18 de mayo de 2015 12:18 PM
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Tras el informe del USDA no es tiempo de esperar milagros

CompartiremailFacebookTwitterPasó el informe del USDA con las primeras estimaciones de la nueva campaña y la realidad es que no mostró números imprevistos, excepto por las existencias finales de soja en los EE.UU. Las 13,6 millones de toneladas estimadas estuvieron por encima de lo esperado por el mercado.  En cuanto al maíz el informe fue neutro. […]

Pasó el informe del USDA con las primeras estimaciones de la nueva campaña y la realidad es que no mostró números imprevistos, excepto por las existencias finales de soja en los EE.UU. Las 13,6 millones de toneladas estimadas estuvieron por encima de lo esperado por el mercado. 
En cuanto al maíz el informe fue neutro. Los stocks finales, de la campaña actual, en EE.UU. por debajo de las expectativas se compensaron con los stocks mundiales por encima de lo esperado. Similar actitud para la nueva campaña donde la situación no se modifica demasiado con respecto a la actual. Eso sí habrá mucho maíz. 
En los precios el impacto fue tal cual como describimos el informe, fuerte caída de la soja ante el dato sorpresivo y el maíz neutro. Claramente la psicología del mercado es bajista para ambos productos, aunque cuando se observa la gráfica de los precios de la posición julio de soja no parece observarse una tendencia que justifique ese sentimiento. 
Distinto es el caso del maíz donde la gráfica muestra tendencia bajista aunque desde principios de mayo pareciera comenzar a lateralizar. Y es lógico que esto ocurra dada la certidumbre que dan los números de producción prácticamente definidos de la cosecha sudamericana y la incertidumbre de la nueva campaña en el hemisferio norte. 
Por lo tanto habrá que estar atento al avance de la cosecha norteamericana puesto que en los rendimientos que esta tenga estará la futura tendencia de precios. 
Si analizamos los rendimientos estimados por el USDA para ambos productos vemos una baja del rendimiento con respecto a la campaña actual. Para la oleaginosa estima un rendimiento de 3,09 toneladas por hectárea contra 3,21 de la actual. No obstante es el segundo mayor de los últimos siete años. En cuanto al maíz estima un rendimiento de 10,47 toneladas por hectárea por debajo de los 10,73 de la campaña actual, aunque alto comparado con años anteriores. 
¿Lograrán estos rendimientos? Desde el factor climático los pronósticos de “El niño” favorecen el desarrollo de los cultivos, ahora desde los insumos el productor norteamericano ¿mantendrá el nivel de costos de la última campaña con precios deprimidos como los actuales? Con precios de soja en 9,345 por bushel y de maíz en 3,785 por bushel, ¿cierra la ecuación económica? Según un estudio de estimación de costos de la cosecha 2015 en Iowa, realizado por Iowa State University, los números no cierran. El camino parece ser reducir costos y sacrificar rendimiento, por lo menos en este estado.
Entonces, ¿lograrán los productores los rendimientos estimados por el USDA? Dudas, solo dudas y un camino largo por recorrer.Lo único cierto es que hay que estar atento al desarrollo de la cosecha y utilizar las herramientas de cobertura de precios para cubrir costos o asegurar margen cuando el mercado de la oportunidad. No son tiempos para esperar milagros, son tiempos para pensar estratégicamente porque un mal paso puede dejarnos en rojo.
CP. Gustavo Picolla, Analista de Granos y Docente de AgroEducación

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