19 de julio de 2015 21:52 PM
Imprimir

Los productos del cerdo…también en verano

La Interprofesional del Porcino Blanco ha lanzado una campaña con la que pretende estimular el consumo de este tipo de productos también en la época estival, haciendo especial hincapie en el “bocadillo tradicional”   Así, en un comunicado de prensa, asegura que rurante los meses de verano y las vacaciones pasamos largas jornadas fuera de […]

La Interprofesional del Porcino Blanco ha lanzado una campaña con la que pretende estimular el consumo de este tipo de productos también en la época estival, haciendo especial hincapie en el “bocadillo tradicional”

 

Así, en un comunicado de prensa, asegura que rurante los meses de verano y las vacaciones pasamos largas jornadas fuera de casa, por lo que muchas veces se necesitan opciones de merienda y comida fáciles de llevar y aptas para toda la familia. El bocadillo tradicional a base de productos cárnicos como el jamón cocido, el jamón serrano y el lomo embuchado, es una elección idónea para las comidas fuera de casa tanto en la playa, en la piscina o en la montaña, debido a su facilidad de consumo y sus propiedades nutricionales.

 

Los embutidos como el jamón cocido, el lomo embuchado o el jamón serrano contienen vitaminas del grupo B, como la B3, y minerales, como el hierro, que ayudan a disminuir la fatiga y el cansancio tan propios de los meses de verano. La carne de cerdo de capa blanca puede contribuir a mantener niveles normales de estas vitaminas y minerales tan necesarios para esta época estival.

 

Por otra parte, el sol aumenta la producción de radicales libres que aceleran el daño oxidativo de las células e incrementan el envejecimiento de la piel. Los productos cárnicos derivados del cerdo, como el jamón cocido, el lomo embuchado o el jamón serrano, son fuente de zinc que contribuyen a frenar este daño y ayudan al mantenimiento de la piel en condiciones normales.

 

Además, debido a su elevada densidad nutricional, la carne de cerdo es adecuada para disfrutar en familia, ya que se puede incluir en todas las etapas de la vida. Los productos cárnicos magros, como el jamón cocido o el lomo embuchado, tienen propiedades nutricionales que resultan ideales para la dieta desde los niños, hasta los más mayores.

 

Los más pequeños, por ejemplo, pueden encontrar en los cortes magros de la carne de cerdo, como el lomo, y en los productos cárnicos magros un alimento saludable para alcanzar un crecimiento óptimo, debido a que es fuente de proteínas de alto valor biológico, minerales y vitaminas. Asimismo, resulta también muy interesante para la inclusión en la dieta habitual de las personas mayores, debido a su bajo contenido en grasa, su gran aporte de nutrientes y su versatilidad gastronómica que admite multitud de preparaciones.

Fuente:

Publicidad