16 de agosto de 2015 19:13 PM
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La industria gala frena los planes del Gobierno de establecer precios mínimos en la ganadería

Las dos principales empresas del sector porcino se niegan a pagar a 1,4 euros el precio fijado

Las protestas de los ganaderos y agricultores franceses para conseguir imponer precios mínimos a sus productos, en especial a la leche y el porcino, han chocado frontalmente con la industria de se país, que rechaza aceptar las pretensiones no sól del sector, sino del propio Gobierno de Hollande. Así, las dos principales empresas cárnicas francesas no participaron en la compra de carne del lunes en el mercado bretón al considerar que el precio marcado por el Gobierno, 1,40 euros por kilo, no les permite ser competitivos a escala europea. Esto provocó que este jueves día 13 hubo una nueva suspensión en el mercado de cerdo bretón de Plérin por la ausencia de esas dos mismas empresas, Cooperl y Bigard/Socopa.

    El ministro francés de Agricultura, Stéphane Le Foll, estimó que el actual precio fijado para la carne de cerdo es “justo”, pero se comprometió a continuar las conversaciones con los principales actores del sector para llegar a un acuerdo.

    Le Foll insistió en la “necesidad” de llegar a un acuerdo colectivo sobre este asunto porque, recordó, esos dos operadores representan el 30% de las carnes porcinas del país.

    El ministro, que tuvo una reunión con ambos grupos este martes, se comprometió a seguir discutiendo en las próximas semanas este problema que ha precipitado que, al retirarse de subasta, muchas cabezas de ganado hayan permanecido en las explotaciones a la espera de comprador.

    “De esta crisis saldremos solo colectivamente. Cada uno tiene una parte de responsabilidad. No habrá solución si no realizamos un trabajo conjunto sobre la cotización, la organización del sector y los grandes retos a nivel mundial y europeo”, añadió Le Foll.

    En su opinión, deben mantenerse la actual promoción del origen francés del cerdo y el apoyo a los precios, al tiempo que se promueven mayores ventajas competitivas y se automatizan los mataderos para dotar de dinamismo a la organización colectiva.

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