19 de marzo de 2015 12:41 PM
Imprimir

Investigadores de la USAL logran la primera trufa negra en Salamanca

CompartiremailFacebookTwitterUna investigación realizada por la Universidad de Salamanca ha permitido conseguir, después de diez años, la primera producción de trufa negra en Salamanca. Ha sido en una parcela de regadío de Aldearrubia donde se ha recogido más de un kilo de este producto. “Es un momento especial para el grupo de investigadores”. Así lo ha […]

Una investigación realizada por la Universidad de Salamanca ha permitido conseguir, después de diez años, la primera producción de trufa negra en Salamanca. Ha sido en una parcela de regadío de Aldearrubia donde se ha recogido más de un kilo de este producto. “Es un momento especial para el grupo de investigadores”. Así lo ha explicado hoy durante la presentación José Sánchez, director del CIALE, que ha indicado que el proyecto es el resultado del trabajo del grupo de Palinología y Conservación Vegetal de la Universidad.

El éxito de la investigación radica en las peculiaridades del terreno en el que se ha producido la trufa negra, muy alejado de la zona de la España caliza. “Lo ideal son zonas calcáreas con un PH superior al 7,5”. Sánchez aseguró que se trata de un proceso lento porque comienzan a recogerse los frutos a los cinco-siete años, con una plena producción que no se alcanza hata los 10 años. En la presentación, las trufas se encontraban en un recipiente rodeadas de huevos. ¿El objetivo? Debido al intenso olor de la trufa, a través de la cáscara del huevo se absorbe el olor impregnádolo de sabor a trufa negra.

El director del CIALE indicó que los primeros estudios se pusieron en marcha en una zona próxima al encinar de La Orbada “donde no se encontró el hongo de manera natural”. Sin embargo, sí se han producido resultados positivos en Aldearrubia, donde se llevaron nueve encinas, tres de La Sierra y otras seis que se agruparon en dos grupos de tres. Con un mantenimiento de riego y poda y sin tratamientos especiales al suelo, después de 10 años, en enero pasado, “hemos logrado una media de producción estupenda”, alrededor de un kilo de seis árboles.

Respecto a las posibilidades de este producto, el director del CIALE apuntó que la zona de La Armuña es la más idónea para la trufa negra, que este año tiene un precio entre los 400 y 550 euros el kilo. Descartando, en principio, producir, manifestó que están dispuestos a asesorar a los productores que se animen a cultivar. Sin embargo, tanto José Sánchez como el vicerrector de Investigación y Transferencia, Juan Manuel Corchado, dejaron claro que se trata de una alternativa “a medio plazo”. Sánchez aseguró que nunca aconsejaría a un agricultor de regadío que abandonara el cultivo de maíz por la trufa. “Hay que tener los pies en el suelo”.

 

‘Tango’, el perro ‘caza-trufas’

Si importante ha sido el trabajo de los investigadores de la Universidad de Salamanca, no lo ha sido menos el papel desempeñado por ‘Tango’, el perro que, después de un entrenamiento de dos años, llevó a los investigadores hasta el lugar exacto donde se encontraba el producto.

Silvia Sánchez, investigadora del CIALE, es también la propietaria del can. “Es un perro adoptado, no sé la raza”. Explicó que el juego-adiestramiento para ‘Tango’ comenzó hace dos años “con unas trufas que nos trajeron de Aragón, jugamos con él” y de repente, en Aldearrubia, “se puso a buscar y las encontró”. Para ‘Tango’, explicó su propietaria, “es un juego”.

Por otro lado, sobre las posibilidades de futuro, Juan Manuel Corchado explicó que el objetivo es intentar su industrialización “y ver si es viable su explotación en una segunda investigación”. Se trataría, afirmó, de desarrollar un modelo para convertirlo en negocio y que productores con dehesa se animen a producir.

Rosa María Fernández –

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *