15 de junio de 2015 12:16 PM
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Innovación tecnológica que alarga más de un 50 por ciento la vida comercial de fresas y frutos rojos

CompartiremailFacebookTwitterAlargar la vida comercial de los productos hortofrutícolas garantizando su seguridad y calidad alimentaria sin el uso de sustancias químicas es una realidad con la tecnología OXYION. En concreto, la aplicación de esta tecnología permite, por ejemplo, alargar en un mínimo de un 50% la vida comercial de fresas y frutos rojos, reducir la contaminación […]

Alargar la vida comercial de los productos hortofrutícolas garantizando su seguridad y calidad alimentaria sin el uso de sustancias químicas es una realidad con la tecnología OXYION. En concreto, la aplicación de esta tecnología permite, por ejemplo, alargar en un mínimo de un 50% la vida comercial de fresas y frutos rojos, reducir la contaminación bacteriana por Listeria monocytogenes en pimientos en un 99% en menos de una hora o disminuir la contaminación por E.coli y Salmonella en espinacas en un 90% en una hora. Esta tecnología ha sido validada para Europa por Ainia Centro Tecnológico.

 

Esta innovación supone un gran avance en el campo de la descontaminación ambiental y la inocuidad de productos hortofrutícolas frescos, puesto que de manera totalmente limpia, transforma el aire en un eficiente vehículo de higienización. En concreto, el sistema OXYON paraliza la acción de los microorganismos que afectan habitualmente a las frutas y verduras frescas, mediante la activación del oxígeno del aire, logrando alargar su vida útil sin alterar sus propiedades organolépticas.

 

La presentación de esta innovadora tecnología se ha realizado por primera vez en Europa, tras los excelentes resultados obtenidos en la industria hortofrutícola de Estados Unidos y Sudamérica, durante la jornada que Ainia ha organizado sobre ‘Mejora de la Seguridad y Calidad Microbiológica de Alimentos Frescos’, dentro de su ciclo dedicado a la innovación.

 

El sector de la agroalimentación y distribución, así como los consumidores, afrontan pérdidas del 30% en países desarrollados, debido a que las frutas y verduras frescas son productos perecederos muy vulnerables, que están expuestos a la contaminación y la proliferación de microorganismos patógenos que ocasionan importantes daños en la salud de los consumidores.

 

Algunas bacterias como la Salmonella, Listeria monocytogenes, Escherichia coli enterotoxigénica o el virus de la Hepatitis A, atacan a las frutas y hortalizas durante las fases de cosecha, manipulado, almacenamiento y envasado de frutas. La higienización integral del ambiente en el que se almacenan y manipulan estos productos frescos, mediante un proceso limpio que activa el oxígeno del aire, permite reducir los daños producidos por los microorganismos y alargar su vida comercial, reduciendo considerablemente las pérdidas económicas que ocasiona.

 

Los métodos tradicionales para combatir la presencia de este tipo de microorganismos se basan en el empleo de productos químicos. Las tecnologías alternativas actuales para asegurar la calidad e inocuidad sanitaria de los alimentos y prolongar su vida útil, se basan en el empleo de sistemas de destrucción o inactivación bacteriana, mediante la aplicación de altas presiones, campos eléctricos o la utilización de radiación ultravioleta o ultrasonidos. Sin embargo, sólo un número reducido de estas tecnologías se ha implantado en el mercado y reduce de manera efectiva la pérdida de productos hortofrutícolas.

 

Esta nueva tecnología, basada en la activación del oxígeno del aire, permite inactivar los microorganismos, evitando que dañen a las frutas y hortalizas frescas. A su vez, disminuye la deshidratación de los productos, aumentando su vida útil, especialmente en la etapa de comercialización.

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