20 de mayo de 2015 14:20 PM
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Cuidado del lechón durante el periodo de destete

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La producción actual de carne de cerdo demanda al productor que sus procesos sean rentables y eficientes, además de que los productos que genera deben de ser de excelente calidad. Así mismo las líneas genéticas actuales, donde los animales tienen un potencial de desempeño muy alto, requieren de adecuaciones en su alimentación para asegurarse de cubrir los requerimientos de los cerdos desde edades tempranas y así garantizar un buen desempeño durante la engorda de los mismos.
Durante el período de destete, la actividad de las enzimas digestivas tiende a incrementarse, a excepción de la lactasa (Gráfica 1). Esto es consecuencia de la transición de consumir un alimento liquido (leche materna) a un alimento sólido, de la variación de los nutrientes y por factores estresantes que ocasionan cambios funcionales y estructurales en el aparato digestivo del lechón (Castillo, 2000).

 

Grafica 1

 

 

La capacidad digestiva del lechón al destete está limitada para poder digerir y absorber nutrientes propios de un alimento sólido como carbohidratos, proteínas y grasas complejas, esto se debe al poco desarrollo enzimático de los animales, lo que conlleva a una escasa producción de ácido clorhídrico, pepsina, secreciones pancreáticas y biliares. También existen cambios estructurales en la mucosa intestinal, como es la disminución en la altura de las vellosidades e incremento en la profundidad de las criptas, que disminuye la capacidad de absorción de nutrientes e incrementa la secreción de moco lo que se manifiesta en problemas digestivos y proliferación de microorganismos patógenos dentro del tracto digestivo (Figura 1). Otro factor que debemos considerar es la capacidad inmune del lechón, que en un primer momento le ha sido proporcionada a través de la leche materna y que después deberá desarrollar en función de los desafíos sanitarios que enfrente.

Figura 1

 
Considerando los factores mencionados, es de suma importancia realizar el manejo necesario desde el período de lactancia que adapte al lechón a un alimento sólido para que al momento del destete ya conozca el alimento y que el período de transición a un alimento sólido tenga un menor efecto estresante. Así mismo, no debemos de olvidar proporcionar a los animales un lugar confortable con temperatura, ventilación, comederos, bebederos, agua, espacio y alimento adecuados e idóneos para la edad de los animales.
En cuanto al alimento, debemos considerar que los preiniciadores deben ser de excelente calidad, altamente digestibles, palatables y que MOTIVEN el máximo consumo durante los primeros días post destete.
Los preiniciadores son alimentos especializados que consideran en su formulación un adecuado perfil nutricional, calidad de los ingredientes y posibles factores anti nutricionales, modo de acción de los aditivos usados y la fisiología digestiva del lechón, entre otras cosas. 
Los preiniciadores deben ser alimentos formulados para acompañar el desarrollo enzimático del lechón y ayudar a desarrollarlo, por ello deben estar constituidas por ingredientes altamente digestibles como son las harinas de origen animal y productos lácteos (sueros de leche, lactosa, leche descremada, etc). Estos últimos tienen un efecto positivo sobre el consumo de alimento, la digestibilidad de los nutrientes y el desarrollo morfofisiológico del tubo digestivo de los lechones (Reis de Souza et al, 2002). Es muy importante asegurar un adecuado nivel de lactosa en las dietas de preinicio, principalmente en las primeras fases del programa de alimentación.
Por otra parte, hay estudios donde se ha evaluado el uso de proteínas funcionales, observándose una mejora en el consumo de alimento, un efecto positivo sobre la morfología intestinal y una mejor respuesta por parte de los animales ante desafíos patógenos, dando como resultado un mejor desempeño productivo. El uso de proteínas funcionales permite que los nutrientes aportados por la dieta se destinen a funciones productivas en lugar de mantener el sistema inmunológico activado dado por el efecto anti inflamatorio que tienen (Stahly et al, 1994).

Otras investigaciones han evaluado el uso de probioticos, prebioticos, extractos herbales y acidificantes  en donde se ha visto un efecto positivo sobre la modulación del sistema inmune, control de patógenos y el establecimiento de la flora benefica en el tubo digestivo, lo que disminuye la incidencia de diarreas y mejora el desempeño de los animales.

 

 

 
El nutricionista debe de asegurarse de incluir ingredientes de alta digestibilidad, que hayan sido evaluados bajo altos estándares de calidad, formular dietas con el adecuado perfil nutricional y conocer el modo de acción de cada uno de los aditivos que se incluyan en las dietas y la función que cumplirán en el animal. Por último, es importante recalcar que el uso de un preiniciador es vital para tener un buen arranque para todo el período de engorda de los cerdos y obtener un buen desempeño productivo. Para asegurar esto también debemos cuidar factores como las instalaciones, el ambiente y el manejo sanitario.

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