25 de junio de 2015 23:28 PM
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Incautadas en China toneladas de carne empaquetadas hace 40 años

Por el mal estado suponían una amenaza para la salud pública La carne iba a ser vendida al público en restaurantes y supermercados

Tras una campaña de investigación en seguridad alimentaria de aproximadamente un mes, las autoridades chinas anunciaron la incautación de unas 100.000 toneladas de carne congelada en mal estado que habían sido introducidas en el país de manera ilegal y que, tarde o temprano, llenarían los estómagos de millones de consumidores chinos, pues iban a ser vendidas al público en restaurantes, supermercados y webs de comercio electrónico tan populares como Taobao.com.

 

En la provincia de Hunan, al sur del país, se encontraron 800 toneladas de carne congelada de ternera, cerdo y pollo en evidente estado de descomposición, mientras que en la vecina región autónoma de Guangxi, fronteriza con Vietnam, las autoridades hallaron paquetes envasados hace más de 40 años, según informó el periódico “China Daily”, sin dar más detalles sobre el origen de esa carne o dónde había estado almacenada durante todo este tiempo.

 

“Olía muy mal, me dieron ganas de vomitar cuando abrí la puerta del camión“, expresó Zhang Tao, un funcionario del Servicio Aduanero de Changsha, capital de la provincia de Hunan, en declaraciones recogidas por la agencia Xinhua.

 

 

Carne putrefacta envasada hace 40 años

Aunque la carne puede ser preservada durante bastante tiempo en continuo estado de congelación, las condiciones de almacenamiento y transporte de los alijos incautados distaban mucho de ser óptimas. “Para ahorrar costes, los contrabandistas suelen alquilar vehículos que no están equipados con congeladores. La carne, por lo tanto, se descongela y congela numerosas veces antes de llegar al consumidor final”, explicó Yang Bo, un funcionario del Servicio Aduanero de Changsha, en “China Daily”.

 

Aunque el origen de la carne se desconoce, las autoridades chinas han sugerido que podría haber llegado desde Vietnam, pasando previamente por el puerto de Hong Kong.

 

Los alijos incautados están valorados en cerca de 3.000 millones de yuanes (431 millones de euros), según las autoridades chinas, que también han anunciado la detención de 20 personas relacionadas con el contrabando de carne en la provincia de Hunan.

 

 

Seguridad alimentaria en entredicho

En los últimos años, la industria alimentaria china ha registrado numerosos escándalos que han puesto en peligro la salud pública y han minado la confianza de los consumidores locales. En una encuesta anual sobre calidad de vida publicada en marzo por el periódico “China Youth Daily”, el 77,3% afirmó que la seguridad alimentaria era su mayor preocupación cotidiana (por encima de la contaminación ambiental, otro gran problema que enfrenta la sociedad china).

 

No es la primera vez que la dudosa calidad de los productos cárnicos del mercado chino centra la atención mediática. En los últimos años ha habido escándalos como el uso de clembuterol (aditivo químico prohibido) en pienso de ganado porcino o el suministro de carne caducada a cadenas internacionales de comida rápida establecidas en el país, como McDonald’s, Burger King o KFC.

 

La creciente desconfianza de los consumidores en la carne local ha aumentado la demanda de carne importada y, por consiguiente, el negocio de los contrabandistas. El año pasado, sin ir más lejos, las autoridades aduaneras de la provincia oriental de Jiangsu incautaron 300 toneladas de carne de vacuno procedente de una región de Brasil afectada por el mal de las vacas locas, que habían sido introducidas en el país asiático de manera ilegal.

 

A los escándalos relacionados con los productos cárnicos se suman otros que han sensibilizado incluso más a la sociedad china, como el caso de la leche en polvo adulterada con melamina que acabó con la vida de seis bebés y provocó la hospitalización de miles más en todo el país a finales de 2008.

 

Teniendo en cuenta que este caso fue encubierto en su día por las autoridades locales, desde entonces predomina el escepticismo sobre la calidad de los alimentos que se comercializan en el país y las noticias sobre escándalos alimentarios se confunden a menudo con rumores que se extienden rápidamente a través de las redes sociales.

 

Con el fin de controlar la situación, las autoridades chinas plantean endurecer las sanciones por delitos relacionados con la seguridad alimentaria. Está previsto que a principios de octubre entre en vigor una nueva legislación sobre la materia que se lleva debatiendo varios meses.

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