20 de mayo de 2015 13:17 PM
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Consecuencias de la inflación sistémica: conflictos por deterioro salarial están a punto de hacer estallar la cadena de pagos del sector agrícola

El peor momento para tapar agujeros con financiación bancaria.

La inflación anual en Uruguay es del 8.2%. En Brasil del 8.1%. En Chile y Bolivia del 4.1%. En Paraguay del 2.0%. Pero en la Argentina, según el IPC San Luis (único indicador oficial no tergiversado por autoridades políticas), se ubica en el 26,4% anual.

Desde 2007 –año el cual el gobierno kirchnerista intervino el Indec para falsear la estadísticas oficiales de inflación– los argentinos padecen una inflación sistémica que, de manera progresiva, fue deteriorando el poder adquisitivo de la población.

La inflación –un impuesto encubierto cobrado por el gobierno– constituye la principal causa de los numerosos conflictos sindicales que están haciendo crujir la dinámica de trabajo de muchos sectores económicos.

El paro de la Federación de Trabajadores del Complejo Oleaginoso –que ya lleva dos semanas– está generando importantes retrasos en la cadena de pagos en un contexto en el cual la financiación bancaria tienen tasas imposibles (a causa, justamente, de la inflación).

La constante suspensión de cupos de entrega por parte de aceiteras y compañías exportadoras, sumado a la dificultades logísticas para transportar granos –debido a los piquetes– están obligando a muchos empresarios agrícolas a financiarse con descubiertos en cuenta corriente que tienen tasas de interés del 34.9% (con acuerdo) al 41.4% (sin acuerdo bancario).

A fines del presente mes productores deberán hacer frente a vencimientos de tarjetas agropecuarias bancarias, préstamos comerciales de compañías de agroinsumos y últimas cuotas de arrendamientos 2014/15. Sin posibilidad de comercializar granos, no tienen cómo hacerse de efectivo para pagar tales compromisos.

El drama financiero de los productores es la pesadilla de muchos acopios y agronomías, los cuales, además de encarar una campaña 2015/16 con pocos negocios, rezan todos los días para que sus clientes puedan pagar las deudas acumuladas (porque de lo contrario deberán ingresar en concurso preventivo de acreedores).

Las industrias de Molinos Río de la Plata en Rosario, Cargill en Gral. Alvear, Bunge en San Jerónimo, LDC Commodities en Gral. Lagos siguen inactivas por el paro de la Federación de Trabajadores del Complejo Oleaginoso.

Hoy martes –luego del levantamiento de los piquetes gremiales– se restableció parcialmente la actividad de las industrias aceiteras localizadas en el sector norte de la zona de influencia de Rosario (aunque por la mañana el ingreso de camiones a la misma no logró superar los 2000 vehículos, según datos de la firma Williams Entregas) (ver planilla). En dicha zona el paro no rige porque los representantes del Sindicato Aceitero de San Lorenzo no están alineados con la política de la Federación de Trabajadores del Complejo Oleaginoso.

Por segundo día consecutivo no se registraron ingresos de camiones en las plantas aceiteras y terminales de la zona de Bahía Blanca debido al paro emprendido por miembros de Empleados Aceiteros de Bahía Blanca (Soea) y la suspensión de cupos instrumentada por exportadores

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