23 de junio de 2010 06:58 AM
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Un proyecto pretende rescatar los cultivos andinos en Perú

Oca, mashua y olluco son tres tubérculos andinos de alto valor nutritivo que la FAO y el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) de Perú están rescatando en dicho país.

“El rescate no es sólo de cultivos, sino también de la sabiduría agrícola local y de aspectos de la cultura misma de las comunidades, que se estaban perdiendo en la medida en que nuevos alimentos eran introducidos en su dieta”, dijo Salomón Salcedo, Oficial Principal de Políticas de la Oficina Regional de la FAO.

Este esfuerzo se inserta en el marco de un proyecto de la FAO, financiado por el Gobierno de Nueva Zelanda a través su agencia de cooperación NZAID, que se ejecuta en el Departamento de Huancavelica, Perú, y en la Provincia de Chimborazo, Ecuador.

La oca, olluca y mashua son productos originarios de la región andina y su rescate y uso sostenible potencia la seguridad alimentaria de miles de familias campesinas. No sólo es una fuente de ingresos para ellas, sino que contribuye a la preservación de la biodiversidad local, parte de los esfuerzos mundiales que se realizan durante el 2010, el Año Internacional de la Diversidad Biológica.

Estos alimentos son cultivados y preparados por las familias campesinas de la zona con técnicas propias de su cultura ancestral, transformándolos, por ejemplo, en “kaya de oca”, mermeladas de oca y mashua, pan de oca, harina de oca, y el “chullqe” de olluco. La mashua, por su parte, se puede utilizar como alimento y medicina para distintas enfermedades.

“Estos cultivos son fundamentales en la lucha contra la pobreza y la desnutrición: constituyen una fuente de ingresos y evitan la dependencia alimentaria y de insumos externos, en un escenario de alta variabilidad climática y volatilidad de los mercados”, explicó el Oficial de FAO.

Los sistemas productivos que apoya el proyecto permiten a las comunidades ser menos vulnerables a los shocks externos, gracias a la substitución de alimentos importados por productos originarios, y son una buena estrategia para enfrentar el alza de los precios de los alimentos.

Para ellos es necesario seguir fortaleciendo y aunar esfuerzos para la conservación y uso de estos tubérculos, que son sub-utilizados con el consiguiente riesgo de perder las enormes potencialidades biológica y tecnológicas que representan.

En el proyecto, variedades locales de oca, olluco y mashua que habían sido recolectadas en Huancavelica y conservados y seleccionados por el INIA, fueron sembradas en octubre del 2009 en el campo experimental de Putaccampa, una parcela comunal en Tinquerccasa, Huancavelica.

El manejo de los cultivos se realizó mediante la aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) promovidas por la FAO y los técnicos del INIA. Las semillas resultantes se caracterizan por tener alta calidad genética y sanitaria, y serán distribuidas entre las familias de las comunidades beneficiarias para servir como material genético de fundación para implementar parcelas de multiplicación de semillas. Otra parte del material generado por el proyecto se entregará a la Universidad Nacional de Huancavelica y al INIA para que ser difundido a nivel local y nacional.

Cosecha brinda resultados

De las 615 accesiones de oca, 52 de mashua y 27 de olluco sembradas, se cosecharon dos toneladas de semillas, que serán diseminadas con el fin de incrementar los rendimientos productivos y generar una mayor disponibilidad de productos tradicionales para el consumo y la comercialización.

“El uso de este tipo de semillas de alto valor genético y sanitario incrementa los rendimientos productivos hasta en más de cuatro veces,” agregó Salcedo.

En las labores de plantío y cosecha participaron agricultores, autoridades locales y beneficiarios del proyecto. De esta forma, la instancia también sirvió como espacio de aprendizaje y ampliación de conocimientos a estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNH, los Yachayqispichiq (promotores de desarrollo comunal, en la variante quechua hablada en Huancavelica) y organizaciones comunales procedentes de Padre Rumi, San Pablo de Occo y Parco Alto, comunidades que también participan del proyecto.

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