22 de junio de 2015 14:09 PM
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Alimentos certificados

CompartiremailFacebookTwitter  ESPAÑA :    Diariamente llegan decenas de muestras procedentes de todo tipo de empresas agroalimentarias -desde las más pequeñas hasta los grandes grupos de todos los puntos del país- para ser sometidas a análisis tanto microbiológicos como físicos y químicos porque el Centro Tecnológico del Cereal de Castilla y León (Cetece), único en España, es […]

 

ESPAÑA :    Diariamente llegan decenas de muestras procedentes de todo tipo de empresas agroalimentarias -desde las más pequeñas hasta los grandes grupos de todos los puntos del país- para ser sometidas a análisis tanto microbiológicos como físicos y químicos porque el Centro Tecnológico del Cereal de Castilla y León (Cetece), único en España, es un referente en estos procesos y cuenta con la tecnología y los equipos específicos que no se encuentran en otros puntos.
 
Entre las muestras que se analizan en los dos laboratorios del centro ubicado en el Campus de La Yutera de la capital palentina se cuelan las de los productos pertenecientes a la marca Alimentos de Palencia, que pasan rigurosos controles desde el punto de vista analítico para certificar que cumplen con la normativa vigente.
 
Para ser merecedores de este sello de calidad, impulsado por la Diputación de Palencia, los productos tienen que cumplir además otra serie de requisitos y pasar auditorías que también son competencia del Cetece. De esta forma se avala la calidad de unos alimentos elaborados con la mejor materia prima de la tierra y fabricados con los procesos adecuados.
 
Javier Labarga, director del Cetece, asegura que tras una década de vida de la marca palentina en estos momentos forman parte de ella casi todas las firmas que elaboran, comercializan o sirven productos de calidad en la provincia.
 
 
 
135 empresas y 375 alimentos. De las 135 empresas con el sello, 88 son productores que elaboran 375 tipos de alimentos. El resto son restaurantes, un total de 32, y 15 comercios de alimentación. A los primeros se les exige  un mínimo de cinco productos de la marca Alimentos de Palencia en la carta y a los segundos ese mismo número en sus lineales.
 
El responsable del centro tecnológico asegura que esta iniciativa, que puso en marcha de forma pionera la Diputación de Palencia para después implantarse en otras provincias, es un gran éxito al conseguir que pequeñas empresas hayan crecido de forma exponencial en producción y vendan sus productos a grandes plataformas y en otras provincias. 
 
Labarga apunta que el 90% de las ventas que se realizan de forma telemática va fuera de la provincia, de forma mayoritaria a Madrid.
Añade el responsable del Cetece que en la década de vida de la marca, que ha coincidido en buena parte con los años de la crisis económica, solo han cerrado cinco empresas de las que en algún momento llevaron el sello Alimentos de Palencia.
 
Entre las pertenecientes a este club se encuentran reconocidas firmas que ya han conquistado el mercado internacional como Cascajares o Selectos de Castilla, pero la inmensa mayoría son pequeños productores ubicados en el medio rural que tienen dos o tres trabajadores y que gracias a la marca Alimentos de Palencia y a su apuesta y esfuerzo por hacer productos de calidad están viendo como crecen sus negocios.
Labarga explica que los alimentos que llevan el sello abarcan todo tipo de sectores, desde el cárnico pasando por el lácteo hasta pescados, cereales o conservas. Dentro del sello pueden ser merecedores de la banda dorada, que supone pasar mayores niveles en los controles de calidad, o la banda azul.
 
 
 
Visitas a las instalaciones. Además de los controles que se llevan a cabo directamente sobre el alimento en los laboratorios del Cetece, se exigen otros requisitos que comprueban in situ los propios técnicos del centro. Visitan las instalaciones de las empresas para verificar su correcto estado, que se cumplen las normas de seguridad alimentaria y se efectúan auditorías.
 
También comprueban que los productos se elaboran en el territorio palentino con materia prima de la tierra.  El sello tiene una vigencia de tres años y para renovarlo por un nuevo trienio se tiene que comprobar que siguen cumpliendo todos los requisitos.
 
El reto, apunta el director del Cetece, al que ahora deben enfrentarse las empresas de la marca es la venta vía Internet, que es donde está el futuro de buena parte de ellas a quienes los costes de transporte suponen un valor añadido que en muchos casos no pueden asumir.
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