6 de julio de 2010 20:02 PM
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La lucha contra el HLB no tiene descanso

De igual manera que los productores citrícolas respetan a rajatabla las normas internacionales sobre estándares de calidad y sanidad, la comunidad debe colaborar para que la temible enfermedad (ex greening) no se instale en la provincia y provoque la bancarrota de la actividad. Los monitoreos realizados dieron negativos, al igual que los muestreos.

La producción citrícola tucumana y nacional, tan conocidas en el mundo, están en plena marcha con envíos permanentes de fruta fresca a los mercados internacionales, respetando todas las normativas vigentes en cuanto a sanidad y a calidad. Además, los productos industriales tan solicitados por las diferentes manufactureras de alimentos y de medicinas del mundo son enviados en forma continua por las industrias citrícolas tucumanas.

El movimiento económico generado por esta actividad en Tucumán tiene una envergadura importante, por eso se instaló como la segunda actividad agroindustrial provincial con una gran distribución de la riqueza y destacada como una destacada generadora de mano de obra genuina.

Es por ello que los productores vinculados a la actividad, como así también todos los habitantes tucumanos deben tomar conciencia de la importancia de la citricultura y evitar, con su comportamiento consciente o inconsciente, los perjuicios que pueden ocasionar introduciendo frutas o materiales vegetales que pueden estar contaminados con plagas y con enfermedades de otras regiones del país o de naciones vecinas.

Hoy existe un decreto que declaró la emergencia fitosanitaria respecto de Huanglongbing o HLB en todo el territorio nacional, por lo que se deben adoptar y fortalecer en forma inmediata todas las medidas de control, prevención y vigilancia de esta temible enfermedad.

Se debe evitar el ingreso del insecto vector (transmisor) de la enfermedad que no está presente en Tucumán ni en Catamarca, ya que los riesgos aumentan si el insecto está presente en las zonas productoras.

Es por ello que la introducción y tránsito ilegal de plantas y de materiales vegetales, como así también de fruta fresca sin procesar constituyen actividades que ponen en riesgo la producción. Esta enfermedad es terminal, ya que la destrucción de la planta es progresiva y el destino, inexorablemente, es la muerte del árbol.

Es por ello que la adhesión y el cumplimiento de las tareas de control y de las normativas vigentes son clave para evitar el ingreso de la enfermedad en el territorio provincial y en el resto del país.

Actualmente, el Programa Nacional de Prevención del HLB prevé el fortalecimiento de las tareas de control e inspección de los transportes de carga y pasajeros en diferentes zonas del país, a través de puestos fitosanitarios instalados en las rutas de acceso a la zonas productoras.

Las recomendaciones de países que actualmente tienen esta enfermedad es que se deben apoyar todas las medidas de cerco sanitario dispuestas por las autoridades del área, y que se cumplan todos los requisitos y procedimientos dispuestos por los organismos fitosanitarios para lograr enfrentar este flagelo.

El Senasa tiene actualmente el poder para efectuar el decomiso y/o destrucción de todo material que no cumpla con los requerimientos mencionados en la respectiva resolución, situación que se registró días pasados en un acceso a Tucumán.

La resolución 517/09 de la ex SAGPyA especifica claramente cuales son los trabajos para un control fitosanitario efectivo, las tareas de monitoreo y los servicios de diagnósticos, sumados a los proyectos de investigación y capacitación para enfrentar este peligroso flagelo.

Actualmente ya se monitoreó más del 73% de la superficie citrícola estimada como zona de riesgo. En Tucumán se encuentran realizando el segundo barrido sin que, por suerte, se obtengan resultados positivos sobre la aparición del insecto vector. También se realizaron más de 2.000 muestras sin resultados positivos de presencia de la bacteria en plantas e insectos detectados en el país.

Hoy existe un refuerzo en 10 de los pasos fronterizos con los países que tienen HLB en sus plantaciones, y se realiza en los puestos limítrofes de provincias del NOA una vigilancia permanente al ingreso de frutas y de materiales vegetales.

Todas estas labores no darán nunca resultado sin el apoyo y el cumplimiento de las normativas por parte de todos los vinculados a la actividad y de aquellos que ingresan a las zonas productores que tengan o no relación con el sector productivo.

El Estado y el sector productivo, sumado a la población, en general son los responsables para evitar el ingreso de una enfermedad incurable como el HLB que puede comprometer el desarrollo económico y social de las regiones citrícolas.

Tucumán es el principal productor mundial de citrus con reconocimiento internacional por la calidad y la sanidad de los productos y frutas frescas comercializados en los exigentes mercados internacionales.

Para mantener este estado de situación es necesario que se cumpla con lo estipulado o directamente esperar que el HLB o "Dragón Amarillo" comience a diezmar las plantaciones de cítricos, situación que pondría a esta importante actividad local al borde de la bancarrota.

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