30 de mayo de 2015 00:44 AM
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Colombia : Las facultades del presidente

Sergio Clavijo, presidente de la Anif, es quizás el analista económico más importante y mejor informado que tenemos en el país

Esta semana coincidimos en un conversatorio sobre políticas de financiamiento al sector agrario y quedé bastante sorprendido y preocupado con el análisis que hizo sobre el comportamiento del sector agropecuario en Colombia.

Estos ejercicios académicos son bastante interesantes porque nos permiten plantear bajo otras perspectivas, propuestas que mejoren las políticas, estrategias y programas de impulso al sector agrario. Las cifras reveladas por el doctor Clavijo, muestran tres semáforos en rojo: i) La caída porcentual del PIB del agro del 6.7 al 2.3 en el último año. ii) La caída de las exportaciones no tradicionales en los últimos tres años y iii) El bajón de la inversión privada en el sector.

Claramente, este preocupante panorama –que viene 20 años atrás- obedece a la inseguridad jurídica y limitación sobre la propiedad de la tierra, a la irrisoria inversión pública en distritos de riego, sistemas de almacenamiento y vías que conecten a los centros de producción agropecuaria con los puertos y grandes ciudades del mundo. El incumplimiento de los protocolos fitosanitarios y sanitarios que exigen los Estados Unidos y la Unión Europea y la falta de una política de inversión en biotecnología y transferencia de conocimientos, son otros factores de gran relevancia.

A buena hora, el Congreso de la República le ha concedido al presidente Juan Manuel Santos, unas facultades extraordinarias -por 6 meses- para tomar medidas que enfrenten y resuelvan esta crisis del agro. Muy respetuosamente, le sugiero las siguientes:

Impulse con los Congresistas el proyecto de Ley que crea las Zonas de Interés de Desarrollo Rural y Social –ZIDRES-, para que podamos desarrollar a través de las APP del agro, unas 4 millones de hectáreas en cereales, silvopastoreo y cultivos de tardío rendimiento en la Altillanura. Solo en maíz amarillo, requerimos sembrar urgente, unas 500.000 hectáreas, para abastecer la demanda interna de los avicultores.

Pídale al doctor Luis Alberto Moreno, presidente del BID, que le dé una manito con un crédito a largo plazo para dragar ciertos tramos del rio Meta, levantar el puente que une a Santa Rosalía con Bocas del Pauto, Trinidad y Yopal Casanare y construir la vía que conecta a Puerto Gaitán con Puente Arimena, La Primavera y Puerto Carreño.

Urge derogar la norma que creó las Unidades Agrícolas Familiares –UAF-. En 20 años, solo han servido para limitar el crecimiento de la superficie agrícola y condenar a los pequeños y medianos productores a seguir siendo pobres.

Se debe instituir el POT agrícola para que los municipios tengan su mapa de uso eficaz del suelo, crear los centros de emprendimiento rural para formar a los jóvenes del campo, crear la Agencia Nacional para el manejo del riesgo agropecuario y un sistema de manejo del recurso hídrico.

Respecto a los subsidios al sector agropecuario, sería conveniente que recogiera todos esos incentivos y los simplificara solamente en cuatro programas de impulso a la producción: i) Un subsidio a la tasa de interés (DTF+0 EA) para créditos de inversión a largo plazo. ii) Un subsidio al costo de la póliza del seguro agrario. iii) Un subsidio al costo de la energía y iv) Un subsidio al costo de la prima de las coberturas de precio y cambiarias.

Lo demás es pura carpintería.

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