18 de mayo de 2015 07:10 AM
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Ver lo que viene, más allá de la tranquera

Santa Fe fue sede del tradicional congreso anual organizado por la Confederación de Rurales Argentinas. Con el lema “compromiso, cambio, reconstrucción y futuro”, más de 300 asistentes debatieron los desafíos para la ruralidad y la sociedad en general.

Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) convocó un nuevo congreso anual en la ciudad de Santa Fe bajo el lema “Compromiso, cambio, reconstrucción y futuro”. Durante dos días, viernes 15 y sábado 16 de mayo, productores, técnicos y jóvenes de todo el país se congregaron en el puerto local a pensar lo que ocurren “tranqueras afuera”, sobre todo para posicionarse frente al cambio de gobierno nacional que ocurrirá en diciembre próximo.

El Dr. Rubén Ferrero, presidente de la entidad organizadora, remarcó que el evento “nos encuentra en un momento de transición donde empiezan a darse a conocer los relatos y las mentiras del Gobierno Nacional”. Según el ruralista, estamos ante un problema grave con la justicia, “y por eso hicimos hincapié para el congreso en el tema. Sobre todo para saber si se puede o no investigar al poder y cuáles son las consecuencias. Si la justicia es libre de juzgar a aquellos que cometieron delitos”, sugirió.

A su turno, el titular de Carsfe, Francisco Mayoraz, enfatizó el orgullo de organizar el evento, el primero que se hace en la capital provincial. “Santa Fe tiene 33 sociedades rurales desde Gato Colorado hasta Diego de Alvear, por lo que tenemos una gran representatividad en toda la provincia. Y el lema del evento invita a estar preparados para el cambio con compromiso, aprendiendo lo que nos dejó la última década, pero el esfuerzo no debe ser sólo del sector, sino de toda la sociedad”, sostuvo.

 

 

El diálogo, las instituciones

El cronograma de las dos jornadas incluyó el análisis de aspectos empresariales, pero también sociales como pobreza, educación, territorio, justicia, en la voz de personalidades como Alejandro Katz, Fabio Quetglas, Atilio Penna o los periodistas Alfredo Leuco, Matías Longoni y Hugo Alconada Mon.

El ingeniero agrónomo Martín Favre, vocal de la Sociedad Rural de Galvez y coordinador de la comisión de agricultura de Carfse, remarcó: “para los que estamos todo el día metidos en el campo, está bueno tomarse un par de días para reflexionar acerca de que más allá de las tranqueras se definen cosas importantes para nosotros”. Eso, recordó, lo aprendieron a partir del conflicto con el gobierno nacional en 2008. “El productor se dio cuenta que tiene que participar en su rural”.

Aquella crisis, inesperadamente provocó una revitalización de las entidades ruralistas y un acercamiento de los productores. Sin embargo, aún “hace falta un impulso más grande; que gente del campo se interese en participar en la política”, por ejemplo, con la idea de “nutrir” a los gobernantes con información de primera mano. “Lo que nos falta es darle más impulso a eso que apareció como incipiente con lo agrodiputados en 2009”, reflexionó.

Sobre lo esperable del próximo presidente, Favre indicó: “lo nuestro está claro” y sostuvo que los equipos económicos de los tres candidatos con chances hablan de abrir la frontera, de volver a ser importantes en la exportación ni restringir la importación de insumos básicos para desarrollarnos.

Pero “más que nada hay que entender como sociedad que hay que respetar el diálogo, las instituciones, que ningún poder del estado puede avasallar a otros, eso es fundamental para convivir como ciudadanos con derechos y deberes”.

 

 

Confianza y crédito

Para el Secretario del Sistema Agroalimentario de Santa Fe, Luis Contigiani, “estamos en una etapa de transición donde tiene que florecer un nuevo modelo: integrando mercado interno y externo; la revolución tecnológica con la organización agropecuaria; el desarrollo territorial con la exportación”. El objetivo no es difícil, sólo habría que consensuar decisiones, dialogar más y reconocer algunos errores.

Insistió en el agotamiento del paradigma que ha movido al sector, por ejemplo en carne y trigo o en la lechería. “Este congreso -dijo- hace muy bien en encontrar nuevas bases para un nuevo modelo agropecuario”. Hasta en la “cadena sojera” hay problemas, que si no fuera por una “superproducción inesperada”, el pequeño productor hubiera tenido mayores problemas de los que igualmente tiene por aumentos de costos y problemas macroeconómicos.

La oportunidad, a pesar de la menor competitividad y la distorsión de precios internos, es que “el mundo sigue estando, sobre todo el eje asiático”. Pero para poder aprovecharlo, se necesita ajustar cuestiones internas de macroeconomía “y una política agropecuaria que recupere el crédito, la transferencia tecnológica, el agregado de valor”.

En el mismo sentido, el secretario de la Sociedad Rural de Tostado, Jorge Heer, mencionó la importancia de generar estabilidad y confianza, además de repartir esfuerzos y responsabilidades. “Lo primero que se debe reconstruir es la postura moral de los habitantes; tenemos que tener ganas de trabajar en serio, sin meter la mula ni nada por el estilo. Una vez que estemos dispuestos a eso, reflexionó, es preciso establecer un idioma común entre todos los factores productivos”.

En el noroeste provincial, “lo primero es ordenarle la cabeza a los productores para que piensen que se puede producir y bien”. Logrado ese objetivo, sostuvo que las prioridad es “volver a la ganadería”, con inversiones y rodeos, para conseguir muchos kilos por año. “Eso no se hace si no se planifica; y para lo que se precisa créditos, que no se toman si no hay horizonte”.

 

 

Planes, se necesitan

Hugo Iturraspe, presidente de la Sociedad Rural de Santa Fe, mencionó las preocupaciones más urgentes. “Estuve en una usina láctea en San Carlos que bajó la leche al productor a $3.17 y en RosGan me preocupó muchísimo lo que costó vender vientres y con las facilidades que hay, con pago de 90 a 120 días; esto nos marca a las claras que la situación del agro nuevamente es difícil”.

Con el diagnóstico en la mano y en un año electoral, consideró indispensable la unión de los productores: “saber lo que queremos es muy importante, sobre todo el mensaje, para trasladarle nuestras inquietudes a los candidatos que se nos vayan presentando”.

Entre las prioridades sectoriales mencionó recuperar la ganadería. “Más de cuatro millones de hectáreas en el norte santafesino en los que hay que apoyar la actividad porque son campos marginales y necesita un plan ganadero muy importante para que no sigan desapareciendo, sobre todo a los pequeños productores”. También en lechería reclamó un árbitro en la relación comercial entre tamberos e industrias “para tratar de llegar a un precio más compensado para los productores”. A mayor escala, “tener políticas de estado que permitan programar a largo plazo para salir del atolladero”.

Iturraspe pidió terminar con la improvisación en las políticas agropecuarias y recordó que Argentina es de los países de América del Sur que, a pesar de contar con gran riqueza, se ha estancado mientras la región crece. “Hoy ya tenemos países más chicos alrededor nuestro que han empezado mucho después que nosotros y ya están compitiendo en carne o leche”.

 

 

La renovación

Especial participación tuvieron los jóvenes en el congreso. El ex ateneísta Ignacio Mántaras, con 37 años es secretario de la Sociedad Rural de Santa Fe, encarnó las nuevas generaciones con nuevas capacidades para aportar a la dirigencia del sector. Por ejemplo el uso de las redes sociales. “A nivel ateneos venimos trabajando en cómo utilizar las nuevas tecnologías y acercarlas a las instituciones”. Así, se capacitaron en tecnologías 2.0, uso de redes coordinadas (la cuenta de ateneos CRA es una de las cuentas de twitter con mayores seguidores dentro del ruralismo) e incluso con la preocupación por cómo comunicar a la sociedad la realidad del sector incorporaron herramientas del periodismo agropecuario. “Es un trabajo constante que va dando sus frutos”, dijo. Uno de ellos es la cantidad de jóvenes que se acercaron a las entidades gracias a las redes o bien la proximidad que generó con otras instituciones o con empresas del sector.

A su vez, el movimiento ateneista crece “a pasos acelerados”. Como ejemplo mencionó la gran renovación del espacio en Santa Fe, donde la totalidad de los miembros del ateneo son nuevos, mientras que quienes comenzaron hace unos años hoy ya son parte de la comisión directiva. A nivel nacional, por otra parte, la cantidad de grupos juveniles se incrementó de unos 40 a casi 80 desde 2011. Incluso se avanzó en estructuras regionales o confederadas, como el caso de Carsfe o lo que ocurre en NOA y NEA. “El gran desafío es perdurar con la renovación de los integrantes”.

Y el impulso de los jóvenes en algunos casos también los lleva a lo más alto, como el caso de la Sociedad Rural de Santo Tomé, en Corrientes, cuyo presidente es un ex ateneista. Una buena noticia, ya que “faltan un par de generaciones entre las comisiones actuales y los ateneístas”.

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