7 de agosto de 2015 13:44 PM
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En Uruguay es sorprendente récord del novillo

Intensa competencia entre las plantas por captar la hacienda terminada tonifica los precios

Los precios del ganado en dólares llegaron a máximos desde mayo de 2003 y lograron récords en las series históricas si se mide en pesos, ante la aceleración del ritmo devaluatorio.

Una conjunción de demanda concentrada para Israel con una escasa oferta que adelantó la poszafra empuja los valores de la hacienda, que se acercan al techo del mercado mundial –Australia–, pero que se encarecen frente a gigantes mundiales en el mercado de la carne como Brasil.

Desde la industria se señala que luego de la salida de las cuadrillas kosher, los valores del mercado internacional no convalidarán los actuales precios del ganado. Como suele pasar cuando el mercado sube, ahora algunos productores con novillos terminados esperan a los US$ 4 por kilo.

 

La pregunta está en qué nivel de precio se cruzará la salida de las cuadrillas kosher con una oferta que continuará escasa con el aditivo de las regularización de las lluvias. Mientras los ganaderos disfrutan de este momento nuevo con una sequía que queda atrás y un mercado interesante por delante, surgen nuevas interrogantes: si habrá necesariamente una contracción de la faena en caso que los precios de la materia prima no bajen.

 
Y si la aceleración de la devaluación permitirá a los productores convalidar menores precios en dólares por su ganado una vez que aparezca la oferta y la demanda de Israel termine.

 

A comienzos de agosto las referencias para los novillos se ubican sobre US$ 3,80-US$ 3,85 por kilo con valores que podían llegar a US$ 3,90 por kilo en cuarta balanza para animales de punta.Las vacas en mejor estado alcanzaron US$ 3,45.

En las últimas cuatro semanas las referencias de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG) para el novillo aumentaron en 45 centavos por kilo mientras que para la vaca el incremento fue de 41 centavos a US$ 3,77 y US$ 3,36 por kilo, respectivamente. Un contraste radical con los US$ 3,05 durante el otoño.

Se trata de los mayores valores desde mayo de 2013 en dólares. Si se toma en pesos los precios son los más altos desde que se llevan series históricas. Por primera vez el kilo de novillo en pie sobrepasa los $ 50 por kilo y los $ 100 el kilo de carcasa. Tomando los precios a julio de 2015, la suba en el precio del ganado también fue significativa en términos constantes (ajustados por inflación). Asumiendo el pronóstico de la encuesta del Banco Central de un alza del IPC de 0,8% en julio, el poder adquisitivo de los pesos obtenidos por el kilo de novillo también marca un máximo desde 2011.

Hay operadores que consideran que los precios por la hacienda no se corresponden con los valores de la carne en el mercado internacional, por lo que es esperable un ajuste luego que se retiren las cuadrillas kosher en setiembre. Es el caso del broker y consignatario Alejandro Berrutti, para quien es difícil que la demanda convalide precios mayores por la hacienda.

Entrevistado por el programa Tiempo de Cambio de Radio Rural el jueves 27, señaló que el fuerte avance en la hacienda “responde a una situación interna donde hay una capacidad industrial instalada muy superior a la posibilidad de faena que tiene Uruguay. En un momento de escasez en plena poszafra se da una lucha entre las distintas industrias frigoríficas para hacerse de su materia prima para cumplir con ciertos negocios que tienen acordados, básicamente con los equipos kosher de Israel que estarán hasta los primeros días de setiembre”, agregó.

Los datos sobre la demanda desde Israel son confirmatorios. En julio los embarques de carne vacuna llegaron a 1.370 toneladas, más que duplicando a las exportaciones de los dos meses previos en conjunto. Es posible que en agosto y setiembre se registren cifras similares a julio. Este año se retrasó la llegada de las cuadrillas por cuestiones internas en Israel. Así, las exportaciones uruguayas de carne a ese país cayeron 32% interanual en el primer semestre del año.

 

Sin Israel y solo con el mercado interno soportando valores altos –aunque no indefinidamente–, la pregunta está en si el ajuste se dará por cantidad o por precio. Berrutti consideró que el eventual sostenimiento o corrección de los valores “va a estar dado hasta cuando la industria no esté dispuesta a seguir perdiendo dinero, como entendemos que puede ocurrir ahora y comenzarán los distintos cierres temporales de industrias como ha sucedido en otras oportunidades”.

Para el director del frigorífico Solís Meat, Jorge González, a los valores actuales de la hacienda los números en el negocio de la carne no están cerrando para la industria. Agregó que “todo se tiene que acomodar más de manera que genere un negocio favorable para todas las partes”. Entiende como una de las prioridades mejorar el acceso de la carne vacuna uruguaya a otros mercados en términos arancelarios. González estimó que en promedio el cobro de aranceles en los mercados de destino alcanza a US$ 100 por animal faenado.

Y el acceso es un punto clave. En otros momentos Uruguay jugaba más solo en mercados clave. Pero ahora Brasil ya regresó al mercado chino y se prepara para entrar en Estados Unidos con una agresiva política de apertura o recuperación de destinos para su producción.

Este proceso se da simultáneamente con una corrección bajista del ganado en el mercado brasileño, junto a una aceleración del ritmo devaluatorio que llevó al dólar a comienzos de agosto a máximos desde mayo de 2003. En el acumulado de 2015 la divisa estadounidense subió casi 30% en Brasil contra algo más de 17% en Uruguay.

 

 

Esta semana el precio en dólares del ganado en San Pablo se ubicó más de un dólar por kilo por debajo de las referencias en Uruguay, la mayor brecha desde 2006. Desde mayo el promedio de precios de la hacienda brasileña se mueve persistentemente a la baja con niveles mínimos en cinco años.

Además de un menor volumen de exportaciones, influyó decididamente una menor demanda interna ante la pérdida de ingresos de las familias en una economía que se contraería cerca de 2% en 2015. El indicador de precio promedio de novillo gordo del Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada cerró julio en US$ 2,76 por kilo. Esto es, un descenso de 23% frente a comienzos de año y frente a igual fecha de 2014.

 

Mientras se ensancha la brecha de precios con Brasil, Uruguay se acerca a los precios pagados en Australia, los más altos entre los principales exportadores mundiales y de los más altos en la historia de la ganadería australiana. En ese país el precio del novillo en los primeros días de agosto se acercó a los US$ 4,15 por kilo, un nuevo máximo desde cuando en 2006 se inició la serie histórica.

Con el salto de las cotizaciones en el mercado local, el “premio” en el precio australiano sobre el de Uruguay cayó a 8% luego de ubicarse prácticamente ininterrumpido por encima del 10% entre abril y junio con picos de 20% que marcaron máximos desde inicios de 2010.

Hacia dónde se dirijan los precios de Uruguay en el futuro, hacia la lógica de Oceanía o a la de la región será clave para determinar el ánimo ganadero en el resto del año. Entre la lluvia y la suba de precios el ánimo ya es notoriamente mucho mejor al del otoño.

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