31 de mayo de 2010 13:22 PM
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Los puntos críticos del negocio fruticola

El nuevo presidente de Fedefruta, Antonio Walker, plantea a la autoridad su visión sobre cómo enfrentar el valor del dólar y el financiamiento, y cómo pretenden reencantar a sus trabajadores y mejorarle la cara a su negocio

El apellido -y la similitud física- suena fuerte en la política nacional. Es que tres -de nueve- son los Walker Prieto hoy en el Parlamento. Pero lo de Antonio es la fruta. Lleva 24 años dedicados a la fruticultura en Curicó. Y mientras sus hermanos dan la pelea política, a él se le reconoce el empuje que pone para introducir cambios en el rubro. Lo ha plasmado en la creación de varias empresas e instituciones, como el GTT Frutales Gestión 2000, la Corporación Pomanova y la Agropecuaria Wapri, en la que tiene participación y es el gerente.  También en la labor gremial: en los últimos años dirigió Fruséptima, que une a los productores de la VII Región.Ahora dio un nuevo salto: se convirtió en presidente de todos los fruticultores del país. Al menos de los que están en Fedefruta.Y lo hace en un momento complejo, con un sector que sufre una baja en su competitividad. Viene con una visión clara y dispuesto a tomar medidas para que la fruta chilena recupere el sitial que traía e incluso siga avanzando.
 
1 Dólar exportadorLo que pide es un tipo de cambio estable y competitivo, igual como está en el programa del gobierno, pero agrega, un dólar que pueda flotar entre un piso y un techo."Lo que nos ha llevado a un momento tan difícil es que en los últimos nueve años la UF ha subido 34% y el tipo de cambio ha bajado 15%. Como son sumables, entonces estamos hablando de casi 50%. Si el agricultor tenía que pagar al banco, en 2001 la UF costaba 24 dólares y hoy cuesta 40, ese es el tipo de cambio real del agricultor", señala Walker.Pero sabe que por sobre las medidas, los fruticultores tienen un camino ya hecho sobre el que hay que mantenerse."Muchas veces nos dijeron llorones e ineficientes, pero lo que hemos hecho en todos estos años es incorporar tecnología, riego y eficiencia, porque si no fuéramos eficientes no seríamos el principal exportador del Hemisferio Sur. Llegamos a más de 80 países, estamos en los cinco continentes, tenemos condiciones naturales para producir fruta, gran calidad en los profesionales y la mano de obra. Las amarras son internas", dice Walker.-Pero hay quienes dicen que el tipo de cambio bajo hay que tomarlo como un hecho de la causa…-Sería importante cuantificar qué significa para el país tener un tipo de cambio bajo; lo que se deriva de dejar de plantar una hectárea en trabajo; cuánto cuesta dejar de exportar una caja de fruta, cuánto significa que este negocio haya disminuido su ritmo de crecimiento. Seamos creativos, estudiemos qué se puede hacer. No pedimos fijar el tipo de cambio, ni intervención, pero sí necesitamos un mecanismo que regule.-¿Qué está haciendo la empresa para mejorar su posición?-Hemos estado bajando costos, sin disminuir remuneraciones. Si en una hectárea de manzanas ocupábamos 200 jornadas hombre al año, hoy estamos ocupando 150, pero mejor pagadas.Hemos arrancado las plantaciones que tienen alguna limitación productiva o de calidad.Pero ya no nos queda más grasa que sacar.Nuestra lucha va a ser que la fruticultura recupere la rentabilidad y competitividad. Podemos ayudar al Gobierno a cumplir su meta de 200 mil empleos anuales y también en la reconstrucción. Con otro escenario podríamos estar en 400 mil hectáreas plantadas y no en las 308 mil actuales y habría US$ 4 mil millones en retornos, en vez de los US$ 3 mil millones actuales. 2 Nueva mirada al finan-ciamientoLo que piden los fruticultores son créditos para la realidad del negocio: de largo plazo, con tasas acordes a un sector con menos rentabilidad y años de gracia, porque los árboles se demoran en entrar en producción."Lo que pasa es que hay muchos bancos y pocos banqueros. Un banco es el que presta plata y un banquero es el que acompaña al empresario en las buenas y en las malas, pero muchas veces hemos visto cómo nos tiran la cadena cuando estamos en ciclo bajo.  Hay alternativas. El Rabobank tiene un crédito a ocho años, en el que se pagan los intereses todos los años y el capital cuando se puede; es decir, si hubo un año bueno, por ejemplo, se amortiza 30%, y en un año malo, se pagan sólo los intereses, y si se ha cumplido religiosamente con los intereses, el último año ese crédito se renueva por ocho más. ¿Por qué ese crédito no lo tiene el Banco del Estado?", pregunta.Walker cree que a la banca no le va mal con el agricultor. "Tenemos la mejor garantía. En 15 años hemos visto cómo el valor de la tierra sube, a pesar de la rentabilidad baja".
3 Reencantar al trabajadorNo hace la vista gorda a los problemas laborales ni a la pérdida de mano de obra en el sector."Tenemos que reencantar a la gente para que vuelva al campo", dice. Y reconoce que eso pasa por aumentar las remuneraciones; mejorar el trato, el respeto, con mejor transporte, baños, comedores, herramientas, usando mecanización para disminuir el esfuerzo físico.Pero, cree que detrás del alejamiento de la mano de obra, hay un problema cultural de la visión del trabajo agrícola, que hay que cambiar. "Si uno compara los sueldos de la fruticultura con los del comercio, por ejemplo, son mejores en la agricultura. Sin embargo está el concepto antiguo de que el castigado se va a trabajar al campo. Además, desde el punto de vista social es más entretenido trabajar en un mall, es más limpio y menos duro físicamente".Frente a esta necesidad, Walker anuncia que Fedefruta seguirá priorizando el diálogo social, por ejemplo, apoyando con fuerza la mesa de diálogo en la que el ex presidente Rodrigo Echeverría será el representante de los empresarios.-¿Ya no se aplica lo dicho por un importante empresario que calificó los sueldos como impresentables?-Tenemos que mejorar las remuneraciones, pero ¿cómo lo hacemos con la estrecha rentabilidad actual? Si hoy uno vende una caja de manzanas en US$ 30 al supermercado, al productor le llega el 12%, 4 dólares; con ellos tiene que pagar el ciento por ciento de los costos de producción, y de esos costos, el 65% corresponde a mano de obra. Yo le propongo al Gobierno, hagamos una gran alianza público-privada, que el Estado nos ayude en todos los indicadores macroeconómicos, una ley laboral amigable y nosotros como Fedefruta vamos a ser los mayores promotores de la responsabilidad social empresarial. Esto es lo mismo que cuando unos pocos políticos desprestigian a la política o cuando unos pocos empresarios desprestigian a los empresarios. Yo reconozco que tenemos que subir nuestro estándar en cuanto a la relación laboral, pero ojo, para esto también se necesita capital. Se necesita reencantar a la gente siendo más empresarios y menos agricultores, proponiendo incentivos, que la remuneración vaya de acuerdo a desempeño, premiar el rendimiento y el buen trabajo.4 Reordenamiento frutícolaReconoce a un sector donde el egoísmo e individualismo le juega en contra."El individualismo total nos ha seguido, aprendimos a competir, esa competencia nos hizo eficientes, pero ahora necesitamos parar y ordenarnos. Tenemos que homologar la calidad por especie y variedad, esa es la etapa en la que entró la industria frutícola. Que una categoría 1 sea para todas las exportadoras igual. Eso no es estatismo. Hago un llamado a la Asociación de Exportadores, a la Sociedad Nacional de Agricultura y a los productores de Fedefruta. Somos nosotros los actores, debemos dejar nuestro egoísmo, pensar en el país y ordenarnos: el producto que salga de Chile, por especie y variedad, tiene que ser homogéneo. Darle mayor valor agregado a nuestro producto es que sea lo más fresco posible, que tenga la mejor condición, la mejor calidad y el mejor sabor para aprovechar la contraestación. Tenemos que trabajar en conjunto con Asoex para ser consecuentes con el lema juntos nuestra fruta vale más.
El reordenamiento pasa por una zonificación; poner la especie y la variedad en la zona con mayores ventajas comparativas. Además, ayudar a que los pequeños no exporten 30 mil cajas, sino que sean parte de un grupo que envía 500 mil, mediante asociatividad en lo comercial. Luces y sombras fruteras * Uva de mesa caraA pesar de que es un producto apetecido, los costos de producción lo están matando. Algunas variedades de uva que tenían un costo de US$ 8 mil por hectárea ahora están entre 15 mil y 20 mil. Eso es grave, porque como especie es la número uno, y lejos la que ocupa más jornadas hombre por hectárea al año. Hay que rezonificarse. Es importante que esté en distintas regiones, con fechas de cosecha diferentes para cumplir los programas de despacho. Hay variedades que van a quedar afuera. La thompson -sultanina- hoy es la menos rentable, pero la que más piden. Tiene que haber un sinceramiento en el mercado, porque no puede valer lo mismo que una variedad roja que tiene menores costos y más rendimientos.
* Manzanas al surLa tendencia es ir corriéndose al sur. Viene un aumento en las plantaciones en la VII, VIII y IX Región. Esto, porque para las variedades de moda, las bicolores, hay menos golpe de sol y más posibilidades que tomen el tono apropiado. Se está produciendo una zonificación natural, pero hay que ser más agresivos, para que el negocio siga siendo viable.
* El auge de las cerezasGracias al Asia, ha tenido un gran crecimiento. Ya hay 14 mil hectáreas y se va a seguir plantando, porque Asia quiere más. Pero más del 50% de la producción se está concentrando entre las semanas 50 a la 52. El llamado es a salir de ahí. No esperemos llegar a 20 mil hectáreas para empezar a arrancar. Hay que plantar la variedad correcta en la zona correcta. La cereza tiene gran potencial hacia el sur y la precordillera, porque el fruto sale más tarde. En el norte también hay potencial.* Mantener el orden en los kiwisEl gran desafío es competir con Nueva Zelandia que con fruto homogéneo vende la caja 5 a 6 euros por sobre Chile. El haber organizado el Comité del Kiwi es lo mejor que ha pasado y es parte del ordenamiento. Debemos asociarnos o fusionarse las exportadoras y ayudar a los productores chicos. Debemos mejorar las condiciones organolépticas. Es una vergüenza lo que pasó en la última temporada en que el 20% de los productores se descolgó del acuerdo nacional sobre madurez. Eso nos desprestigia.

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