8 de agosto de 2015 17:17 PM
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Las cinco claves para controlar los “yuyos” rebeldes

Identificar la especie problema, usar distintos modos de acción y la eficacia de la aplicación están entre las prácticas centrales para los productores.

Una de las claves para un manejo sustentable de malezas es la rotación de modos acción de herbicidas. Con esta estrategia se limita la posibilidad de seleccionar especies resistentes a un ingrediente activo determinado dentro de una comunidad de hierbas malas.

Este tema crucial fue abordado en el taller “manejo de malezas difíciles: la importancia de combinar distintos modos de acción”.
En ese marco, Esteban Bojanich, gerente Técnico de Basf, y su colega Mariano Anzini, de Desarrollo de Mercado, plantearon la importancia de diversas prácticas para el control sustentable y eficaz de especies duras.

 
Bojanich destacó, bien concreto, cinco prácticas básicas de control.
La primera fue el monitoreo y la identificación de las especies a tratar químicamente.
“Es decisivo conocer la maleza objetivo a tratar”, señaló el técnico. Luego, habló de la utilización de múltiples sitios de acción (en la planta) para el tratamiento herbicida y destacó que deben ser estratégicos y efectivos para el control.

 
A esto Bojanich sumó otra práctica: recomendó la adopción de herbicidas o mezclas que controlen a las malezas a partir de la tarea conjunta en distintos modos de acción.
Y, finalmente, habló de otros dos preceptos para lograr un control eficaz de este problema creciente en la agricultura argentina.

 
“Hay que mentalizarse sobre que la aplicación de herbicidas es un manejo que debe hacerse todo el año; por eso hay que pensar en aplicaciones de pre-emergentes, post-emergentes y residuales”, sostuvo.
El experto agregó que “esto ayudará a que las plantas invasoras de los cultivos no generen descendencia y alimenten el banco de semillas en los lotes”.
Luego, Anzini sumó su aporte e hizo foco en el Programa Experto en Malezas que lanzó la compañía alemana, que apunta a lograr una solución técnica para un tratamiento herbicida eficiente.
El ejecutivo indicó que el objetivo que se plantean es lograr “una solución a medida para cada lote, maleza o cultivo”.
Así, Anzini mencionó los tres pilares más importantes que tienen en cuenta, en línea con lo que había mencionado Bojanich: combinación de sitios de acción, efectividad y flexibilidad. El técnico dijo que la compañía propone veinte herbicidas distintos que permiten controlar especies problema a través de nueve modos de acción distintos. Y destacaron las virtudes de opciones como Optill, un herbicida para utilizar en presiembra para el cultivo de soja, y Convey, un postemergente selectivo para maíz.

 

Está claro que las malezas son hoy la mayor preocupación del productor. Y, además, que la industria intenta aportar múltiples soluciones para esa necesidad.

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