27 de marzo de 2015 14:57 PM
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Avicultores aclaran que el uso de hormonas no es redituable

CompartiremailFacebookTwitterEquivocadamente se cree, por mala información, que la producción de pollos utiliza hormonas en las aves. Hace unos meses un presidente de un país latinoamericano relacionó el consumo de pollo con la homosexualidad, un disparate sin el menor sustento, basado en el desconocimiento o la ignorancia. Así como el conocimiento y el estudio de las […]

Equivocadamente se cree, por mala información, que la producción de pollos utiliza hormonas en las aves. Hace unos meses un presidente de un país latinoamericano relacionó el consumo de pollo con la homosexualidad, un disparate sin el menor sustento, basado en el desconocimiento o la ignorancia.

Así como el conocimiento y el estudio de las diferentes disciplinas de actividad del ser humano contribuyen al avance de las mismas, con mucho más éxito la ignorancia frena el progreso y expone al ser humano al estancamiento o creencias erróneas que da por verdaderas.

Es por eso que en Colombia los avicultores comenzaron una campaña con el fin de dejar en claro y demostrar a los consumidores que no es necesario usar hormas para lograr un mejor y mayor crecimiento de los pollos. Además afirman que nunca se ha comprobado el uso de estos métodos.

El portal especializado en avicultura El Sitio Avícola informó que la campaña informativa es organizada por la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), pero vale para todos los países, incluso Uruguay.

La creencia del uso de hormas surge del poco tiempo que hay entre el nacimiento del pollo y su crecimiento apropiado para faena. Sin pruebas de ningún tipo se ha afirmado que ese crecimiento rápido se explica por el uso de hormonas.

Fenavi explica que los avances en cruce de razas y métodos de producción redujeron los tiempos 57 % en más de 60 años. Dicho de otra forma no es el uso de hormonas sino la inteligencia humana y el correcto manejo de los animales lo que ha logrado el crecimiento en el menor tiempo.

“En la década de los 50, un pollo era alimentado por 100 días para alcanzar un peso de 2,1 kilos. A finales de los 60 se redujo el tiempo a 67 días y en la actualidad está listo para salir al mercado entre los 42 y los 45 días”, destaca el documento difundido por Fenavi.

SEIS RAZONES BÁSICAS.

Los doctores Nick Dale y Alan Davis, profesores de Ciencia Avícola de la Universidad de Georgia, han realizado una investigación que Fenavi usa en su campaña, exponiendo seis razones que desmienten la creencia de las hormonas.

Primero: las hormonas no se producen de manera comercial, su costo sería muy elevado para usar en los animales al punto de que un solo miligramo sobrepasaría el valor del ave.

Segundo: no es necesario el uso de hormonas porque los procesos de cría y engorde hoy toman menos tiempo, solo con buenas prácticas en alimentación y manejo al interior de las granjas. Tercero: la administración de hormonas al final del proceso no es efectiva.

“El crecimiento es una muy compleja combinación de funciones metabólicas que dependen de un amplio conjunto de señales endocrinológicas. Emplear hormonas en la industria del pollo sería tanto como botar el dinero, sencillamente porque estas no alcanzarían a ser asimiladas por el ave en su corto periodo de vida”.

Cuarto: la administración de las hormonas puede ser contraproducente, pues los pollos viven al filo de su máximo límite metabólico.

Quinto: según Dale y Davis, la administración de hormonas tendría que hacerse por intravenosa, pues no es viable por vía oral, lo que significa una labor dispendiosa considerando que en cada granja hay miles de individuos.

Sexo: el uso de hormonas se cae porque para generar masa muscular, además de suministrarlas, las aves deberían hacer ejercicio.

OTROS ERRORES.

El de las hormonas no es único error vinculado a la producción de aves, añade El Sitio Avícola. Fenavi puntualiza que hay creencias sobre el tamaño de las aves que adquiere el consumidor final y la idea de que el pollo criollo o campesino tiene mejor tamaño y es resultado de un proceso más natural.

Ante esta situación se aclara que los procesos de cría en galpones obedecen a la selección de una dieta adecuada y atención veterinaria, con los cuales alcanzan una composición nutricional “ideal”.

“Si algo le hace daño a la industria del pollo es la falsa creencia de que en el crecimiento se utilizan hormonas para conseguir una mayor ganancia de peso”, dijo Andrés Valencia, presidente de Fenavi.

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