24 de abril de 2010 08:31 AM
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SENASA e ISCAMEN respondieron a pedido de informe de Diputados

La Comisión de Economía instrumentó un pedido de informe presentado por el titular de la misma Roberto Pradines (PD) y solicitó documentación respaldatoria oficial sobre la implementación por parte del SENASA de la declaración de estado de alerta fitosanitario en el territorio nacional a causa del brote de la plaga denominada "lobesia brotana", conocida como la "polilla del racimo".

El autor del proyecto, en sus fundamentos, manifestó que "ya en el año 2008 esta plaga se establecía en el vecino país de Chile, pero nuestro país acusa recibo de tal situación un año después.Así, el SENASA dicta la resolución 362/2009, en mayo de ese año, declarando el estado de alerta fitosanitario en todo el territorio  nacional. Dicha resolución faculta a la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal a tomar recaudos necesarios y a ordenar las medidas de ejecución obligatoria ante la denuncia de aparición de esta plaga"."Esta resolución –agregó- asimismo menciona que las maquinarias de cosecha son un potencial peligro de propagación y desde el año 2008 la introducción de dicha maquinaria desde Chile no sufrieron los controles adecuados por parte de las autoridades que debieron realizarlas".Añadió Pradines: "En Mendoza, el SENASA, por resolución  122/2010, reconoce que nuestra provincia tiene "Lobesia" recién con fecha marzo de 2010, declarando la emergencia fitosanitaria en la Provincia. Como vemos, en el 2008 la plaga aparece en nuestro vecino país de Chile, recién un año después se reconoce en la Argentina por parte del SENASA, y en este año 2010 también se reconoce en nuestra Provincia".Asistió el Coordinador General Regional Cuyo de Protección Vegetal, ing, Guillermo Cortés, a quien se lo interrogó sobre la fecha de implementación y puesta en funcionamiento de medidas para combatir la polilla, resultados obtenidos a la fecha, presupuesto disponible a tal fin y perspectivas hacia la próxima cosecha.También estuvo presente en la reunión el presidente del ISCAMEN, Leandro Montane, a quien se le consultó sobre la implementación de la emergencia fitosanitaria en Mendoza y los resultados obtenidos.Participaron del encuentro, junto a Pradines, los diputados Juan Antonio Gantus (PJ); por el Confe, Alejandro Molero, Alexander Maza y Gerardo Soria, y el radical Daniel Vilches.No conformó a los legisladores los procedimientos implementados desde el 2008 y los funcionarios señalaron que debieronsortear trámites burocráticos que demoraron la implementación de medidas para actuar sobre la plaga. Dieron detalles de lo actuado en los pasos fronterizos de Uspallata y Horcones; considerando insuficiente la cantidad de personal afectado para el control de mercadería y maquinaria que trasladó la plaga al territorio argentino.Desde los dos organismos nacionales mencionados confirmaron que no tienen certeza, si no solo sospechas, de que la polilla ingresó en cosechadoras mecánicas usadas en territorio chileno.También aceptaron que hubieron demoras administrativas y problemas operativos para la instalación de un red de trampeo queabarcó las provincias de La Rioja, San Juan, Mendoza y Río Negro. Como así también la instrumentación de cursos de capacitación de técnicos para monitorear el tema y colocar las trampas.Simultáneamente, los legisladores cuestionaban los lentos procedimientos y los planes de vigilancia interna mientras la plaga se hacía evidente fundamentalmente en el oasis noroeste, afectando notoriamente a la producción de Maipú y Luján.Sobre este punto, los diputados señalaron lo preocupante que se puede tornar la situación si esta plaga se propaga al resto de la provincia ya que se podría llegar a una disminución de la producción de entre un 5% y 20%, como ha ocurrido en otras partes del mundo como España.El interés giró luego en torno a las medidas preventivas para que la plaga no se extienda en otros oasis productivos. Lo instrumentado por los organismos en cuestión tampoco fue satisfactorio para los diputados, ya que se trata simplemente de la lavar los camiones y bandejas donde se traslada la uva para evitar su propagación.A este proceso desarrollado en el tiempo mencionado se suma el Ministerio de la Producción y el Instituto Nacional de Vitivinicultura, como también la intervención del INTA en la investigación del fenómeno. Se activaron las barreras fitosanitarias para protección de la producción y se gestionan fondos provinciales y nacionales.Los funcionarios fueron justificándose ante cada interrogante tanto por ignorancia sobre esta nueva plaga que no tiene antecedentes en Mendoza, como sobre la utilización de tratamientos efectivos para su contención.Los legisladores, debido al tiempo transcurrido, exigieron que se presente en la legislatura el plan fitosanitario para las próximas temporadas de primavera verano; que sean denunciados los inconvenientes burocráticos que se presenten para desarrollar un accionar certero y eficiente y las necesidades presupuestarias para controlar la plaga evitando perjudicar a la producción mendocina. Como así también se comprometieron a gestionar todo lo que sean necesario para contener esta situación y solicitaron mayor y mejor comunicación e información sobre la problemática a toda la población.Desde el SENASA y el ISCAMEN manifestaron que el plan estará cerrado para el 30 de junio; que se instrumentaran medidas similares pero más precisas; que se extenderá la red de trampeo y los controles serán más estrictos. En cuanto al aspecto económico se están evaluando presupuestos desde ámbitos estatales como privados para disponer de mayor personal en los controles, en la parte de investigación del fenómeno y la adquisición de productos químicos para combatir la polilla.

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