10 de agosto de 2015 15:26 PM
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Se acerca la última oportunidad de vender bien la soja

El próximo miércoles 12 de agosto el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) publicará sus estimaciones mensuales de oferta y demanda mundial de granos.

El próximo miércoles 12 de agosto el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) publicará sus estimaciones mensuales de oferta y demanda mundial de granos. En lo que respecta a EE.UU., tendremos las primeras estimaciones de producción de soja y maíz basadas en encuestas realizadas a productores ya que las anteriores (mayo-julio) surgen de un modelo estadístico elaborado por dicho organismo.

 

El informe en cuestión reviste una importancia fundamental para el devenir de los precios de los granos ya que brindará una fuerte señal al mercado de cuánta oferta de soja y maíz proveerá EE.UU. al mundo durante el próximo semestre.

 

La expectativa que generan los datos del USDA es muy grande ya que en su relevamiento de área sembrada al 30/6 el organismo indicó que volvería a medir el área en aquellos estados más afectados por los excesos de agua registrados en junio (Missouri, Kansas, Arkansas). Al momento, el área estimada es de 34,5 mill. has, unas 600 mil has por encima de lo sembrado el año pasado, pero se esperan recortes en el próximo informe. Históricamente, las modificaciones en el área sembrada posteriores al informe del 30/6 no han superado las 600.000 has, con lo cual el área cosechable debería seguir estando por encima del año pasado.

Más allá de este recorte de área, la mayoría de las consultoras privadas están estimando una caída en los rindes proyectados por el USDA (30,9 qq/ha). Entre las más moderadas están FC Stone, RJO´Brien e Informa que esperan caídas leves de rinde (entre 30,3-30,5 qq/ha) aunque existen visiones más pesimistas como las de Cordonnier (29,3qq/ha). La diferencia no es menor ya que en los primeros casos la caída en la producción sería leve y los stocks finales seguirían siendo mayores a los de la campaña pasada (8,9 vs 6,9) mientras que en el último caso estaríamos viendo stocks finales cercanos a los 5,1 millones de tons, lo cual permitiría una mejora en los precios esperados para la campaña 2015/16.

 

Lo cierto es que si bien existen expectativas de que el USDA recorte la oferta esperada para la nueva campaña y que esto permita volver a los precios de principios de julio en Chicago, debemos considerar que en 12 de los últimos 13 años el dato del USDA de agosto ha estado por debajo de las estimaciones privadas. Esto se debe a que el USDA tiende a subestimar los rindes esperados en agosto respecto de los rindes finales que se verifican recién en enero (en 9 de los últimos 11 años esto fue así).

 

Debido a que es muy temprano para ver modificaciones por el lado de la demanda de la nueva campaña en EE.UU., si el USDA sorprende al mercado con los recortes de producción el próximo miércoles y los fondos de inversión vuelven a comprar, debemos aprovechar el rally para hacer coberturas a la baja para lo que resta del año.

 

La gran disyuntiva para el productor local se plantea si vemos que los precios suben por el ascensor afuera mientras que aquí lo hacen por la escalera. Durante el mercado climático que vivió la soja en EE.UU. en junio, los precios en Chicago acumularon una suba de u$s 45/ton de los cuales el exportador trasladó u$s 13/ton. Quizás la historia no se repita en esta ocasión ya que las ventas vienen cayendo en las últimas semanas (1,8 mill tons semanales en junio vs 0,9 mill tons semanales en julio). A pesar de ello, la relación de precios entre la plaza Rosario y Chicago para noviembre está en 69% y pensamos que una mayor retención de mercadería del productor local respecto a lo que hemos visto estos últimos tres meses (faltan vender 23,6 mill. tons de la cosecha actual) puede ayudar a que esta relación supere el 70% cerca de fin de año.

 

¿Cómo traducimos esto en una recomendación para la soja guardada este año? Aprovechemos si Chicago vuelve a subir en agosto para capturar la suba comprando PUT de Soja Chicago Noviembre. Pensemos que todo rally en Chicago debe ser visto como una oportunidad de venta para el farmer estadounidense, pero el productor local necesita una herramienta para poder esperar hasta que los precios locales terminen de ajustar. De esta forma, en un escenario bajista de Chicago sobre el último trimestre del año, estaremos cubiertos, mientras que seguramente veremos precios más sostenidos en nuestro país para salir a vender.

Patricio Lagger – Analista de BLD S.A.

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