15 de junio de 2015 16:21 PM
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En Colombia la carne de cerdo, dispara la ilegalidad

CompartiremailFacebookTwitterPese a las recomendaciones de las autoridades, las cifras sobre venta y sacrificio ilegal de cerdo, durante la temporada sampedrina siguen siendo preocupantes. Según Jimeno Durán, gerente de Ceagrodex, la única planta autorizada para sacrificio de ganado bovino y porcino, en el Huila, se podría hablar que aproximadamente en un 100 por ciento crece la […]

Pese a las recomendaciones de las autoridades, las cifras sobre venta y sacrificio ilegal de cerdo, durante la temporada sampedrina siguen siendo preocupantes.

Según Jimeno Durán, gerente de Ceagrodex, la única planta autorizada para sacrificio de ganado bovino y porcino, en el Huila, se podría hablar que aproximadamente en un 100 por ciento crece la ilegalidad en las fiestas del Sampedro.

Aunque la empresa inauguró desde hace dos años una nueva planta con una capacidad de procesamiento para alrededor de 200 cerdos para un término de ocho horas, la respuesta de los comercializadores no ha sido la esperada.

“Tuvimos un año muy crítico. Fue al iniciar el 2013 en donde llegamos a tener una operación en la que teníamos días en que escasamente hacíamos  uno o dos cerdos, con un promedio de 25 a 30 mensuales” asegura Durán.

 

Con las autoridades

Ante esta situación, las autoridades han tenido que poner mayor esfuerzo para mejorar al menos un poco la situación.

Es así como según Durán, ha habido un accionar de la Secretaría de Salud Municipal, la Cam, y la Policía Metropolitana que han jugado un papel importante en el control de la ilegalidad.

Y los resultados se comienzan a ver. De hecho, la cifra subió a por lo menos 57 o 60 cerdos diarios en el 2014, y se ha mantenido en lo que va corrido del año.

“Estamos preparados, tenemos capacidad de frío, y de recibo para atender una demanda. Además, no podemos olvidar que en el Huila somos la única planta habilitada por el Invima para este tipo de servicios, con el cumplimiento de todos los estándares ambientales y sanitarias exigidas por la ley, pero no comercializamos”, señala el gerente de Ceagrodex.

Por su lado, el secretario de Salud Municipal de Neiva, Juan Carlos Gómez afirma que los operativos sampedrinos de control ya comenzaron.

El funcionario advierte que en conjunto con la Policía Metropolitana se están realizando acciones en expendios oficiales como las plazas de mercado, Mercaneiva y famas de la ciudad.

“Lo que pretendemos con estos operativos es garantizar la procedencia de la carne de cerdo que se va a consumir esta temporada. En este caso, se analiza las condiciones y mantenimiento de la cadena de frío”, subraya Gómez.

 
 
Panorama gris

Con todo y eso, sobre todo durante la celebración de las fiestas sampedrinas se dispara el sacrificio y por ende la venta de carne de cerdo, ilegal.

Pero más allá de esta situación lo que ocurre es que según la Asociación Colombiana de Porcicultores, lo que sucede es que el consumo de la carne de cerdo ha venido creciendo.

De acuerdo con datos suministrados por la entidad, ese crecimiento fue el año pasado de al menos 6.66 kilos por persona.

No obstante, eso no significa que el panorama sea el mejor. Según Durán, este año la situación se presenta compleja dada la devaluación del dólar que ha encarecido las materias primas que en consecuencia encarecen los costos.

“Este ha sido un año difícil para el sector, en el caso de las plantas procesadoras de bovinos y porcinos en cuanto que la demanda de servicio se ha disminuido de manera importante y se lo atribuimos un poco a la recesión o estancamiento en el sector petrolero”, explica Durán.

Como si fuera poco, agrega que en el sur del país estaría registrándose contrabando de ganado hacia el Ecuador, producto de la devaluación del peso frente al dólar lo que ha hecho que los ecuatorianos tengan una amplia capacidad de compra.

 

La ilegalidad

En ese orden de ideas, para Jimeno Durán, ante la proliferación de carne de cerdo durante las fiestas sampedrinas, lo mínimo que tendrían que hacer los consumidores es verificar la procedencia del producto que va a consumir.

Y es que según los expertos, lo que pasa con la carne de cerdo, pollo y de pescado es que poseen proteínas cuyo crecimiento microbacteriano es exponencial, diferente al de los bovinos que es más lento.

A esta situación se suma por supuesto, la ilegalidad  en el sacrificio bovino, pese a los controles de las autoridades.

La ilegalidad se presenta mayormente en municipios como Palermo y Campoalegre donde se estima que entre el 70 y 80 por ciento del sacrificio de bovinos y caprinos es ilegal, dado que su matadero está cerrado.

 


Las autoridades alertan de los riesgos de sacrificar los cerdos en las viviendas, dado que no se cumple con ninguna norma de higiene.

 

Allí, se registran algunas excepciones por cuanto algo de la comercialización de carne proviene de supermercados importantes.

Situación similar sucedió anteriormente en el municipio de Palermo donde buena parte de la carne consumida era de animales sacrificados en potreros de la localidad. Aún permanece sin condiciones ideales.

Situación preocupante también se registra en el municipio de Teruel donde sus habitantes consumen carne de dudosa procedencia, es decir, ilegal.

En el municipio de Pitalito, se vivió un panorama similar al que ahora viven Teruel o Campoalegre, pero actualmente funciona allí un matadero manejado por una asociación de matarifes.

Sin embargo, no deja de haber algo de sacrificio de animales de manera ilegal, según señalan las autoridades.

 

¿Buena carne de cerdo?

Para Jimeno Durán, en el Huila hay unos centros de consumo de óptima calidad en cuanto a carne de cerdo se refiere.

En el caso de la ciudad de Neiva, entre ellos se cuentan los supermercados, algunos de los locales de venta de Mercaneiva que a decir de las autoridades, comercializan un producto debidamente procesado.

También se cuentan algunos puntos de venta como las conocidas famas.

“Pero también hay un altísimo porcentaje, del orden del 45 a 50 por ciento de personas que trabajan de manera ilegal, poniendo en riesgo la salud de quienes les compra”, asegura Durán.

Y si se tiene en cuenta que en la ciudad de Neiva hay una planta como Ceagrodex, que cumple con todos los estándares de calidad, podría decirse que la situación es preocupante. 

A nivel departamental, el tema de la ilegalidad no pinta bien en municipios como Rivera, Campoalegre, Palermo y Aipe.

En Pitalito existe una planta para cerdos, pero en general, la gran mayoría de localidades, las condiciones en las que se trabaja no son las mejores.

En Sampedro

Durante las festividades sampedrinas, el sacrificio de cerdos, de manera ilegal crece ostensiblemente.

Sin embargo, Durán reconoce que hay que tener en cuenta el elemento cultural, es decir la matada del marrano en muchas de las viviendas, para autoconsumo.

Y aunque en la planta de Ceagrodex se presta el servicio de sacrificio, procesamiento del cerdo, garantizado y puesto en la casa del cliente, por lo general esa posibilidad no se toma en cuenta.

“Lo que pasa es que esa es una práctica cultural que finalmente tiene un gran arraigo. Lo que pasa es que a la sombra de eso hay  una práctica ilegal del orden del 100 por ciento que se comercializa en las calles. Aunque esperamos que este año no sea tan fuerte”.

Si bien, las autoridades suelen prestar atención a esta práctica, en plenas festividades es más difícil, asegura Durán, pues la Policía debe concentrar su atención en la seguridad durante los desfiles, y eventos propios del Sampedro.

De todas maneras, se sabe que al menos de manera legal, en 2014 el sacrificio de cerdos creció durante la temporada sampedrina en un 84 por ciento. Pero entre 2012 y 2013 decreció en un 44 por ciento.

Así las cosas, la recomendación es optar por la higiene y la salud a la hora de matar el marrano sampedrino. Acudir a los servicios que presta Ceagrodex  le cuesta al cliente, $36.000, incluido el transporte.

 Según Durán, lo ideal sería que hubiera se diera el plan de regionalización y en el Huila se crearan tres o cuatro plantas que hagan viable y sostenible su operación.

“El problema no es construir mataderos ni plantas de autoconsumo porque no van a ser sostenibles, desde el punto vista ambiental no son viables en lo que tiene que ver con el manejo de residuos orgánicos que se generan en la planta”, puntualiza.  
 

En un 100 por ciento se dispara en la temporada sampedrina, el sacrificio ilegal de cerdo.

Así las cosas, la recomendación es optar por la higiene y la salud a la hora de matar el marrano sampedrino. Acudir a los servicios que presta Ceagrodex  le cuesta al cliente, $36.000, incluido el transporte.

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