24 de marzo de 2015 01:12 AM
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“Otoño es la estación clave para la toma de decisiones en el rodeo de cría”, dijo Montes

CompartiremailFacebookTwitterURUGUAY :   El Instituto Plan Agropecuario (IPA) hace hincapié en la importancia del otoño como estación clave para la toma de decisiones a nivel del rodeo de cría. “Estamos hablando de rodeos de cría que se manejan sobre campo natural básicamente, como la mayor parte de los rodeos de nuestro país”, señaló a EL TELEGRAFO […]

URUGUAY :   El Instituto Plan Agropecuario (IPA) hace hincapié en la importancia del otoño como estación clave para la toma de decisiones a nivel del rodeo de cría. “Estamos hablando de rodeos de cría que se manejan sobre campo natural básicamente, como la mayor parte de los rodeos de nuestro país”, señaló a EL TELEGRAFO el ingeniero agrónomo Esteban Montes.
El técnico de la institución dijo que “lo que tenemos que tener presente es que en otoño nos estamos jugando el próximo entore. O sea, hoy hay un paquete de medidas que podemos tomar, que nos ayudarán a preparar los vientres para el próximo entore”.
El profesional enfatizó en que la preparación debe ser ahora y no más adelante, porque “en invierno el crecimiento de las pasturas es bajo o nulo y por lo tanto, los animales en la generalidad de los casos pierden kilos. Es conveniente que las pariciones sean tempranas (fines de agosto, setiembre, octubre), no nos da el tiempo para recuperar una vaca en la primavera”.
Recordó que en los campos de arena las pariciones son “un poco más tardías, pero tampoco es conveniente que los animales ingresen con muy baja condición corporal al invierno porque tampoco les da el tiempo para que se recuperen para el parto y para el próximo entore”.
Otra posibilidad considerada por Montes “puede ser mejorar la condición con el ternero al pie, y ese es un proceso bastante difícil de lograr a campo natural, porque la vaca está con los mayores requerimientos nutritivos (lactancia). Por lo tanto, la única opción que nos queda es el otoño para preparar los vientres para el próximo entore”.
Respecto al paquete de medidas a tomar en esta estación, indicó que primero es realizar “el destete lo más temprano posible y eso es en marzo. Los productores, en general, son reacios a hacer los destetes tan temprano, porque son menos kilos de ternero que se venden. Pero en cría hay que mirar más lejos y no tanto en el corto plazo”. Argumentó que al destetar, “los vientres comienzan a recuperar rápidamente condición corporal antes del invierno y más aún con la disponibilidad de pasto que hay hoy. Se podrá decir que con esa disponibilidad ambos están ganando kilos, pero no es tan así porque los terneros les pesan mucho a las vacas. Además, no se sabe cómo vendrá el invierno, y cuánta más (condición corporal) tengan las vacas antes del invierno, estaremos mejor preparados para el próximo entore”.
Para Esteban Montes, la primera medida es destetar lo antes posible. “Aquellos que tienen pariciones esparcidas y que tienen vacas con ternero muy chico pueden optar por empezar por las vacas con ternero más grande y seguir con las medianas para terminar con las que hoy tienen terneros chicos, que estarán más grandes”.

 
DIAGNÓSTICO
El siguiente paso es realizar el diagnóstico de gestación, “sea tacto rectal o ecografía, y hacerlo a los 30 días de haber sacado los toros. Esto nos permitirá preocuparnos por los vientres que están preñados y apartar los fallados. Eso nos puede ayudar con aquellas vacas con terneros chicos. Es decir, a esos vientres se les puede hacer el diagnóstico antes de destetarlas porque si están falladas, no las destetaremos”.
El técnico consideró que lo importante cuando se haga el diagnóstico de gestación “es no solamente saber si están preñadas o no, sino también el momento de preñez: saber si tienen preñez chica o grande. Este dato no es solamente para hacer lotes para poder atender los vientres al parto, sino también para tomar decisiones en cuanto a lo que se puede hacer con las vacas con preñez chica. Porque esos animales son un problema para el futuro y hay que saber qué es lo que se hará”.
Aclaró que, “primero, se debe evaluar la cantidad, porque no es lo mismo un 10% del rodeo, que un 30% o más porcentaje. Si es bajo, se puede decidir que no se volverá a entorar en el próximo entore, y si es elevado, hay que ver si hay suficiente reposición para poderlas eliminar del rodeo e introducir más vaquillonas al próximo entore”. El trabajo hay que hacerlo con las vaquillonas de 1 a 2 años. “Si no se tiene suficiente reposición, se puede pensar en un manejo especial para que se vuelvan a preñar y, sobre todo, adelantarles la preñez (pasturas naturales o mejoradas, flushing, destete precoz). Pero estamos tomando decisiones seis meses antes de que se produzca el hecho”.

 
CLASIFICACIÓN
Montes expresó que “tenemos que clasificar los vientres preñados de acuerdo con la condición corporal para poder asignarles la alimentación adecuada; vaquillonas preñadas con condición corporal 6 antes del invierno y vacas multíparas con condición corporal 5 antes del invierno. Si estos son los objetivos, deberemos organizar el pastoreo para perder algo de condición corporal en el invierno para llegar al parto con la condición corporal 5 en vacas de primera cría preñadas y 4 en vacas multíparas.

Si hay un lote de animales que están muy lejos del objetivo y no podemos llegar, podemos decidir hoy qué medidas tomaremos cuando paran y se aproxime el próximo entore, ya sea usar pasturas reservadas, flushing, destete precoz, entre otras. Nuevamente, estamos tomando decisiones seis meses antes”. Explicó que “con esta clasificación ubicaremos los vientres con menor condición corporal en los mejores potreros y los que tienen mejor condición corporal, en los que tengan menos disponibilidad de pasturas. Inclusive los podemos utilizar para que limpien algún potrero con pastura muy madura (pasada), teniendo en cuenta cómo ha venido el año”.
“Por último, nos queda boquear los animales para saber cuáles son las vacas que no serán entoradas. Tener identificados estos vientres nos permite seleccionar un tratamiento acorde con estos animales. Si viene bien de pasto, se les puede ir mejorando el estado para que una vez que se le saque el ternero, se puedan engordar fácilmente; si viene mal de pasto, se las puede castigar, teniendo en cuenta que no volverán a entorar”, finalizó diciendo

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