5 de junio de 2015 13:37 PM
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Con la trazabilidad al mundo

URUGUAY : Al pabellón de Uruguay en la Expo Milán 2015 hay que sacarle el sombrero porque tiene todo lo que puede tener y basta pararse ...

URUGUAY :    Al pabellón de Uruguay en la Expo Milán 2015 hay que sacarle el sombrero porque tiene todo lo que puede tener y basta pararse en la puerta un rato para comprobar la atracción que despierta entre los visitantes. Y el miércoles pasado se vivió una jornada que hay que vivirla para poder contarla. Y es bueno hacerlo.

La escultura La vida después de la vida, hecha en madera de olivo por Pablo Atchugarry, detiene al caminante y lo introduce en una fila secundada por unos cilindros que giran para informar en qué aspectos Uruguay tiene fortalezas. Y son varios los logros en desarrollo humano, en calidad de vida, en exportaciones de productos, en educación, en tecnología.

El miércoles no fue el público en general que en oleadas humanas visita la muestra universal dedicada a la alimentación la que apreció lo que ofrece Uruguay al mundo, sino que fueron visitantes ilustres. Desde el comisario italiano de la muestra, Bruno Pasquino, hasta el exviceministro de Agricultura de China y actual representante ante la FAO en Roma, Niun Dun, y la viceministra de Agricultura de Australia, Joanne Evans.

 

En total, 43 invitados a los que el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, les explicó las políticas de Estado en el sector agropecuario. La historia del país, los inmigrantes que llegaron en diferentes oleadas y el desarrollo posterior como nación ya lo habían visto minutos antes en el video La vida crece, que exhibe en la muestra Uruguay XXI, institución dedicada a promover el país en el exterior y responsable del pabellón en la muestra de Milán.

Fue emocionante ver algunos gestos entre los invitados, empresarios e inversionistas, importadores de carne y emprendedores en riego, entre otros, que compartieron el almuerzo con otras autoridades italianas y de otros países. Por ejemplo: un empresario, de traje claro y corbata, con zapatos lustrosos, escribió en un pizarrón luego de ver el video: “Uruguay divino”. Otro escribió con la tiza un “grazie”.

El pizarrón tenía escrita la pregunta sobre qué le había gustado más. Rescatamos dos respuestas más: “La gente”, escribió uno. Y el otro: “Me gusta mucho”. El propio ministro Aguerre comentó a El Observador que desde que llegó esa mañana al pabellón de Uruguay no había recibido más que elogios. Por si ello fuera poco, la franquicia del Instituto Nacional de Carnes (INAC) que se denomina Uruguay Natural Parrilla Gourmet fue considerada por el diario Corriere Della Sera como el segundo mejor restaurante de la exposición, detrás de Corea.

En ese ambiente, Aguerre explicó el tema de la trazabilidad, como parte de una política de Estado y dentro de uno de los cinco ejes temáticos que guían su gestión desde el 1º de marzo de 2010. Para que la calidad de los alimentos que produce el país, con sanidad e inocuidad, sean parte de una estrategia de inserción internacional, y una ventaja competitiva.

Calidad, inocuidad y sanidad fueron las tres palabras claves que utilizó Aguerre en su disertación previa al almuerzo. Luego cada invitado tuvo ante sí dos cortes de carne bovina: un bife ancho y un lomo. Y una banderita con un código QR pinchada en la carne. Funcionarios de INAC caminaron entre las mesas ofreciendo una tablet para que cada uno pudiera accionar el código y ver la procedencia de la carne, que era de cuatro productores diferentes. Observaron por internet la ubicación del predio ganadero, sus características y una foto del productor.

En definitiva: El mundo demanda alimentos. Uruguay convertido en un proveedor confiable de alimentos al mundo. Un desafío y muchas oportunidades. Un tren que Uruguay no puede perder y que se nutre con presencias como la de la Expo Milán 2015.

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