7 de agosto de 2015 04:04 AM
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“Las empresas poteras no quebraron, las quebró el gobierno”

Guillermo de los Santos, presidente de la Cámara de Armadores Poteros Argentinos (CAPA) traza un crudo panorama de la realidad del sector y apunta sobre la inacción de las autoridades para defender la flota nacional. Diez empresas dejaron de pescar en los últimos años.

 La flota potera nacional está jugada y sin fichas. Con poco más de 125 mil toneladas desembarcadas al sur del paralelo 44°S, la apertura del sector Norte no genera estímulos ante la ausencia de biomasa para ser capturada.

Esta situación genera una gran incertidumbre a partir de los graves problemas de rentabilidad que enfrenta la flota, que sumados a la competencia de los buques foráneos y subsidiados que operan sobre la milla 201, ponen en jaque la sustentabilidad del sector potero nacional.

Guillermo de los Santos, el presidente de la Cámara de Armadores Poteros Argentinos (CAPA), hace un balance de la realidad que enfrenta los socios de la entidad frente a REVISTA PUERTO, en sus oficinas de la calle 12 de Octubre.

“Hemos sido la moneda de cambio para que llegue financiamiento de China. En los últimos ocho años hemos perdido 10 empresas. Ya no somos 26 socios en la Cámara sino 16, que comprenden 31 buques”, detalla el empresario.

Por fuera de la cámara hay una cantidad similar, pero son empresas integradas que pueden hacer frente a los problemas con otras estrategias. “Pero las empresas no quiebran por una mala administración sino que las quebró el gobierno”, apunta el armador.

Firmas como Cincomar SA, Esperanza del Mar SA, Faro del Sur SA, Pesca Austral SA, Armadora Acrux SA, Pesquera Mar Abierto SA, Mar Novia SA, Frumar SA, Agua Marina SA y Xin Shi Ji SA son algunas de las empresas con graves problemas que dejaron de operar por el contexto desfavorable que tiene el sector.

“No aguantaron las condiciones devastadoras de un tipo de cambio súper atrasado, costos laborales altísimos, caída de precios internacionales, que encima se cobran retenciones del 10 por ciento”, lamenta el Presidente.

Hace tres semanas desde CAPA elevaron una nota a las autoridades de la Subsecretaría de Pesca solicitando una serie de medidas estimulantes para que los barcos puedan salir a pescar la próxima zafra.

“Nos dijeron que en 3 días tendríamos una respuesta. Ya pasaron 3 semanas y no hemos tenido novedades. El propio Miguel Bustamante ha dicho que nuestro sector era el más perjudicado en el contexto actual del negocio pesquero. Así y todo seguimos apostando y haciendo patria manteniéndonos a flote, generando empleo, moviendo los barcos en condiciones no favorables como los altos costos internos y políticas que no incentivan la exportación”, subraya el empresario.

Además de todos estos problemas que ponen en jaque a los barcos poteros, las empresas deben competir con la flota foránea. “Ellos tienen un costo operativo diario de 4 mil dólares, el combustible subsidiado por sus países de origen, no pagan tasa extractiva ni retenciones. Nosotros tenemos un costo operativo diario de casi 20 mil dólares. Pagamos el combustible un 40 por ciento más caro que el que se paga en Montevideo. Decime cómo hacemos para subsistir en este contexto… Encima este año se ha repetido la mayor abundancia de calamar afuera de nuestra Zona Económica Exclusiva (ZEE)”.

De los Santos cuestionó el rol de la Cancillería para tener una participación más activa en la Convención Marítima. “Este año hubo más de 350 barcos operando en la zona; somos el único caladero donde permiten esta operatoria en desmedro de los armadores nacionales. Se conforman con que China no opere en Malvinas, pero pueden hacer lo que quieren en la zona adyacente. Es una situación desprolija que se repite y más allá de nuestras quejas, no cambia. Por algo el registro de apertura de nuevos permisos no tiene impacto: prefieren seguir pescando afuera a un costo muy inferior…”

En ese sentido el empresario y dirigente armatorial asegura que el sector potero nacional no puede fijar precios, ni antes ni ahora. “Solo tenemos que arreglarnos vendiendo al mismo mercado, con el mismo producto. El precio de la vaina se redujo a la mitad del 2006 a la fecha. Lo mismo el calamar entero. La devaluación de Brasil acentuó la baja de precios del calamar del Norte, que se utiliza para carnada”.

De los Santos lamenta que frente a lo que denomina “una tormenta perfecta” que azota a la flota potera nacional desde el gobierno nacional no hayan pensado alternativas que garanticen la perdurabilidad del sector.

“Nunca hubo políticas para con el calamar. Si necesitaban el auxilio financiero de China, se podría haber pensado en un proceso de intercambio, de apertura de calamar argentino sin aranceles. Pero con una decisión más firme; no tan entreguista. En algún momento nos dijeron que iban a pedir un cupo de 50 mil toneladas para que ingresen sin aranceles. Esa idea nunca se plasmó en una solicitud formal”, aseguró De los Santos.

El 19 de abril pasado, mientras se dirigía en pilotaje al puerto de Comodoro Rivadavia, se hundió el buque Victoria del Mar, propiedad de De los Santos. “Fue una suma de malas decisiones de la tripulación a partir de una falla que generó el ingreso de agua en la sala de máquinas”, contó el empresario que sigue en conversaciones con la compañía aseguradora.

La pregunta sobre el buque hundido puso sobre la mesa la falta de personal idóneo para ocupar los roles de oficiales a bordo de los barcos poteros. “La calidad profesional es muy baja y cuesta encontrar oficiales idóneos. Que encima cobran 7 mil dólares mensuales y cuando llegan a la entrevista de trabajo no preguntan por las características del buque sino cuánto van a cobrar y en qué fecha. Este es otro problema que tenemos y lo he hablado con Prefectura; pero como hay otros más urgentes, pasa desapercibido. Hasta que ocurren hechos lamentables”.

Este jueves se desarrollará una nueva reunión de la Comisión de Seguimiento de Calamar dentro del Consejo Federal Pesquero. El contexto no es el mejor y en el sector se especula con activar acciones de protesta.

“Acá se están perdiendo muchos puestos de trabajo; pareciera que quieren un sector empobrecido y débil que no pueda protestar. La presión que se hace sobre la pesca no puede sostenerse más, porque ya no aguanta más”, dice De los Santos.

Si todo sigue dilatándose, si las respuestas no aparecen, si las empresas siguen presentándose en concurso preventivo, si se dejan de pagar los sueldos, el sector potero está cerca de romper la quietud y activar un “poterazo“.

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