19 de abril de 2010 12:27 PM
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Las 10 claves que marcaron la temporada

Las heladas de primavera hicieron bajar la producción, el terremoto desordenó todo, fue el año de las cerezas y bastante bueno para la uva que apostó a superar el marketing order de EE.UU. En lo que queda de la campaña, hay buenas perspectivas para las manzanas y signo de interrogación para los kiwis, también se vivió el despertar de los mercados de Corea y China, entre otras tendencias.

Que todas las temporadas exportadoras son diferentes, es un lugar común en la industria frutícola. Ligeras variaciones en los precios y en la producción, junto con los vaivenes del dólar les dan un carácter particular. Sin embargo, también está claro que la actual temporada es la más extraña del último par de décadas.La versión 2009-2010 mezcló los ingredientes habituales, les metió nuevos, como las masivas exportaciones post marketing order y una preocupante caída en la oferta de mano de obra, y los sazonó con un terremoto 8,8° Richter.Mientras la partida de la temporada a fines del año pasado se vivió con preocupación por el retraso de hasta dos semanas en la producción, más tarde las expectativas comenzaron a subir a medida que los volúmenes tendían a incrementarse y los precios se mantenían firmes. Sin embargo, el final de la temporada de uva de mesa -que representa la mitad de los envíos frutícolas chilenos- fue infartante.Tanta era la confianza que muchos productores de uva de mesa optaron por demorar aún más la cosecha a la espera de incluso mejores precios. Y entonces, llegó el 27 de febrero y el sismo los obligó a correr contra el tiempo para recuperar los casi 10 días de trabajo perdidos luego del terremoto.A pesar de las vicisitudes, el sabor que deja la temporada en la boca de fruticultores y exportadoras es dulce. La demanda estuvo firme y los precios estuvieron bastante por sobre la temporada anterior.Lo más sintomático de la positiva evaluación que se hace en la industria de la temporada 2009-2010 no es el alto valor de la uva de mesa, ni los exorbitantes precios de las cerezas. Por fin, en esta campaña, luego de años de precios paupérrimos, los productores de duraznos y nectarines tuvieron buenos resultados.A continuación los hitos que marcaron el desarrollo de la movida temporada frutícola 2009-2010.1 Marketing order ¿barrera u oportunidad?El año pasado, el gobierno norteamericano adelantó al 10 de abril, diez días antes de lo tradicional, la vigencia del marketing order. La medida impone severas exigencias de calidad para ingresar a EE.UU., con el objetivo de limitar el ingreso de uva de mesa chilena y proteger a los productores tempraneros del valle de Coachella en California.El retraso de los embarques, producto del terremoto, puso en alerta a los fruteros chilenos y comenzaron un intenso lobby para aplazar el comienzo del marketing order. Sin embargo, los esfuerzos de la Cancillería cayeron en los oídos sordos del gobierno norteamericano.Es así como cerca de 1,5 millón de cajas de uva que se vendieron en la temporada pasada dentro del marketing order, este año se espera que supere los 3 millones de cajas. Hasta ahora, todo hace preveer que los precios, en el peor de los casos, serán similares a los de la temporada anterior. En el mercado estadounidense los precios sólo se resienten con la llegada masiva de las uvas mexicanas a fines de mayo. Es por eso que ahora hay chilenos que miran con suma atención el destino que tendrá la mayor oferta post 10 de abril."Hay que estar atento a lo que pase en las próximas semanas. Es posible que por la mayor exigencia de alta calidad, el mercado se limpie de fruta inferior, lo que puede generar precios interesantes. Para aquellos que sean capaces de llegar con una oferta de alta calidad en el remate de la temporada se puede generar una veta comercial interesante", afirma José Miguel Fernández, gerente general de la exportadora Subsole.2 Cerezas  de oroEn una temporada de buenos precios, fueron los productores de cerezas los que se sacaron los zapatos. El precio del rojo fruto saltó 40% respecto de la temporada pasada, con retornos a productor cercanos a US$ 4 el kilo, de la mano de la insaciable demanda china. También contribuyó a que sólo se exportaran 6 millones de las cajas, un millón menos de lo que estaba previsto. Con resultados así, está claro por qué son varios los productores y exportadoras que tenían poca o ninguna presencia en este fruto que están lanzando planes para subirse al carro de las cerezas.3 Precios altos"Este fue un buen año para nectarines y duraznos", reconoce Cristián Allendes, productor de la Región Metropolitana.La frase de Allendes es decidora, los carozos han tenido años malos y muy malos en el último lustro. Sin embargo, hasta ellos sacaron cuentas alegres en la campaña 2009-2010. En un fruto más masivo, como la uva de mesa thompson seedless, semana a semana, durante 2010 los valores de las cajas han marchado entre 8,8 y 108% más que en iguales fechas de la temporada anterior.Es que la menor producción chilena y la fuerte demanda externa empujaron los precios al alza. Una noticia más que bienvenida en tiempos de dólar bajo y de alza de los costos laborales.4 Menor producciónAunque todavía quedan por integrar al cálculo las últimas cifras del remate de la temporada, está claro que este año tendrá una baja importante en las exportaciones frutícolas chilenas. En el caso de los carozos la baja ronda el 15% mientras que en uva de mesa llegaría a 9%.La gran responsable de la contracción de los envíos fue la helada primavera de 2009, que dificultó la cuaja de las flores.5 Caras largas de los supermercadosSi bien es cierto que la menor producción generó sonrisas en los fruticultores, debido a que empujó al alza los precios, también generó caras serias; se vivieron entre las cadenas de supermercados del hemisferio norte, las principales comercializadoras de la oferta chilena."La oferta chilena fue lenta y desordenada producto del clima. Se anunciaban grandes volúmenes que después no llegaban. Eso les generó problemas de planificación a los supermercados y están molestos", explica un conocedor de las cadenas de retail norteamericanas.Quienes también vivieron una temporada negativa fueron los proveedores de bienes y servicios a los fruticultores. Desde empresarios que arriendan centrales frutícolas para embalar fruta hasta quienes venden cajas de cartón vieron caer sus ventas en la actual temporada.
 
6 Menos mano de obraA pesar de que los sueldos de los trabajadores en huertos y packings han aumentado en los últimos años, este año la contratación de mano de obra hizo crisis."Se generó una dinámica negativa. Los trabajadores son más irresponsables y una buena parte no llega a trabajar los lunes. Sin embargo, como hay poca oferta de temporeros estás obligado a recibirlos el martes. También desaparecen durante la semana y todos los procesos se vuelven más lentos. Con la plata que ganan en esos días estiman que están bien y no les interesa trabajar más", explica Alejandro Barros, presidente de Aconex.7 Europa también  existeUna mezcla de precios atractivos en EE.UU. y la cercanía del marketing order hicieron que buena parte de los envíos de uva de mesa se concentrara en ese mercado. El problema es que la industria frutícola chilena desatendió Europa, el otro gran mercado. El resultado fue que los precios bajaron fuerte en Estados Unidos cuando llegó la armada chilena a las costas norteamericanas. Mientras tanto, los precios en Europa para la uva de mesa se dispararon, con saltos de hasta 50% comparados con igual semana de la campaña anterior, producto del relativo desabastecimiento."Faltó un análisis más frío. Quienes jugaron la carta contracíclica, de apostar por un mercado por el que la mayoría no lo hacía, tuvieron resultados excelentes", afirma Manuel José Alcaíno, presidente de Decofrut.8 Terremoto agridulceAunque fue uno de los eventos sísmicos más grandes en décadas para el país, con la pérdida de vidas y viviendas, el terremoto significó no sólo noticias negativas para el sector frutícola.Si bien se dañaron centrales frutícolas, los problemas fueron de menor calado y la inmensa mayoría será cubierta por seguros. En el caso de los trabajadores, se agudizó la caída de la oferta de mano de obra, pues cerca del 30% prefirió no volver a laborar.El otro lado de la moneda fue el peak de precios que se produjo en las tres semanas posteriores al sismo. 9 Asia creceCorea del Sur fue una de las economías más golpeadas por la última crisis global. De hecho, su demanda por fruta se contrajo en los últimos dos años. Sin embargo, los coreanos ya están de vuelta, su economía está en pleno auge, al igual que su apetito por la uva de mesa chilena. A eso se suma el alza de los envíos a China, comandados por las apetecidas cerezas.El auge de consumo de fruta en ambos países ayudó a retirar fruta de los mercados tradicionales apuntalando los precios.10 kiwis en   veremos  Manzanas y kiwis, las principales frutas tardías, enfrentan panoramas diversos para las próximas semanas. Hasta febrero el destino de las manzanas y peras estaba en una nebulosa. Sin embrago, el mercado actualmente está despejado, producto de la caída de la producción del hemisferio sur; además, hay una demanda significativa por la variedad royal gala chilena. En kiwis la situación es ligeramente diferente. "Hay más dudas por la competencia que está ejerciendo Nueva Zelandia cada vez más temprano. Espero que el mercado esté razonable, pero habrá que trabajarlo por la mayor concentración de calibres pequeños", afirma Isabel Quiroz, directora ejecutiva de IQonsulting.

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