15 de junio de 2015 15:04 PM
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Una forma de acción diferente para controlar la avena fatua

CompartiremailFacebookTwitterCuando una especie problema adquirió resistencia a un modo de acción de herbicidas, es muy probable que si no se lo maneja en forma correcta, dicha especie siga acumulando resistencias a otros modos de acción, lo que seguirá complicando su control. En los últimos años se están observando crecientes dificultades en el control de gramíneas […]

Cuando una especie problema adquirió resistencia a un modo de acción de herbicidas, es muy probable que si no se lo maneja en forma correcta, dicha especie siga acumulando resistencias a otros modos de acción, lo que seguirá complicando su control.

En los últimos años se están observando crecientes dificultades en el control de gramíneas como Raigrás anual y Avena negra en el cultivo de trigo. La pérdida de eficacia del Glifosato, en primer término, que complicó su control en barbechos químicos, y luego de algunos graminicidas post-emergentes, está provocando serias dificultades en el control de gramíneas problemáticas para el cultivo de trigo.

Una de las maneras de mejorar los controles es rotar no sólo principios activos sino fundamentalmente modos de acción. Pero, si no buscamos proteger el modo de acción que utilizamos para eliminar las malezas problemas, correremos el riesgo de generar una nueva resistencia. Mezclas de herbicidas como 2,4-D pueden ser viables para lograr este objetivo de protección.

Como solución a estos problemas, Arysta LifeScience posee en su portfolio de productos a Everest 70 WDG, herbicida post- emergente pero con efecto residual, que mostró un excelente desempeño en el control de Avena negra y Raigrás anual a dosis de solo 60 a 100 g/ha según tipo de suelo y tamaño de las malezas. Everest 70 WDG está formulado en base a Flucarbazone sódico, herbicida de la familia de las triazolinonas, que si bien actúan sobre la enzima conocida como ALS, su diferente modo de inhibición mejora los ratios de control, tanto en Avena negra como Raigrás anual, con algún efecto supresor sobre algunas malezas latifoliadas como Sanguinaria (Polygonum aviculare), Enredadera (Polygonum convolvulus), Nabo (Brassica napus) yBolsa de Pastor (Capsella bursa-pastoris), entre otras.

Flucarbazone sódico actúa por contacto y por absorción radicular, teniendo circulación floemática y llegando a los puntos de crecimiento radicular. Por otra parte, el efecto “flush-after-flush”, permite el control de sucesivas camadas de nacimiento de nuevas plántulas durante los siguientes 20 días de aplicado.

El Flucarbazone sódico es una molécula altamente específica para el cultivo de trigo, que contiene enzimas que rápidamente metabolizan el ingrediente activo. El agregado de 2,4-D en la mezcla de aplicación acelera la metabolización y mejora la performance de control de las malezas latifoliadas citadas más arriba, cumpliendo también con el objetivo de proteger al principio activo de la generación de resistencias. Por su parte, las malezas detienen inmediatamente su crecimiento, comenzando a mostrar ciertos efectos cloróticos que se acentúan en la medida que pasan los días, viendo la muerte de las plantas luego de unos 7 a 10 días de realizada la aplicación.

Su forma química es clasificada como Banda Verde, por lo que asegura un excelente perfil ambiental, ya que la guía de estudios de registro indica lo siguiente:

– Bajo potencial de bioacumulación.

– Baja persistencia y movilidad en estudios de suelo.

– Ningún riesgo de contaminación de napas de agua.

– Riesgo mínimo para peces, aves, invertebrados y algas

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