18 de junio de 2015 21:14 PM
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Descubren nueva cepa de hidatidosis en Neuquén

Investigadores de la Universidad del Comahue detectaron por primera vez el genotipo G3. Tiene un desarrollo más corto, por lo que habría que adecuar la desparasitación de los perros.

Un equipo de investigadoras de la Universidad Nacional del Comahue descubrió una nueva cepa del parásito que genera la hidatidosis, lo que permitirá mejorar la prevención de la enfermedad en perros y humanos.

Según el ministerio de Salud de Nación la hidatidosis “es una enfermedad producida por un parásito, que se encuentra en el intestino de los perros y que puede ser transmitido al ser humano a través de su materia fecal”. Las ovejas, chivos, cerdos y vacas son animales hospedadores del parásito, y que además mantienen vivo el ciclo del mismo.

Neuquén es una de las zonas más afectadas por esta enfermedad con una tasa de incidencia de 10,33 cada 100.000 habitantes (superior a la media nacional), según estadísticas de 2010 a 2014. La alta prevalencia se debe a numerosos factores entre ellos el clima (el frío permite la supervivencia del parásito) y también a la trashumancia (el traslado de los animales) que genera que ovejas y chivos, el hombre y los perros convivan y recorran espacios transportando el parásito.

Las investigadoras Nora Pierangeli, Silvia Viviana Soriano, Lorena Lazzarini y María Florencia Debiaggi, docentes de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC, evaluaron distintos aspectos de la infección y de la biología del parásito en Neuquén.

“Estudiaron la intensidad de infección (incremento del número de quistes con la edad de los animales) en varios hospedadores intermediarios simultáneamente y detectaron por primera vez en Sudamérica la presencia del genotipo G3 que no había sido encontrado hasta el momento”, se explicó en un resumen del trabajo.

La licenciada en Ciencias Médicas, becaria del Conicet e integrante del equipo de trabajo, Florencia Debiaggi, explicó que en Neuquén ya habían detectado cepas G1, G6 y G7, y que por primera vez encontraron la G3. Esta cepa está presente mayoritariamente en ovejas y descubrieron además características diferentes como por ejemplo que tienen un período de crecimiento y desarrollo más corto. Por esto se debería adecuar el cronograma de desparasitación canina que actualmente se hace cada 45 días. Debiaggi indicó que debería realizarse cada 30 ó 35 días por las características de la cepa G3.

“Las docentes elaboraron manuales de procedimiento y guías de trabajo para las técnicas desarrolladas con el fin de incorporar estas nuevas herramientas al mejoramiento de la vigilancia epidemiológica de esta zoonosis en la provincia”, se explicó.

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