5 de agosto de 2015 07:31 AM
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Cómo se logró el primer reporte de Roya Anaranjada en caña en Argentina

El Laboratorio de Fitopatología del INTA Famaillá confirmó su presencia mediante la observación de síntomas y el análisis parcial del genoma del patógeno en una localidad de Misiones.

Entre las enfermedades fúngicas que causan mayor perjuicio al cultivo de la caña de azúcar se destacan roya marrón (Puccinia melanocephal) y roya anaranjada (Puccinia kuehnii), que alteran el normal proceso fotosintético en las hojas, esencial para la transformación y acumulación de sacarosa en los tallos.

 

La roya anaranjada, antiguamente distribuida en Asia y Oceanía, era considerada una enfermedad secundaria en el cultivo hasta el año 2000. En ese momento, en Australia, la caída de hasta un 20% en la producción ocurrió por la coincidencia de la infección y diseminación de este patógeno y la alta susceptibilidad de la variedad Q124, la más plantada en ese país.

 

El primer relato en el continente americano fue en Estados Unidos durante el año 2007. En Sudamérica, en diciembre de 2009, se confirmó su presencia en variedades pre-comerciales en el estado de San Pablo, Brasil, lo que generó especial atención. A partir de allí, el INTA Famaillá coordinó acciones conjuntas con la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) para abordar esta temática en Argentina. Y, desde el año 2010, comenzaron los monitoreos en las regiones productoras consideradas como posibles receptoras de inóculo del país vecino.

 

Finalmente, en abril de 2015, en la localidad de Fachinal, provincia de Misiones, se observaron lesiones típicas de roya anaranjada en hojas de un cultivar no identificado de caña de azúcar. Y se remitieron duplicados de estas muestras a los laboratorios de ambas instituciones.

 

Con esas muestras, el Laboratorio de Fitopatologia del Grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá identificó las características morfológicas propias de roya anaranjada: lesiones urediniales (pústulas) color naranja a marrón claro, alargadas y variables en tamaño. También, bajo microscopio óptico, se detectaron las urediniosporas (esporas) generalmente ovoides a piriformes con equínulas distribuidas en superficie y engrosamiento de la pared en el extremo apical. No se observaron paráfisis”, explicó el técnico Sergio Pérez Gómez.

 

El análisis de ADN de las esporas de esas muestras también arrojo resultados positivos cuando se realizó la amplificación de un fragmento específico del hongo en estudio mediante la técnica de PCR especie-específica, usando el par de cebadores ROR-F/ROR-R. La identidad de la especie fue confirmanda mediante el análisis de la secuencia del producto obtenido en la PCR especie-específica (754 bp) y por comparación con secuencias de Puccinia kuenhi depositadas en la base de datos de GenBank, (KP201843.1; JF699510.1 aislados de China y Brasil respectivamente) usando el programa BLAST (www.ncbi.nlm.nih.gov/BLAST/NCBI/EEUU), lo que dio como resultado una identidad mayor a 98% con la especie en estudio”, agregaron Paola Fontana y Valentina Di Pauli.

 

Los investigadores del INTA explicaron que “con base en estas observaciones se confirmó, por primera vez, la presencia de roya anaranjada de la caña de azúcar en Argentina”. Por esto, actualmente, continúan los monitoreos correspondientes en toda el área cañera del país para conocer la dinámica en la diseminación de la enfermedad, que aún no fue registrada en Tucumán.

 

Pérez Gómez, Fontana y Di Pauli consideran de suma importancia conocer la reacción de las principales variedades comerciales cultivadas en Argentina ante esta enfermedad, ya que si bien se conoce el comportamiento de algunas de ellas en otras áreas cañeras como Australia y el Sur de Estados Unidos, su resistencia o tolerancia depende estrechamente del ambiente de producción. Es necesario, además, evaluar la reacción de clones avanzados en los programas de mejoramiento genético, ya que en su momento no fueron seleccionados considerando la resistencia a este patógeno.

Si bien LCP 85-384 y TucCP 77-42, dos de las variedades más cultivadas en Tucumán, hasta el momento se muestran como resistentes a la roya anaranjada, la durabilidad de esa resistencia es incierta debido a la capacidad de adaptabilidad del patógeno. Eso fue lo que ocurrió con LCP 85-384 ante la roya marrón, que ya quebró su resistencia. Uno de los factores que afectó esta relación fue la extensión del área que ocupó la variedad resistente, que generó una presión de selección sobre la población del patógeno”, señalaron los técnicos. Y, por esto, destacaron “la red de ensayos con la que cuenta el INTA en todo el NEA, que brindará información muy importante sobre el comportamiento de las variedades promisorias ante una posible infección de esta enfermedad”.

 

 

Mayor información

Sergio Pérez Gómez – perezgomez.sergio@inta.gob.ar

Paola Fontana – fontana.paola@inta.gob.ar

Valentina Di Pauli – dipauli.valentina@inta.gob.ar

Alejandro Rago – rago.alejandro@inta.gob.ar

Grupo Caña de Azúcar

INTA EEA Famaillá

Fuente:

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