13 de julio de 2010 09:50 AM
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La Argentina exporta frutas por u$s 1.100 millones

La fruticultura en la Argentina tiene ingresos por exportación de u$s 1.100 millones al año, pero Chile, con una extensión territorial más limitada, exporta 10 veces más. La actividad de producción de frutas puede apuntar a un horizonte de desarrollo si aprovecha al máximo todo su potencial, según expertos del sector.

Así lo señaló Hein Deprez, presidente de Expofrut, productora y exportadora de hortalizas y frutas frescas. «En los últimos años hubo un gran desarrollo, pero necesitamos tener muchas cosas bajo control para aprovechar mejor el gran potencial que vemos», sostuvo el directivo.

Como economía regional, la actividad se encuadra en el debate para eliminar las retenciones en las que el producto tiene el 5%, pero que con la suma de los gravámenes de embalajes llega al 20%.

Según expresó Deprez, la Argentina es uno de los pocos países que combina clima ideal con gran caudal de agua, dos condiciones para producir cultivos de avanzada. «Debemos lograr más volumen, para que el excedente exportable sea cada vez mayor», aclaró.

Valor agregado

Precisó que mientras la soja es un commodity que se industrializa fuera del país, la fruta sale con valor agregado, y tal como se la empaca aquí llega a los supermercados europeos.

Como marca país, la fruta no existe; en cambio, Chile tiene gran volumen de exportación y una importante organización en la que los productores son miembros de una alianza con el Gobierno para llevar adelante el marketing y la fruta a los distintos mercados internacionales.

La producción frutícola de la provincia de Buenos Aires se concentra sobre la costa oeste del río Paraná, en el norte de la provincia, en los partidos de San Nicolás, Ramallo, San Pedro, Baradero y Zárate.

En 2002, alrededor del 80% se en-contraba en San Pedro y ocupaba una superficie de 8.623 hectáreas, de las cuales 4.477 correspondían a frutales de carozo (casi su totalidad a durazne-ros y nectarinas) y 4.143 hectáreas a cítricos.

Según información posterior obtenida a través de un relevamiento aerofotográfico de 2006, esa superficie disminuyó el 35% y se profundizó la caída con los períodos de sequía que se sucedieron desde 2008.

«El desafío será reconocer la estructura del sistema frutícola y aprender a crear los entornos adecuados para que la innovación ocurra» en la producción, según un estudio de técnicos del INTA San Pedro.

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