18 de mayo de 2015 00:19 AM
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El agro ante una ecuación imposible

CompartiremailFacebookTwitterEl cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Sur de Córdoba sobre la base de los precios estimados a cosecha 2016, para girasol, maíz, soja, y trigo. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros. La cifra […]

El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Sur de Córdoba sobre la base de los precios estimados a cosecha 2016, para girasol, maíz, soja, y trigo. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

La cifra que resume todo, es el rinde de indiferencia. Indica el rendimiento que debería lograrse para cubrir todos los costos y está conformado por un lado por la suma de costos (directos e indirectos) y por el precio proyectado a cosecha 2016.

Una conjunción de factores lleva a que por un lado los costos sean altos en dólares (alta carga de impuestos, tipo de cambio rezagado, alta incidencia del gasoil en todo lo relativo a laboreos, siembra, cosecha y transporte) y por el otro, los precios internacionales de los granos, que están varios escalones por debajo del nivel de los últimos años.

Los rindes de indiferencia que se requieren para cubrir la totalidad de los costos son, en campo propio, de 61 qq/ha en trigo, de 23 qq/ha en soja de 2ª, de 115 qq/ha en maíz, 20 qq/ha en girasol, y de 33 qq/ha en soja de 1ª.

En campo arrendado, las proyecciones de resultados muestran quebrantos generalizados. Los rindes de indiferencia son de 63 qq/ha en trigo, de 24 qq/ha en soja de 2ª, de 111 qq/ha en maíz, de 20 qq/ha en girasol, y de 33 qq/ha en soja de 1ª.

Tanto en campo propio como en campo arrendado los rindes de indiferencia están muy por encima de los rindes medios logrables en condiciones climáticas normales. Incluso están por encima de los rindes excepcionales logrados en el último ciclo agrícola.

El agro está ante una ecuación imposible, en la cual los precios internacionales tienen pocas perspectivas de mejoras significativas, la presión tributaria difícilmente se reduzca en el corto plazo y los costos altos no tienen bajas a la vista.

En campos arrendados los quebrantos son de tal magnitud que en muchos casos, ni siquiera con costo cero de arriendo, se podrán lograr resultados positivos. Salvo desde ya, que los rindes vuelvan a ser excepcionales.

En este contexto, la imposición de retenciones es un tema que requiere una solución que impostergable. La solución es la baja de alícuotas para el complejo sojero y la reducción a cero para todos los demás granos.

Adicionalmente habrá que resolver el segundo recorte al que están expuestos el trigo y el maíz, derivados de la existencia de cupos de exportación. Los mismos llevan a diferenciales entre el FAS teórico y el FAS de mercado, por la acumulación de inventarios por encima de los requerimientos de la demanda.

Las siembras 2015/16 arrancan con proyecciones más que complicadas. Habrá que ver si a la cosecha, algunos de los nubarrones negros que tapan el horizonte dan lugar a un cielo más despejado.

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