infiltración de grasa en el músculo da terneza y buen sabor. En el caso del Wagyu la carne en cierta forma parece tocino.

Aishemberg destacó que “con la apertura del mercado coreano se generaron expectativas ya que sus consumidores conocen la raza Wagyu. Sin embargo, los elevados impuestos nos dejan sin posibilidad de competir con Australia, que nos supera en volumen, marketing y experiencia”.

En el caso de Japón, se suma la firma de un tratado el pasado enero para la reducción de aranceles sobre la carne australiana. El sistema productivo en base a granos de Australia genera cortes de alta calidad, pero que no tiene gusto en comparación con los uruguayos producidos en base a pasto. La diferenciación con la base pastoril puede ser la clave necesaria para generar un nicho en el mercado nipón.

 

Otros jugadores

Exportar a Japón no es exclusivamente Wagyu. La expectativa trasciende a esa raza. Lucas Gremminger, presidente de la Sociedad de Criadores Angus, dijo que “los mercados de alto poder adquisitivo como el japonés abren la posibilidad de colocar cortes de alta calidad, como son los cortes Angus”. Indicó que Uruguay es un país con muchos mercados abiertos y lo que se hace es buscar aquellos que pagan más por cada corte para intentar colocarlos ahí. Es bueno tener mercados abiertos pero eso no significa que se comercia con todos”.

Agregó que “lo importante es que una vez que el país se posiciona en un mercado de alto valor, hay que seguir abasteciéndolo y no desaparecer con el producto. Es en este tipo de mercado donde se puede captar la fidelidad de los consumidores,  no se debe interrumpir el abastecimiento aun ante coyunturas de precios desfavorables. Los cortes traseros son los más valiosos, por lo tanto es probable que sean los que tengan mayor oportunidad de colocación”. Sin embargo, “hay que ser cautelosos con las expectativas generadas”, advirtió.

Patricio Cortabarría, presidente de la Sociedad de Criadores de Hereford, opinó que “Japón es la frutilla de la torta para un esfuerzo conjunto de años de organismos públicos y privados, tanto en aspectos sanitarios como de trazabilidad”.

Según Cortabarría, Uruguay se posiciona frente al mundo como un serio exportador de carne de primera calidad con más de 130 mercados abiertos. La incorporación de Japón implica una ampliación en la capacidad de maniobra. Esto es muy importante frente a un escenario donde el debilitamiento de la moneda rusa hace que este actor principal pierda protagonismo. Con más mercados abiertos se tiene la posibilidad de pivotear hacia distintos mercados con el objetivo de colocar la mayor cantidad de cortes al mejor precio posible.

Acceder a esos mercados no es fácil y va a requerir el esfuerzo conjunto de la industria, los brokers y los exportadores. Sin embargo, el beneficio de un intercambio fluido con Japón se extiende a lo largo de toda la cadena. Dada la preferencia del mercado japonés por la carne con alto contenido de grasa intramuscular. Para lograr esto se necesita adaptar el sistema de producción como se hizo para la cuota 481. Con énfasis en genética y manejo nutricional se puede lograr un producto Hereford que satisfaga las preferencias de dicho mercado, acotó Cortabarría.

Consultados por la capacidad de responder ante un despegue de la demanda japonesa, los representantes de las sociedades de criadores coincidieron en que Uruguay está preparado para producir cortes de alta calidad. El país tiene un potencial de producción récord de terneros. Además, la caída del precio de los granos abre la posibilidad, si el precio del novillo lo permite, a la producción en base a ellos, con altos potenciales. Los entrevistados destacaron que la competitividad con Australia es un factor clave en el futuro de la relación comercial con Japón.

La habilitación del mercado coreano en 2013, al que se exportaron tan solo 1.075 toneladas a la fecha, plantea la interrogante respecto al potencial futuro de la relación con Japón. Pero la habilitación, que puede dar un avance decisivo a partir de la visita de la misión sanitaria, puede dar una herramienta más para afianzar un crecimiento que por ahora se independiza de los vaivenes del resto de las materias primas.

La primera incursión de Uruguay en los años de 1990 estaba resultando sumamente exitosa. A mediados de este año, una vez que las empresas frigoríficas queden habilitadas puede tener su segunda oportunidad aún vacunando contra la fiebre aftosa. Puede llegar al mercado japonés para quedarse.

 

Ventaja de los competidores

En enero pasado, Japón firmó el acuerdo bilateral más liberal de su historia con Australia. El mismo establece descuentos arancelarios para la importación de carne vacuna enfriada y congelada. Australia, el principal proveedor del mercado japonés, toma la delantera en términos de competitividad dificultando la llegada de nuevos proveedores, como Uruguay. Los aranceles caerán de 38,5% a 19,5% para la carne congelada en el correr de los próximos 18 años y la carne enfriada pasará de 38,5% a 23,5% en los próximos 15 años, según el reporte del Servicio de Información de Mercado del portal Meat & Livestock Australia. Un cuarto de las exportaciones de Australia van para Japón. Recientemente, la competencia con EEUU redujo el volumen embarcado hacia el mercado asiático. Se espera que las reducciones arancelarias como consecuencia del acuerdo bilateral contribuyan a la recuperación de las exportaciones de carne australiana.

El mercado nipón parece volverse más atractivo ahora que su economía ha salido de la recesión que la golpeó en el segundo y tercer trimestre de 2014. Uruguay puede buscar una diferenciación en ese mercado no solo por su carácter pastoril, sino por su lejanía de Fukujima, cuyo accidente ha dejado a muchos consumidores preocupados por el posible contenido de radioactividad de los alimentos

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