20 de marzo de 2015 17:45 PM
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Carnaval versus Tango: en lo que va del año la soja subió un 10% en Brasil al tiempo que cayó más de 20% en Argentina

Diferencias profundas en la política económica entre ambas naciones sudamericanas.

La mayor parte de los productores brasileños estaban en el horno. Pero las autoridades económicas le tiraron un salvavidas al iniciar un proceso de progresiva devaluación del real. El resultado: en lo que va del presente año el valor de referencia de la soja disponible con entrega en Paranaguá –medido en moneda local– subió un 10,0%.

En Brasil, con una inflación anual del 7,7%, se prendieron las luces amarillas porque consideran que se trata de un nivel elevado para garantizar la sustentabilidad económica

De hecho, esta semana la Agência Brasil –el equivalente a Télam en esa nación– publicó una artículo en el cual se indica que los actuales niveles de inflación comienzan a promover un desaceleración del consumo que tendrá un impacto negativo en la generación del empleo.

En la Argentina, en cambio, la caída del precio internacional de la soja se siente por partida doble porque las autoridades monetarias pisan el tipo de cambio para intentar contener una inflación que, según el no-intervenido IPC San Luis, se ubica en el 28,8% anual.

El resultado: en lo que va de 2015 el precio de referencia de la soja disponible con entrega en Rosario –medido en moneda argentina– descendió un 21,5% (ver gráfico).

Las malas noticias sobre los efectos perjudiciales de la inflación en la agencia Télam están disfrazadas de buenas noticias (como el cable que habla de un incremento de las ventas de electrodomésticos cuando, en términos reales, las mismas se están destruyendo).

El “salvavida” diseñado por las autoridades económicas argentinas es un fondo de 2500 millones de pesos (284 M/u$s) que sería repartido, previa autorización de la Afip, a chacareros que hayan producido hasta un total de 700 toneladas de soja, maíz, trigo y/o girasol (considerados en conjunto).

El programa, que contempla un subsidio que, según la escala, va de 45 a 450 $/tonelada (5,0 a 51 u$s/ha), se pagará en doce cuotas mensuales en función de la liquidación efectiva de divisas correspondientes a la exportación de commodities agrícolas (lo que implica que no existe seguridad del monto efectivo del subsidio).

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