17 de noviembre de 2009 22:06 PM
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Un pinchazo al rendimiento

Tanto las ninfas como los adultos se alimentan por medio de estiletes bucales con los cuales absorben la savia de los tejidos vegetales al mismo tiempo que inyectan enzimas y toxinas que producen necrosis en los tejidos. También pueden ser vectores de hongos patógenos. Esto incide tanto en los rendimientos como en el poder germinativo y calidad de la semilla.

Las chinches son plagas de gran importancia en cultivos agrícolas, especialmente en leguminosas como soja y alfalfa (destinada a la producción de semilla).

Tanto las ninfas como los adultos se alimentan por medio de estiletes bucales con los cuales absorben la savia de los tejidos vegetales al mismo tiempo que inyectan enzimas y toxinas que producen necrosis en los tejidos. También pueden ser vectores de hongos patógenos. Esto incide tanto en los rendimientos como en el poder germinativo y calidad de la semilla.

A partir de la década de 1970, junto con el rápido incremento de la superficie sembrada con soja, las poblaciones de varias especies se multiplicaron en gran medida provocando graves daños en los cultivos donde no se efectuaban tareas de control. Estudios sobre la biología y capacidad de daño de las diferentes especies como la chinche verde (Nezara viridula), la chinche de la alfalfa (Piezodorus guildinii), la chinche marrón (Dichelops furcatus) y el alquiche chico (Edessa meditabunda) permitieron determinar umbrales de tratamiento, métodos de muestreo y el rango de dosis de diferentes insecticidas para efectuar su control.

Posteriormente, se realizaron estudios sobre el rol y eficiencia de los diversos agentes de control biológico en las diferentes especies. Se llegó a determinar que los enemigos naturales tienen gran influencia en las poblaciones de las chinches durante las diferentes generaciones que tienen estos insectos, desde la primavera hasta el otoño, época del año en que finalizan su actividad buscando refugio en diferentes lugares durante los meses de invierno.

En las últimas campañas agrícolas las chinches provocaron intensos ataques en las zonas productoras de soja, con especial preponderancia. Si bien el control de la plaga se efectúa en una alta proporción de lotes, en muchos de ellos ese control es tardío y de baja eficiencia, lo cual da como resultado altos niveles de poblaciones invernantes.

Esta situación ha originado que a partir de la primavera ocurran ataques de estos insectos a cereales como trigo, al cual las chinches le provoca daños en rendimiento y calidad; en tanto, en maíz le causa daños a la planta joven, como así también en la etapa de maduración de los granos.

Daño y Síntomas en Maíz

El maíz durante el período de emergencia es atacado con más frecuencia por la chinche marrón o chinche de los cuernitos (Dichelops furcatus).

Durante los meses de verano en algunas localidades del Departamento Marcos Juárez se observaron ataques de la chinche verde (Nezara viridula) en cultivo de maíz en estado de maduración de grano con la presencia de gran número de adultos por espigas en las cuales provocaban daños en los granos debido a la alimentación del insecto y por la introducción de toxinas y hongos patógenos. La presencia de la plaga generalmente tiene mayor densidad en las borduras de los cultivos, fenómeno que deberá ser evaluado en el futuro si persiste esta clase de infestación.

El Hemíptero se alimenta introduciendo su aparato bucal picador-chupador dentro del tallo de la planta, y ocasionalmente dentro del punto de crecimiento, para succionar la savia.

Las picaduras del insecto desencadenan en deformaciones de crecimiento, caracterizadas por retorcimiento de las hojas, marchitamiento y debilitamiento de las hojas nuevas, y orificios ovalados con bordes blanco-amarillentos en las hojas desenrolladas de las plantas dañadas (esta serie de orificios resulta del simple pinchazo donde se alimentó la chinche, que penetró las hojas enrolladas). Produce también achaparramiento, varios macollos y en casos extremos la muerte de la planta.

Frecuentemente una serie de plantas a lo largo de un surco exhibiría una progresión de estos síntomas. Las plantas dañadas podrían desarrollar espigas deformadas en el lugar correspondiente a la panoja. Generalmente los síntomas aparecen aproximadamente 10 días después de sufrido el ataque. Estos daños se parecerían a lesiones por herbicidas o lesiones mecánicas.

Las plantas son más susceptibles al daño por chinche entre la emergencia y cuatro hojas completamente desarrolladas. Las plantas con 6 o más hojas son menos susceptibles al daño. Por este motivo, la chinche es una amenaza en las etapas tempranas del maíz. A medida que se atrasa la fecha de siembra, las chinches tendrán más tiempo de trasladarse a lotes de maíz antes de que sean sembrados y así causen un mayor daño.

Impacto en los determinantes del Rendimiento

Son varias las situaciones en las cuales los daños ocasionados por chinche pueden comprometer el rendimiento.

Para comenzar, la muerte de plántulas reduce el stand del cultivo (plantas/m2). Luego, aquellas plantas que sobreviven quedan achaparradas, con la masa radicular reducida, éste debilitamiento generalizado se acentuará aún más en situaciones de estrés cómo sequía u otro ataque de insectos.

Las plantas afectadas alcanzarían la altura de las plantas sanas en 2 a 4 semanas, pero investigadores de la Universidad de Kentucky indican que los rindes de los maíces dañados, se reducirían en aproximadamente 10%.
Las plantas que han macollado casi no producen grano. Algunas tendrán una espiga pequeña en el lugar donde iba la panoja, convirtiéndose en malezas compitiendo por agua y nutrientes con las plantas sanas.

Manejo

Mientras es sencilla la evaluación de la plaga en las espigas del maíz, el ataque de chinches como D. furcatus en plantas jóvenes es más difícil ya que el mismo puede ser provocado con bajas densidades del insecto, lo cual requiere una cuidadosa observación de las plantas, monitoreando los lotes durante las dos o tres semanas posteriores al nacimiento del cultivo. Naturalmente, en este caso, los lotes con rastrojos de soja son los que presentan mayor potencial de daño porque la chinche marrón pasa los meses de invierno debajo de los rastrojos. En el caso de infestación de la chinche verde en espiga, los ataques pueden provenir desde lotes vecinos ya que los adultos tienen gran capacidad de vuelo.

Ing. Agr. Jorge Aragón
INTA Marcos Juárez

Fuente:

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