15 de mayo de 2015 11:48 AM
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Se consolida la abundancia de granos a nivel mundial

Los productores uruguayos deberán esperar si quieren ver un rebote de los precios de los productos, en tanto que las existencias globales se mantendrán altas al menos por un año más.

La lógica del mercado de granos cambió el año pasado y ese cambio se ha profundizado con las primeras estimaciones para el año agrícola 2015/16.

El auge de precios derivado de la escasez ha dejado el lugar a un mercado presionado por silos llenos y compradores con un fuerte poder de negociación. Y esa situación debe mantenerse por lo menos hasta mediados de 2016 de acuerdo a los datos que divulgó el Departamento de Agricultura de EEUU (USDA, por su sigla en inglés) que estiman oficialmente por primera vez la situación agrícola para el año próximo.

Soja por todos lados

En particular para el cultivo motor de la agricultura regional, la soja, el panorama es de abundancia. Aunque EEUU reduce su producción y China sigue comprando en grandes cantidades, eso no es suficiente para revertir una trayectoria de aumento en las reservas que se consolida y se acerca a los 100 millones de toneladas en reserva a nivel mundial y tiene un récord de stock en el horizonte de EEUU.

Es casi un hecho –salvo un evento climático extremo– que el stock mundial de soja a mediados de 2016 será mayor al actual. Porque EEUU tendrá el segundo cultivo más grande de su historia, con casi 105 millones de toneladas, y Brasil seguiría creciendo en su producción, de 94 a 97 millones de toneladas. La llegada de El Niño hace poco probable que haya una mala cosecha en esta región y la siembra en fecha facilita el arranque de los cultivos en EEUU, donde ya hay una porción significativa de un tercio de la oleaginosa sembrada.

El lunes pasado el USDA mostró que 75% del maíz y 31% de  la soja ya están plantados, un avance mayor al normal que permite a los cultivos salvar su primer examen: han sido implantados en fecha.

En el caso del maíz hay un descenso importante del área de EEUU que permite que las reservas empiecen a bajar, pero en el caso de la soja, el área no tiene cambios significativos –de hecho sube en 200 mil ha y marca un nuevo récord–. Se espera que la cosecha sea menor a la excepcional del año pasado, pero que sea la segunda mayor de la historia, y las reservas que el mercado esperaba en 12 millones de toneladas fueron estimadas en 13,6 millones, lo que resultó fuertemente bajista.

La producción bajaría levemente en Argentina de 58,5 a 57 millones de toneladas y en Paraguay seguiría subiendo de 8,5 a 8,8 millones. Básicamente nadie se baja de la soja, y de esa manera los precios seguirán cayendo.

El martes pasado, al conocerse el informe del USDA, la oleaginosa bajó casi US$ 10 por tonelada y se acercó a los US$ 350, lo que deja el precio uruguayo en US$ 335, un nivel que hace difícil que cierren las cuentas para la mayor parte de los productores.

Mientras el mercado manda la señal de bajar el área, los agricultores no obedecen. Y esto por varias razones. La principal es el menor costo por hectárea del cultivo respecto a su gran competidor, el maíz. Muchos agricultores reducen el área maicera y esas hectáreas las destinan a soja.

En suma, una producción mundial que nuevamente es récord en 317 millones de toneladas. El mundo no puede absorber esa producción y los precios seguirán reflejándolo.
China seguirá aumentando sus importaciones, comprará 4 millones de toneladas más que el año pasado (de 73,5 a 77,5 millones de toneladas). Pero eso está lejos de compensar las altas producciones de EEUU y el Mercosur. Todo un desafío para la región, que seguirá apostando a producir un grano que cada vez vale menos.
Maíz a mediano plazo
En el caso del maíz, la producción de EEUU tiene una caída significativa, que lleva a que disminuya la producción mundial levemente.

En EEUU bajaría la producción de 361 a 346 millones de toneladas. Los farmers de EEUU bajarán en 500 mil hectáreas la superficie sembrada, a 36,1 millones de hectáreas. Dos millones de hectáreas más que el área récord de la soja.

Esto determina que la producción mundial estimada baje, de 996 a 989 millones de toneladas. Pero con un consumo muy alto, las reservas quedan casi idénticas. A nivel mundial el stock cae muy poco, de 192,5 a 191 millones de toneladas. Hay mucho grano. Habrá ración a bajo precio. Y además el bajo precio del maíz pone un tope a los demás cereales. Es un argumento adicional para esperar precios estables para el trigo.

Trigo estable

En el trigo el panorama también  es de un buen abastecimiento mundial y en el mercado referencial de EEUU. A nivel mundial la producción de trigo, como la del maíz cae, pero también como en el cereal de verano, no es suficiente para generar una reacción de precios.

De 726 millones a 719 millones de toneladas es el ajuste global, pero el mercado de EEUU que en cierta forma determina los precios, recupera su producción en dos millones de toneladas y ese aumento se traslada a más stock, de 19 a 21 millones de toneladas. Y a nivel mundial, la baja en la producción no frena el aumento en las reservas de trigo previstas que cruzaron las 200 millones de toneladas el año pasado y pasan de 201 millones de toneladas, a mediados de este año, a 203 millones a mediados del año próximo.

En los tres granos principales hay un mercado bien abastecido. En maíz empieza una tendencia leve a reducir las existencias, que marcará un camino que tendrán que seguir los demás granos.

En soja y trigo –hasta hace poco el tándem imbatible de la agricultura uruguaya– queda todavía un período para que las señales de precios se traduzcan en baja de área.

Con un buen cultivo en EEUU, la recuperación del precio de los granos queda postergada y el desafío para la agricultura uruguaya se agranda. Los datos de esta semana ratifican que los sistemas tienen que pensar más su fase ganadera. Ya casi puede adelantarse que el área de soja bajará en la próxima primavera. Es un hecho que bajará el área de trigo de Uruguay.

Esperanzas para el arroz

Las reservas mundiales de arroz van en baja y la tendencia continuará el año próximo. Tal vez allí radica lo más alentador del panorama agrícola internacional en el año próximo. El nivel global de stock cae por tercer año consecutivo, queda en el nivel más bajo desde 2008 y abre la posibilidad de que el cultivo bajo riego recupere atractivo luego de una sucesión de años en los que los ingresos apenas empardaron a los costos. En contraposición, EEUU fuerte competidor de Uruguay sigue aumentando su abastecimiento arrocero.

A nivel global, en tres años se pasa de 110 a 91 millones de toneladas en reserva. Puede ser un despertador para los precios del cereal.
El Mercosur no afloja y China estabiliza su demanda

Según esta primera aproximación del USDA Brasil seguirá en su crecimiento sojero y se encamina a las 100 millones de toneladas producidas. De las 94,5 millones de esta cosecha pasaría a 97 millones. Y con eso la producción del Mercosur seguiría creciendo. Aunque estabilizándose por una leve baja de la producción de Argentina. A su vez tampoco sería muy importante la baja en la producción de maíz, que en el caso de Brasil bajaría de 78 a 75 millones de toneladas.

Desde la demanda, aunque China sigue creciendo como comprador de soja, la baja deprecios no aumenta el ritmo de compras, y eso a pesar de que la producción local va en baja. Y en los demás granos los chinos no suman participación compradora, bien abastecidos por su propia producción.
 
Sin un evento climático extremo, una fuerte competencia en el mercado mundial de granos espera. Y solo un tipo de cambio muy favorable puede alegrar los márgenes de la agricultura regional

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