19 de mayo de 2015 16:06 PM
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El único frigorífico y matadero de Bariloche, al borde del cierre

Unos 85 trabajadores podrían quedar sin empleo.

 SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El Frigorífico Arroyo no consigue el volumen de faena necesario para sostener sus costos y está a punto de cerrar las puertas, lo cual dejaría a más de 80 trabajadores sin empleo.

El titular de la firma, Daniel Arroyo, dijo que las demoras en el levantamiento de la barrera sanitaria que impide el ingreso de ganado en pie desde el norte del río Colorado los forzaron a reducir al mínimo el nivel de actividad, sin alternativas a la vista.

Ante las sucesivas promesas incumplidas sobre el cambio del estatus sanitario (que se suceden desde 2013), el frigorífico primero redujo personal, luego subsistió con un subsidio de 3 millones de pesos concedido por el gobierno nacional y llegó un punto en el que sólo podría continuar con un aumento de la faena.

Arroyo explicó que actualmente no reciben más de 400 ó 500 cabezas por mes, cuando el mínimo para no perder dinero sería de 1.200 cabezas.

En su mejor momento el frigorífico llegó a faenar 3.000 vacunos mensuales y tenía 260 empleados. Hoy quedan unos 85.

El delegado del Sindicato de la Carne, Manuel Mardones, reconoció la profundidad de la crisis. “El trabajo bajó muchísimo, es la realidad y nosotros lo vemos todos los días”, aseguró.

Ayer estuvo en Bariloche el secretario general del sindicato, Jorge Andrade, para realizar una asamblea con los trabajadores y luego mantuvo una reunión con la patronal. La expectativa estaría puesta en los contactos que la empresa mantendría esta semana en Buenos Aires con los responsables del control sanitario.

Daniel Arroyo dijo que el frigorífico pierde plata “desde hace muchos meses”, sufrió un agudo desfinanciamiento y está al borde de que “se termine todo”.

En el plantel de trabajadores hay afiliados al sindicato de la Carne y a la Asociación de Empleados de Comercio.

Lo habitual en el último tiempo es que cobren su sueldo en forma desdoblada.

Según Arroyo, ya no quieren tramitar nuevos subsidios ni planes Repro sino que necesitan con urgencia el ingreso de animales para faena. Dijo que no existen razones técnicas para mantener la barrera sanitaria porque la Organización Internacional de Epizootias (OIE) consideró que estaban dadas las condiciones para levantarla “en abril de 2014”.

Explicó que la escasa hacienda que consiguen en la zona (la única que pueden procesar) tiene un costo de 31 pesos por kilo, cuando más allá de la barrera cuesta 18 pesos y en Viedma 20 pesos. Esa diferencia no puede ser trasladada en un 100% al consumidor final, lo cual agrava el quebranto de la empresa.

Arroyo dijo que existen “intereses” que demoran sin fecha el levantamiento de la veda para mover ganado desde el norte.

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