19 de mayo de 2015 01:34 AM
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Chile : Cómo viene la mano para los cultivos anuales

Mientras que en el maíz y la remolacha se ven complicadas las perspectivas para el año agrícola 2015-2016 por la caída del petróleo, en el trigo se espera una recuperación de los precios. En tanto, la avena se beneficiará de la reducción de los stocks locales y el raps tendrá precios estables.

Aunque quedan productos por cosechar, los remolacheros tienen su mirada puesta en la siembra del año agrícola 2015-2016. Si bien el invierno es una época de aparente poco movimiento en los campos, es la fecha en que los agricultores de cereales y oleaginosas se juegan buena parte de sus resultados. De hecho, la Federación Nacional de Remolacheros (Fenare) ya inició conversaciones con Iansa, la principal elaboradora de azúcar del país, para definir cuál será la pauta de pagos para el próximo año agrícola.

Es que por estos días los agricultores de cultivos extensivos tienen que definir a qué rubros apostarán sus fichas a la hora de sembrar en la temporada que se inicia. Una mala apuesta puede ser fatal en los rubros de cereales y oleaginosas, que por estos días atraviesan por tiempos de estrecha rentabilidad.

Por eso las peticiones a dirigentes gremiales, conversaciones con colegas y consumo de información sobre las tendencias mundiales de los commodities están a la orden del día en buena parte de las zonas rurales.

Hay elementos para preocuparse, desde el mal desempeño del maíz en la Bolsa de Chicago hasta la reducción que ha sufrido la superficie semillera en el país. Sin embargo, también hay elementos esperanzadores como la activa demanda por trigo y el despeje de los stocks nacionales de avena.

A continuación, el panorama que viven los principales cultivos anuales a inicios de la nueva temporada agrícola.

 

 

Complicado panorama para el maíz

La semana pasada, Cotrisa informó que el costo de importación del maíz argentino llegó a $12.814 el quintal. En realidad, durante buena parte de la temporada se ha movido alrededor de los 13 mil pesos, un valor que tiene complicados a los agricultores.

“El maíz tiene una producción concentrada en pocos países, por lo que es muy sensible a lo que pase con los grandes productores, como Estados Unidos, que viene de un par de buenas cosechas”, afirma Ricardo Bacarrin, analista de la corredora de cereales trasandina Panagrícola.

Adicionalmente, Bacarrin explica que el valor del maíz se ha visto golpeado por la baja del petróleo en el último año, pues cerca de un tercio de la superficie norteamericana de ese grano va a etanol. El biocombustible actúa como un trasmisor de las variaciones del valor del petróleo al del maíz. Con menor precio del crudo, fabricar etanol se vuelve más caro, lo que impacta a la baja en el valor y a un aumento en la oferta del grano.

Estas situaciones hacen proyectar que el escenario del maíz no tendría grandes cambios y es difícil avizorar, al menos en las condiciones actuales, una recuperación de los precios para la próxima temporada.

“En el maíz las tendencias de crecimiento de la producción y el consumo son semejantes, lo que tiende a aumentar los stocks y hacen más difícil suponer una interrupción en la tendencia bajista de sus precios”, argumenta Iván Nazif, gerente general de Cotrisa.

 

 

Trigo con mejores perspectivas

“Afortunadamente, una gran parte del consumo del trigo va destinado a la alimentación y no está conectado tanto a los biocombustibles”, afirma Darío Polloni, gerente general de la cadena de retail agrícola Copeval.

El cereal, que en el país comparte con el maíz el cetro de los cultivos anuales más extendidos, parece correr por un carril propio. Ayuda que junto con que la mayoría de la oferta triguera va destinada a la alimentación humana y animal, su producción esté muy atomizada a nivel mundial, por lo que es menos sensible a los cambios de los principales productores.

“En el trigo el crecimiento del consumo es mayor que la tendencia de la producción, por lo cual, si se mantuvieran estos comportamientos, en algunos años más podría haber alguna presión sobre los inventarios y recién en ese escenario se podría producir un quiebre en la actual tendencia bajista en sus precios”, afirma Iván Nazif.

En tanto, Darío Polloni cree que en el corto plazo se va a notar una recuperación de los precios del trigo, si no sucede nada raro con la oferta o el dólar, y la cosecha de 2015-2016 debería tener valores mejores que los del último tiempo.

“Estoy más optimista con la producción de trigo para la próxima temporada”, afirma el ejecutivo de Copeval.

Polloni agrega que la comercialización del cereal se ve determinada por la creciente diferenciación por calidad, por lo que se trata en realidad de muchos productos, lo que agrega estabilidad a los precios.

 

 

 Remolacha en baja

“Veo un año bastante complicado para la remolacha”, advierte Jorge Guzmán, presidente de la Fenare.

El dirigente está en plenas negociaciones con Iansa para generar la pauta de pagos para la próxima cosecha. Usualmente, esas conversaciones se resuelven durante mayo, la idea es dejar despejado el escenario para agosto, donde comienza la siembra que se extiende hasta antes de Fiestas Patrias. Sin embargo, la mano viene más complicada este año.

Los precios del azúcar rondan los US$ 360 a US$ 380 la tonelada en los mercados internacionales, lo que se compara con US$ 460 a US$ 490 la tonelada de hace un par de temporadas. Esa tendencia tiene repercusiones directas en el bolsillo de los agricultores, pues mientras que en 2013-2014 recibieron como base
US$ 60,5 la tonelada de remolacha, el 2014-2015 llegaron a US$ 57,5 la tonelada.

El gran problema de la remolacha es que el azúcar, al igual que el maíz, está muy relacionado con el precio de los biocombustibles, pues la caña, la otra gran materia prima para generarla, se utiliza también para producir etanol. La baja del petróleo, también, daña los precios de la remolacha.

“Este es un cultivo que tiene un costo directo muy alto, cerca de $2,6 millones por hectárea, sin considerar el arriendo de la tierra. Con los actuales precios, si obtienes menos de 80 toneladas por hectárea no te dan los números. Esperamos que la industria tenga en consideración esa situación”, afirma Jorge Guzmán.

 

 

Recuperación de la avena

En el último par de cosechas los resultados han sido negativos para buena parte de los productores de avena, debido a problemas climáticos y en los precios. La situación contrasta con lo que pasaba unas temporadas atrás en que la buena rentabilidad disparó la producción de Temuco al sur.

Sin embargo, el panorama luce bastante más alentador para la campaña 2015 y 2016.

Un punto importante es que los valores internos y los mundiales se han desacoplado.

“Los precios internacionales han caído en al menos 20% durante los últimos meses, mientras que los precios locales han aumentado en un porcentaje similar. Ello se basa, principalmente, en que los contratos de avena que se transan en la Bolsa de Chicago son bajo especificaciones para consumo animal, mientras que en Chile la mitad de la avena sembrada se destina a molinería para consumo humano. La cosecha pasada en Chile fue considerablemente menor a la del año anterior, mientras que las exportaciones han tenido un leve repunte. Es evidente, por lo tanto, que la menor oferta y la mayor demanda local han originado este repunte de precios, que predijimos un año atrás”, afirma Alex Strodthoff, gerente general de empresas Agrotop.

Eso sí, el ejecutivo cree que hay que estar atento al valor del dólar, pues si este cayera bajo los $600, el valor de la avena caería. “Si me piden una estimación para el próximo año y dependiendo de lo que pase con el tipo de cambio, yo proyectaría niveles de precio entre $100 y $120 el kilo”.

Strodthoff espera una mantención o ligero repunte en la siembra de avena, de hasta 5% más superficie.

En tanto, Darío Polloni estima que en noviembre de este año el stockchileno de avena debería desaparecer.

Mejora el raps, pero cae la superficie

El raps es uno de los rubros con las perspectivas más optimistas.

En primer lugar, los productores vienen de un año con precios aceptables y rendimientos bastantes altos. Según el asesor Rodrigo Velarze, las condiciones climáticas fueron óptimas para este cultivo, pues la primavera permitió el desarrollo de granos de mejor tamaño y el seco verano permitió una buena calidad. Según Velarze, los rendimientos del raps subieron 10% la última temporada.

Respecto de la próxima cosecha, se espera una estabilidad de los precios. “Los precios del aceite han tenido una ligera recuperación y son, en promedio, 8% más altos que los niveles que vimos en cosecha. No obstante, el componente proteico del grano ha tenido una leve caída de precios, en línea con lo que ha pasado a nivel mundial con la soya. Este análisis nos haría esperar niveles relativamente similares a los de la cosecha pasada. Sin embargo, aún queda mucho; si uno debiese definir cuáles son las principales variables a analizar hacia la siguiente cosecha, estarían los precios del petróleo (que se correlaciona bien con el aceite), los niveles de cotización de la soya y las estimaciones de siembra y rendimientos en el hemisferio norte, tanto de soya como del mismo cultivo”, afirma Alex Strodthoff.

Sin embargo, a pesar de la relativa tranquilidad en los ingresos, el raps cerrará con una caída en la superficie. Debido a sus demandas agronómicas, el raps debe estar sembrado antes del fin de abril. De hecho, las estimaciones del mercado es que de las 55.000 hectáreas de la temporada anterior, en la nueva se sembraron cerca de 50.000 hectáreas.

La explicación de esta caída está en que la sequía del sur impidió trabajar algunos suelos, además que las prohibiciones de quemas de rastrojo impidieron incorporarlos al suelo a tiempo para que se degradaran lo suficiente como para recibir las nuevas semillas. 

“En el corto plazo se va a notar una recuperación de los precios del trigo, si no sucede nada raro con la oferta o el dólar, y la cosecha de 2015-2016 debería tener valores mejores que los del último tiempo”.

 

DARÍO POLLONI
GERENTE GENERAL DE COPEVAL

US$ 360 aUS$ 380 son los precios en los que ronda la tonelada de azúcar en los mercados internacionales.

100 a120 pesos el kilo proyectan los expertos para la avena el próximo año, dependiendo  de lo que pase con el valor del dólar.

50.000 hectáreas se habrían sembrado de raps en la temporada que comienza, cinco mil menos que en la campaña anterior, por efecto de la sequía

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