22 de junio de 2015 14:03 PM
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Cambios del agro por la soja y forestación en estos 10 años

URUGUAY : El incremento del área dedicada a forestación es responsable -junto con la agricultura de secano- de los cambios más importantes del agro uruguayo, superando el millón de hectáreas en el 2011, según la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA).

La cantidad de hectáreas dedicadas a la agricultura extensiva se multiplicó por 2,5 veces entre los años 2000 y 2011. El estudio aborda las regiones agropecuarias del Uruguay y presenta la evolución entre los años 1990 a 2011.

 

Las hectáreas dedicas a la agricultura pasaron de 693.000 hectáreas en 1990 a 673.000 en el 2000, para aumentar después a 1.604.000 hectáreas en 2011. En agricultura extensiva se registró un aumento proporcional, de 598.000 hectáreas en el 2000, a 1.546.000 en 2011. Este aumento se debe a la producción de la soja que en ese período pasó de 17.000 a 930.000 hectáreas.

 

La producción de arroz también creció en ese período. Entre 1990 y 2000 pasó de 67.000 a 175.000 hectáreas y después el crecimiento fue menos intenso, llegando a 181.000 hectáreas en 2011.

 

Dos rubros redujeron la superficie de producción. La cantidad de hectáreas dedicadas a viñedos pasó de 12.000 en el año 1990 a 9.000 en 2000 y a solo 7.000 en 2011. También cayó la cantidad de hectáreas dedicadas a cultivos de huertos. de 40.000 hectáreas en 1990 se pasó a 17.000 en 2011.

 

En tanto la producción de cítricos se mantuvo estable, aunque tuvo un leve descenso, de 21.000 a 18.000 hectáreas entre los años 1990 y 2011.

 

El estudio de la DIEA revela que la superficie destinada a la ganadería viene descendiendo desde el año 1990 a 2011. En 1990 el país destinaba 14.899.000 hectáreas a las explotaciones ganaderas. Para el censo del 2011, la cantidad bajó a 13.396.000 hectáreas.

 

Por el contrario, la superficie destinada a producciones agrícolas, pasó de 693.000 en 1990 a 1.604.000 en 2011, lo que representa un aumento de más de 130%, aunque el aumento se dio después del año 2000, ya que ese año las hectáreas dedicadas a agricultura eran menores que en 1999 (solo 673.000).

 

También en ese período se dio un salto en la forestación. En 1990 la forestación tenía en producción 186.000 hectáreas, ya para el 2000 había trepado a 661.000, y en 2011 a 1.071.000 hectáreas. De 1990 a 2011, un aumento de 5,7 veces.

 

De todas maneras, la superficie dedicada a la ganadería es la principal actividad según los censos agropecuarios.

 

El campo natural es el componente más importante dentro de lo dedicado a ganadería, con el máximo registro como porcentaje en 1990 y algo menores en 2000 y 2011 (86%, 79% y 78%) respectivamente.

 

Sumando todas las formas de campos mejorados (fertilizados y en cobertura, praderas plurianuales y cultivos forrajeros anuales), surge un destacado incremento del 75% durante la primera década analizada (de 1,3 a 2,3 millones de hectáreas), pasando posteriormente a estabilizarse en torno a las 2,2 millones de hectáreas, equivalente a un 13,4% del territorio.

 

Dentro de los campos mejorados los cultivos forrajeros anuales muestran una tendencia a aumentar y casi duplicarse al pasar de 328 a 592 mil hectáreas. De todas formas su máximo valor que se presenta en 2011 apenas significa una cobertura del 4.4% dentro de lo ganadero (13,4 millones de hectáreas). Las praderas plurianuales que mostraron un franco ascenso en la primera década (81%) cayeron 22% en la segunda.

 

Productivas

En el censo de 2011 se registraron 16.357.000 hectáreas destinada a la producción agropecuaria. Un 81,9% del total estaba destinada a la producción ganadera. En 1990 era un 92%.

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