18 de julio de 2015 00:59 AM
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Los problemas de la variabilidad en el lote

Determinar los factores que impactan en el rinde fue una de las preocupaciones

En Formagro y la canadiense McCain identificaron algunos problemas que enfrentaron apenas comenzaron a trabajar con la tecnología de manejo para agricultura de precisión.

“Uno de los problemas fue saber qué variables de sitio estaban asociadas con el rendimiento en el caso de la papa. En este caso, las dos con mayor incidencia o correlación con el rendimiento resultaron ser los niveles de materia orgánica y de fósforo en el suelo”, expresó Daniel Caldiz, director global de investigaciones en agronomía de la multinacional McCain.

Para Sergio Heer, director de Formagro, otro de los problemas es que no todas las máquinas están preparadas para realizar tratamientos variables.

“No todas las máquinas que existen en el mercado están preparadas para tratamientos variables y en esto hay que trabajar con el productor y las compañías dedicadas a la venta de esta tecnología. Tampoco está generalizado el uso en la Argentina de los monitores de rinde en papa, que nos permiten medir de manera más exacta lo obtenido por cada una de las zonas productivas”, explicó el especialista.

Los monitores de rendimiento para papa, como se emplean por ejemplo para la producción en Canadá, ayudan a hacer análisis geoestadísticos entre las zonas de producción y la cosecha y tener así confiabilidad en la metodología utilizada para determinar las zonas de producción en el lote.

El peso de las imágenes

Como se mencionó, entre los primeros pasos para la definición de los lotes a trabajar se encuentra una recolección de imágenes satelitales históricas.

En Formagro emplean imágenes de los satélites Landsat 5, 7 y 8. Esas imágenes están previamente corregidas en su reflectancia aparente y a su vez corregidas atmosféricamente.

“Esto nos permite trabajar con datos confiables y comparables entre sí en un tamaño de pixel de 15 metros, cuando la resolución espacial de la imagen original es de 30 metros”, explicó Martina Álvarez, técnica de Formagro.

En esta última empresa observan que entre los mismos productores de papa es creciente el interés por la adopción de la tecnología de agricultura de precisión.

“Se están sumando más productores a ensayos y con más expectativas con respecto al uso de su parque de maquinaria en técnicas de aplicación variable”, señaló el director de la empresa argentina.

“Siempre existen los adoptadores tempranos de tecnología. Esto motiva a otros productores que quieren comenzar a utilizar este tipo de tecnología de cara a la nueva campaña, algunos buscando el ahorro y otros la optimización en el uso de los recursos o ambas”, agregó, por su parte, el jefe de investigación global en agronomía de McCain.

Para los especialistas de Formagro, el objetivo es dedicar más tiempo y recursos al estudio del comportamiento de la variabilidad en papa como se hace con otros cultivos, desde la soja hasta la cebada.

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