2 de junio de 2015 12:52 PM
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La lisozima es una buena alternativa a los antibióticos

Se trata de una enzima antimicrobiana de origen natural

Según una investigación llevada a cabo por científicos estadounidenses la adición de lisozima al pienso de lechones tendría los mismos resultados sobre la ganancia de peso de los animales que añadir antibióticos al mismo

 

La lisozima, una enzima antimicrobiana de origen natural, se utiliza en la industria alimentaria aplicándose en la fabricación de alimentos y bebidas como el queso y el vino. Ahora, también puede resultar útil como alternativa a los antibióticos para mejorar la eficiencia alimentaria y el crecimiento de los cerdos, según un estudio realizado por científicos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).

 

Esta investigación coincide con el debate actual sobre si el uso de antibióticos de este modo contribuye a la aparición de cepas de bacterias resistentes, amenazando la disponibilidad y eficacia de los compuestos para hacer frente a las infecciones, tanto en medicina Veterinaria como Humana. En los Estados Unidos, más de dos millones de personas enferman y 23.000 mueren directamente a causa de bacterias resistentes a antibióticos.

 

Según William Oliver, fisiólogo del Servicio de Investigación Agrícola del USDA, los porcicultores se encuentran bajo presión para eliminar el uso de antibióticos subterapéuticos a lo largo de todo el ciclo de producción. “Encontrar alternativas seguras y eficaces a los antibióticos tradicionales supondrá que los productores porcinos dispongan de opciones viables en el caso de que se retire el uso de los antibióticos”, añadió.

 

Los científicos estadounidenses comenzaron a estudiar la lisozima en 2010. En una prueba recientemente publicada, compararon las tasas de crecimiento y las ganancias de peso de dos grupos de 600 lechones que se asignaron a una de las tres dietas experimentales: 1) dieta estándar de maíz/harina de soja y proteína de especialidad; 2) dieta estándar a la que se le añadió lisozima y 3) dieta estándar a la que se le añadió tiamulina hidrógeno fumarato en lugar de lisozima.

 

Los grupos de animales se mantuvieron en corrales de destete que, o bien habían sido desinfectados o no se habían limpiado después de que los hubieran ocupado otro grupo de lechones (esto se realizó para estimular a largo plazo la actividad inmunitaria, incluyendo la producción de citoquinas que, al desviar nutrientes que el animal debería utilizar para su crecimiento, provocan ganancias de peso más lentas).

 

Los resultados mostraron que los lechones que recibieron las dietas con lisozima o antibióticos crecieron aproximadamente un 12 % más rápido que los cerdos no tratados, incluso en corrales sin desinfectar, lo que sugiere que los tratamientos mejoraron con éxito los efectos del desafío inmunológico indirecto en los lechones.

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