13 de mayo de 2015 21:07 PM
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Alimentación de la cerda gestante

La alimentación de la cerda joven adulta gestante debe estar perfectamente balanceada para suplir todos los requerimientos de nutrientes necesarios para optimizar los rendimientos productivos.

Una subalimentación afecta el rendimiento reproductivo de dos o tres partos posteriores; la madre sacrifica sus propias reservas corporales para no afectar el desarrollo prenatal de los lechones. Granjas con sistemas de alimentación deficientes durante la gestación, tienen tasas de reemplazo mayor al 50 % con un promedio de parto por cerda de 2.5 a 3.5.

La alimentación excesiva en este período también produce efecto negativo. Las cerdas sobrealimentadas, después de la monta o inseminación y durante la gestación, presentan una mayor mortalidad embrionaria y producen camadas menores que las cerdas alimentadas correctamente.

Además, las cerdas muy gordas en el parto sufren una depresión en el consumo de alimento durante la lactancia, resultando en una mayor pérdida de peso y grasa dorsal.

Es necesario desarrollar modelos de alimentación mejores y más objetivos para las cerdas gestantes.

Existen datos que sugieren que un programa de alimentación elaborado a partir del peso y los niveles de grasa dorsal de la cerda dará lugar a:

– Ahorro de alimento aproximado de 60 kg/cerda/año

– Mayor cantidad de cerdas con grasa dorsal entre 17 a 21 mm al momento del parto

– Menor porcentaje de cerdas con mucha grasa (mayor de 22 mm)

Existen máquinas económicas, fáciles de manejar y confiables para medir la grasa dorsal; por ejemplo, Lean meater (Renco Corporation, Minneapolis, Minnesota).

Tomamos la medida en la posición P2 (última costilla, a 65 mm de la línea media dorsal). Se tarda aproximadamente 1 minuto en hacer la medida.

Empleando la medida de la grasa dorsal más el peso de la cerda, podemos desarrollar tablas de aporte de alimento (Tabla 1).

Con el método (subjetivo) de alimentación por la condición corporal, hay menos cerdas que consiguen la condición corporal deseada y más cerdas con más de 22 mm de grasa dorsal (cerdas gordas).

 

 

Los requerimientos de nutrientes de las cerdas aumentan con el avance de la gestación a medida que la cerda gana peso y los lechones se desarrollan. Especialmente, durante los últimos 10 días de gestación, es recomendable aplicar a las cerdas un suplemento de alimento de 1.0 a 1.5 kg/día, desde el día 100 de gestación hasta el parto. Este aumento no afecta la incidencia de mamitis, metritis o agalaxia (MMA) y tiene un escaso efecto sobre el peso al nacimiento de los lechones, pero evita la pérdida de grasa dorsal en los últimos 10 días de gestación.

También aumenta el consumo de alimento en la última parte de la lactancia y hace que la cerda llegue en mejores condiciones al destete.

Es recomendable que las cerdas primíparas no se alimenten con más de 1.8 a 2.2 kg por día de alimento, durante los 2 a 3 primeros días después de la cubrición.

Cerdas con menos de 12 mm, es preferible alojarlas en corrales y alimentarlas según las necesidades, luego medir la grasa dorsal a mitad de la gestación y ajustar el aporte de alimento. Otra opción sería no cubrirlas en el primer celo posdestete y dejar que recuperen la condición corporal antes de la cubrición.

 

Alimentación de la cerda según sus necesidades individuales

Las necesidades de las cerdas pueden dividirse en tres:

1.- Necesidades de mantenimiento (75 a 85 %)

2.- Necesidades de crecimiento de los lechones dentro del útero (crecimiento intrauterino)

3.- Necesidades de crecimiento de la propia cerda (crecimiento extrauterino)

En los últimos años, se han conocido nuevas informaciones con relación al crecimiento extrauterino, las cuales permiten predecir con mayor exactitud las necesidades de las cerdas.

 

 

Primero, cada vez conocemos más sobre la proporción de carne y grasa de la cerda; y segundo, se sabe que la segunda y tercera camada de las cerdas muestran un descenso de los resultados técnicos, porque se ha perdido mucha condición física en la primera lactancia.

Existen diferencias sobre la condición física correcta de las cerdas en una explotación. Dos métodos para averiguar esa condición son el BCS (Body Condition Score) y la medición del grosor de la grasa dorsal.

 

 

Realizando ambas mediciones en el momento de la inseminación o monta de las cerdas, puede determinarse el esquema correcto de alimentación (figura 1 y 2) y el tipo de alimentación adecuado para que las cerdas lleguen a las parideras en una condición física ideal.

La alimentación de la cerda según sus necesidades individuales, obtiene un significado nuevo que proviene de la situación práctica del animal individual.

Es favorable que las cerdas bajas en condiciones físicas sean alimentadas de la forma más rápida para recuperar su condición física. Esto permite superar el llamado descenso de la segunda camada.

 

 

Alimentación de las cerdas jóvenes

Debido a las necesidades de inseminación, cada vez es más frecuente utilizar cerdas jóvenes. Un mejor método es utilizar las cerdas jóvenes según su edad, peso y grosor de la grasa dorsal. Con este método puede aumentarse la producción de lechones de las cerdas.

 

 

Estrategia de alimentación de la cerda gestante

Factores que influyen en la ingestión de alimento:

1.- Genética

2.- Estado sanitario

3.- Edad

4.- Agua (disponibilidad y caudal)

5.- Ambiente

6.- Alimento: presentación (humedad o seca), concentración nutricional

 

 

En toda la gestación, aplicar alimento restringido. Con una capacidad de ingestión por cerda de 6 a 8 kg/día, administrar 2.0 a 3.5 kg/día.

Criterio de dosificación:

– Instalaciones

– Características del alimento

– Condiciones corporales (flacas, normales, gordas)

– Momento del ciclo

 

 

 

Un programa de alimentación de cerdas gestantes, únicamente puede ser evaluado por estado de carne. Una cerda con mal estado de carne (gorda o delgada) tiene los siguientes problemas:

– Retraso en la salida en celo

– Ausencia de celo

– Repeticiones de celo

– Reabsorciones embrionarias

– Pocos nacidos vivos

– Lechones poco viables

– Alta mortalidad al nacimiento

– Mamitis

– Metritis

– Agalaxia

– Menor vida útil

– Más necesidad de reemplazo

– Menor productividad

– Mayor costo de producción

– Medicamentos

– Alimentación

– Menor rentabilidad

 

 

 

 

Causas de las desviaciones de grasa dorsal

 

 

Es necesaria una evaluación previa de las causas:

– Manejo

– Ambiente

– Genética

– Edad

– Sanidad

– Agua

– Alimentación

 

 

 

Conclusiones

Las cerdas han evolucionado genéticamente.

Las empresas de genética se están involucrando cada días más en aportar datos de grasa dorsal.

Estos datos son muy útiles para evaluar el manejo de la alimentación en la granja de forma objetiva, y no subjetiva como el método de condición corporal.

 

 

 

Bibliografía

1- F. Aherne, 2001.Feeding the gestating sow.

2- Gretchen Schen Schlosser, 2006. Recognize each sows nutrient needs.

3- Richard.D. Coffey, 2003. Assessing sow body condition.

4- Marcia Shannon, 2003. Sow nutrition and feeding for optimun reproductive performance.

5- Mike Tokach, 2006. Feed sow for condition, productivity.

6- Janice Murphy, 2005. Is body condition scoring the best way to feed dry sow.

7- Eric Van Heuten, PhD, 2004. Feeding recommendation for gestating sow.

8- Malchy Young, 2003. Nutrition and management of the modern gilt.

9- Conferencia, 2004 Nutricion y Manejo de Cerdos. Omega Nutrición República Dominicana

Fuente:

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