18 de noviembre de 2009 12:41 PM
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Excelente campaña para los productores ajeros argentinos

Las hortalizas representan en Argentina un grupo de cultivos muy importante, fundamentalmente en algunas regiones, ya que tienen una alta ingerencia social en las zonas donde se trabajan, merced a que ocupa a mucha mano de obra en las distintas etapas de producción.

Uno de los casos se da con el ajo, un cultivo tradicional en todas las cocinas del planeta, cuya producción en el país es muy fuerte en la zona de Mendoza, donde se concentra
casi un 80% de la superficie total nacional con un promedio anual de 10 mil hectáreas aproximadamente. San Juan es la segunda provincia en importancia y representa el 15% de la superficie, seguido por Buenos Aires que aporta un 2,5%.

El perfil del productor ajero argentino es muy variado, ya que según aseguran los especialistas, hay pocos grandes productores, con superficies amplias, que son productores y exportadores. Luego existe una capa media de productores que están semi integrados horizontalmente, es decir que venden el producto a los exportadores. Finalmente, más de mil pequeños productores cultivan de una a cinco hectáreas de ajo y trabajan la tierra con muy poca integración horizontal, es decir, venden el cultivo en verde y guardan los recursos para hacer algún cultivo de verano.

A nivel mundial se producen alrededor de 13 millones de toneladas provenientes en su mayoría del continente asiático con 85,6 por ciento del total, siendo China, India y República de Corea los mayores productores. La región Europa, representada
por España, Francia e Italia aportan 6,4 por ciento de la producción mundial; mientras que Brasil, Argentina y Chile representan el 2,9 por ciento del ajo que se consume en el planeta.

Una mala campaña en 2008

A nivel nacional “la temporada anterior fue mala porque los precios fueron muy por debajo de los costos, el sector productor sufrió el impacto y provocó una merma en la superficie de casi el 30 por ciento”, explicó en diálogo con redagroactiva.com el ingeniero Aldo López, del INTA La Consulta.

La caída de precio se debió a la crisis internacional que provocó una merma en la demanda desde el extranjero. Sumado además a la inserción de China en el mercado brasileño (principal importador del ajo producido en Argentina).

Ante los problemas generados para el mercado de ajo, “el productor chacarero tiene otras alternativas como zapallo, zanahoria, cebolla o tomate, porque son más baratos en lo que refiere a costos operativos”, indicó López.

El ajo insume entre 16 y 20 mil pesos por hectárea de inversión y es un monto muy superior al de otras hortalizas. “De todas maneras –comentó el ingeniero del INTA- en cultivos más baratos se deben tener en cuenta cuestiones climáticas para la variabilidad de los rendimientos, en tanto que el ajo al ser un cultivo de invierno no tiene problemas con las heladas o el granizo”.

Recuperación esta temporada

Este año la campaña ajera está siendo muy buena en cuanto a precios, lo que posibilita una excelente rentabilidad, “aunque lamentablemente serán pocos los que puedan aprovechar esta situación”, expresó López.

Los motivos que impulsaron la reactivación del mercado del ajo para los productores argentinos tienen que ver con que Brasil redujo su superficie y China, principal competidor, tiene precios más altos que los de años anteriores.

Perspectivas a corto plazo

Respecto del negocio del ajo, el ingeniero Aldo López dijo: “Las perspectivas para los próximos meses indican que si las hectáreas de ajo se están vendiendo a los exportadores entre 55 y 60 mil pesos promedio en la actualidad, al menos hasta febrero o marzo los precios serían muy buenos”.

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